Economía
Inestable panorama económico espanta a inversionistas
La fragilidad financiera de Estados Unidos y Europa ocasiona que la BMV sufra la peor caída en dos años
CIUDAD DE MÉXICO (05/AGO/2011).- Los inversores se deshicieron de sus acciones para refugiarse en la seguridad del efectivo y los bonos soberanos, provocando derrumbes de los índices bursátiles a mínimos en el año por el temor a que la crisis de deuda se propague y a que el crecimiento se frene.
Los mercados bursátiles del mundo vivieron sus peores caídas desde el punto medio de la crisis financiera de 2009.
La mayoría de los inversionistas institucionales en el mundo se encuentran inquietos por la incertidumbre de que este menor ritmo de crecimiento pudiera más adelante convertirse en recesión.
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) registró la mayor caída en dos años con una pérdida de mil 161.74 puntos, que supuso un retroceso de 3.37 % y ubicó a su principal indicador, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), en 33 mil 322,63 unidades.
Fuentes bursátiles consultadas indicaron que la BMV se vio arrastrada por el desplome en Wall Street, que cayó 4.31 % debido al nerviosismo que impera en los mercados ante una posible nueva desaceleración en Estados Unidos y por la crisis en Europa.
Los mercados bursátiles europeos también fueron afectados, pues el índice Cac de Francia disminuyó 3.9%, mientras el indicador Dax de Alemania bajó 3.40% y el General de España se contrajo 3.80 por ciento.
Con estas pérdidas de los primeros días de agosto, el mercado accionario mexicano acumula un desplome de 13.56% en lo que va del presente año, y se ubica en niveles de 33 mil 300 puntos, similares a los registrados en septiembre del año pasado.
“La perspectiva de un menor crecimiento para los siguientes meses, tanto en Europa como en Estados Unidos, ha alentado la venta en acciones y salida de inversionistas de mercados emergentes”, comentó el subdirector de Análisis Económico de Monex, Eduardo Avila.
La volatilidad financiera internacional que arrasó a las bolsas en el mundo es consecuencia de la irresponsabilidad macroeconómica de algunos países, aseguró el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo.
El funcionario planteó que el gran reto para México es que la turbulencia financiera mundial por las crisis en Estados Unidos y Europa no se traduzca a la economía real.
“En este preciso instante hay una gran incertidumbre, una gran volatilidad en los mercados financieros, las bolsas del mundo tienen un muy mal día, los mercados de cambios muestran una gran incertidumbre y volatilidad y todo esto es consecuencia no de la mala suerte”.
Aseguró que esos países actuaron con una mala política económica y gastaron más de lo que tenían.
Sin embargo, dijo que México, en los últimos 18 meses, atesoró reservas internacionales históricas. Agregó que México tiene el riesgo país menor que Francia y el petróleo se encuentra completamente blindado. “Hemos tenido una condición económica responsable”.
Agencias
Sana, la economía jalisciense: El país necesita diversificarse, dice especialista
La caída de Wall Street por el temor a un posible estancamiento de la economía estadounidense es un llamado al cambio. “México necesita voltear hacia otros mercados y hacia adentro para impulsar la economía. No podemos depender de la economía de Estados Unidos”, indica el doctor en Antropología por la Universidad de Manchester, Agustín Escobar Latapí.
En el llamado “jueves negro”, las acciones emprendidas por el Gobierno de los Estados Unidos “han sido las contrarias a las que los economistas recomiendan, pero las que el Gobierno mexicano ha tenido que tomar cuando las recesiones le han afectado; son incorrectas aunque forzadas”, opina Escobar Latapí, quien ve repercusiones en los sectores del empleo, las exportaciones y el gasto gubernamental.
El también profesor investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas), recuerda que “cuando ha habido recesión en Estados Unidos, México no se ha recuperado mucho. El empleo en la frontera Norte no se ha recuperado desde 2007. Lo que puede suceder es que sectores como el de la exportación de petróleo dejen de crecer o disminuyen”. Apunta que Jalisco goza de una economía más fuerte que la del Norte del país, aunque tiene dependencia de Estados Unidos en los sectores agroindustrial y de nuevas tecnologías.
Indica que la salida está en el fortalecimiento del mercado interno y la búsqueda de asociaciones a nivel Latinoamérica y en Asia.
Los mercados bursátiles del mundo vivieron sus peores caídas desde el punto medio de la crisis financiera de 2009.
La mayoría de los inversionistas institucionales en el mundo se encuentran inquietos por la incertidumbre de que este menor ritmo de crecimiento pudiera más adelante convertirse en recesión.
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) registró la mayor caída en dos años con una pérdida de mil 161.74 puntos, que supuso un retroceso de 3.37 % y ubicó a su principal indicador, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), en 33 mil 322,63 unidades.
Fuentes bursátiles consultadas indicaron que la BMV se vio arrastrada por el desplome en Wall Street, que cayó 4.31 % debido al nerviosismo que impera en los mercados ante una posible nueva desaceleración en Estados Unidos y por la crisis en Europa.
Los mercados bursátiles europeos también fueron afectados, pues el índice Cac de Francia disminuyó 3.9%, mientras el indicador Dax de Alemania bajó 3.40% y el General de España se contrajo 3.80 por ciento.
Con estas pérdidas de los primeros días de agosto, el mercado accionario mexicano acumula un desplome de 13.56% en lo que va del presente año, y se ubica en niveles de 33 mil 300 puntos, similares a los registrados en septiembre del año pasado.
“La perspectiva de un menor crecimiento para los siguientes meses, tanto en Europa como en Estados Unidos, ha alentado la venta en acciones y salida de inversionistas de mercados emergentes”, comentó el subdirector de Análisis Económico de Monex, Eduardo Avila.
La volatilidad financiera internacional que arrasó a las bolsas en el mundo es consecuencia de la irresponsabilidad macroeconómica de algunos países, aseguró el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo.
El funcionario planteó que el gran reto para México es que la turbulencia financiera mundial por las crisis en Estados Unidos y Europa no se traduzca a la economía real.
“En este preciso instante hay una gran incertidumbre, una gran volatilidad en los mercados financieros, las bolsas del mundo tienen un muy mal día, los mercados de cambios muestran una gran incertidumbre y volatilidad y todo esto es consecuencia no de la mala suerte”.
Aseguró que esos países actuaron con una mala política económica y gastaron más de lo que tenían.
Sin embargo, dijo que México, en los últimos 18 meses, atesoró reservas internacionales históricas. Agregó que México tiene el riesgo país menor que Francia y el petróleo se encuentra completamente blindado. “Hemos tenido una condición económica responsable”.
Agencias
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La caída de Wall Street por el temor a un posible estancamiento de la economía estadounidense es un llamado al cambio. “México necesita voltear hacia otros mercados y hacia adentro para impulsar la economía. No podemos depender de la economía de Estados Unidos”, indica el doctor en Antropología por la Universidad de Manchester, Agustín Escobar Latapí.
En el llamado “jueves negro”, las acciones emprendidas por el Gobierno de los Estados Unidos “han sido las contrarias a las que los economistas recomiendan, pero las que el Gobierno mexicano ha tenido que tomar cuando las recesiones le han afectado; son incorrectas aunque forzadas”, opina Escobar Latapí, quien ve repercusiones en los sectores del empleo, las exportaciones y el gasto gubernamental.
El también profesor investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas), recuerda que “cuando ha habido recesión en Estados Unidos, México no se ha recuperado mucho. El empleo en la frontera Norte no se ha recuperado desde 2007. Lo que puede suceder es que sectores como el de la exportación de petróleo dejen de crecer o disminuyen”. Apunta que Jalisco goza de una economía más fuerte que la del Norte del país, aunque tiene dependencia de Estados Unidos en los sectores agroindustrial y de nuevas tecnologías.
Indica que la salida está en el fortalecimiento del mercado interno y la búsqueda de asociaciones a nivel Latinoamérica y en Asia.