Economía
Fracasa diálogo con controladores aéreos España
El gobierno puede imponer un arbitraje obligatorio si hay graves perjuicios económicos o de servicio
MADRID, ESPAÑA (06/AGO/2010).- El operador español de aeropuertos AENA y el sindicato de controladores aéreos rompieron el viernes las negociaciones que hubiera despejado el fantasma de una huelga que puede tener severos efectos sobre el turismo y la economía del país.
"La junta directiva de la Unión Sindical de Controladores Aéreos ha decidido convocar de forma urgente a su comité ejecutivo con el fin de darle cuenta de la ruptura de las negociaciones," dijo el sindicato en una nota, para añadir que tomarán una decisión sobre la posible convocatoria de una huelga "lo antes posible."
Diversas asociaciones de empresarios del sector turístico y numerosos políticos de distinta filiación estaban haciendo una llamada a la responsabilidad del sindicato para evitar una huelga, cuya mera posibilidad ya ha provocado cancelaciones de vuelos y reservas en el mes más ocupado del año para el que sigue siendo el segundo destino turístico mundial.
En el hipotético caso de una huelga y de que continúen los desacuerdos, el gobierno puede imponer un arbitraje obligatorio si hay graves perjuicios económicos o de servicio.
En plena remodelación del cielo único en Europa y mientras diseña una posible privatización del gestor de aeropuertos público, el Ministerio de Fomento español inició en febrero una dura batalla contra los dos mil controladores aéreos españoles regulando por decreto condiciones laborales y abriendo la puerta a la liberalización del sector.
El gremio, que recurrió sin éxito a los tribunales, amenazó esta semana con realizar la primera huelga de su historia.
"La junta directiva de la Unión Sindical de Controladores Aéreos ha decidido convocar de forma urgente a su comité ejecutivo con el fin de darle cuenta de la ruptura de las negociaciones," dijo el sindicato en una nota, para añadir que tomarán una decisión sobre la posible convocatoria de una huelga "lo antes posible."
Diversas asociaciones de empresarios del sector turístico y numerosos políticos de distinta filiación estaban haciendo una llamada a la responsabilidad del sindicato para evitar una huelga, cuya mera posibilidad ya ha provocado cancelaciones de vuelos y reservas en el mes más ocupado del año para el que sigue siendo el segundo destino turístico mundial.
En el hipotético caso de una huelga y de que continúen los desacuerdos, el gobierno puede imponer un arbitraje obligatorio si hay graves perjuicios económicos o de servicio.
En plena remodelación del cielo único en Europa y mientras diseña una posible privatización del gestor de aeropuertos público, el Ministerio de Fomento español inició en febrero una dura batalla contra los dos mil controladores aéreos españoles regulando por decreto condiciones laborales y abriendo la puerta a la liberalización del sector.
El gremio, que recurrió sin éxito a los tribunales, amenazó esta semana con realizar la primera huelga de su historia.