Economía
El lujo no sucumbió en tiempos de crisis
La casa joyera tiene como objetivo su expansión por América Latina, en especial en México y Brasil
CIUDAD DE MÉXICO (10/NOV/2010).- A pesar de la crisis económica del 2009, existe un negocio que no recayó en tiempos de recesión: el de lujo. Las empresas que operan en él crecieron más de 15% al proponer un lujo más accesible que el tradicional y poner énfasis en valores que comparten personas con diferentes niveles de ingreso.
Tiffany & Co., la casa joyera, fue uno de esos ejemplos. Andrea Artigas, directora de Tiffany en México y Latinoamérica, dijo que la empresa cuidó a su consumidor ofreciéndole productos de calidad a precios desde los 500 pesos respetando su tradición y servicio exclusivo, pero entendiendo a cada uno de sus clientes.
— ¿Cómo funciona el mercado de artículos de lujo en México?
— Creo que en realidad funciona de manera favorable. Las empresas están muy bien focalizadas en el mercado de los consumidores que están dispuestos a pagar un precio más alto por productos y servicios superiores en algunas categorías, mientras que en otras buscan alternativas más económicas. Para mí, la marca Tiffany es una compañía que antepone las necesidades de los clientes y que tiene un amplio abanico de precios que van desde los 500 pesos hasta el infinito.
— El año pasado fue difícil para todos, ¿cómo lo vivieron?
— Muy saludable. No dejamos de tener ocasiones especiales y por ello no dejamos de tener clientes. Aunque tengamos crisis, tenemos bautizos, bodas, compromisos de seres queridos, etcétera. Probablemente se elija algo más discreto pero no se deja de desear regalar calidad.
— ¿Cómo ha sido el crecimiento a lo largo de estos 13 años?
— Ha sido muy natural. Tomamos oportunidades conforme se van dando, pero con los pies firmes sobre la tierra, y anteponemos al cliente. Nos hemos colocado en puntos muy estratégicos que van de la ciudad hacia el Norte y hacia el Sur, y en provincia en Monterrey, Guadalajara y Puebla.
— ¿Cuál fue la pieza clave para que Tiffany creciera a pesar de la crisis?
— Nunca sacrificar ni la calidad ni el servicio a los consumidores. Eso es algo distintivo de la marca y es lo que le da confianza a la gente. También ha sido vital entender y conocer al cliente.
— ¿Qué hace que Tiffany esté a la cabeza de su competencia?
— Creo que una trayectoria de más de 170 años que la respaldan y su inigualable atención al detalle y a la calidad del producto. Un consumidor sabe que Tiffany no le va a fallar.
— Ustedes se unen al cuidado del medio ambiente, ¿cómo contribuye la marca Tiffany en este sentido?
— Pocos saben que en Tiffany todos los materiales vienen de minas que no contaminan y que utilizan recursos renovables que no estén en vías de extinción. También cuidamos mucho que sean minas en donde estén garantizados los derechos y cuidados de los mineros, por ejemplo, los mejores rubís vienen de Birmania, sin embargo allá no se protege ni se garantiza nada a los trabajadores y por ello Tiffany dejó de comprar.
— ¿Cuáles son los retos para la casa joyera Tiffany este 2011?
— Continuar con el desarrollo en América Latina. México ha sido un puente muy importante para conocer al mercado y hoy queremos continuar el crecimiento, no quedarnos estancados. Queremos ser parte del auge que tiene Brasil y continuar nuestra presencia allá, ya tenemos tiendas y queremos abrir más, seguir la expansión.
Frase:
En México vamos a continuar creciendo conforme se presenten oportunidades ya que ha sido un puente muy importante para conocer el mercado latino
Andrea Artigas, directora de Tiffany en México y Latinoamérica.
Tiffany & Co., la casa joyera, fue uno de esos ejemplos. Andrea Artigas, directora de Tiffany en México y Latinoamérica, dijo que la empresa cuidó a su consumidor ofreciéndole productos de calidad a precios desde los 500 pesos respetando su tradición y servicio exclusivo, pero entendiendo a cada uno de sus clientes.
— ¿Cómo funciona el mercado de artículos de lujo en México?
— Creo que en realidad funciona de manera favorable. Las empresas están muy bien focalizadas en el mercado de los consumidores que están dispuestos a pagar un precio más alto por productos y servicios superiores en algunas categorías, mientras que en otras buscan alternativas más económicas. Para mí, la marca Tiffany es una compañía que antepone las necesidades de los clientes y que tiene un amplio abanico de precios que van desde los 500 pesos hasta el infinito.
— El año pasado fue difícil para todos, ¿cómo lo vivieron?
— Muy saludable. No dejamos de tener ocasiones especiales y por ello no dejamos de tener clientes. Aunque tengamos crisis, tenemos bautizos, bodas, compromisos de seres queridos, etcétera. Probablemente se elija algo más discreto pero no se deja de desear regalar calidad.
— ¿Cómo ha sido el crecimiento a lo largo de estos 13 años?
— Ha sido muy natural. Tomamos oportunidades conforme se van dando, pero con los pies firmes sobre la tierra, y anteponemos al cliente. Nos hemos colocado en puntos muy estratégicos que van de la ciudad hacia el Norte y hacia el Sur, y en provincia en Monterrey, Guadalajara y Puebla.
— ¿Cuál fue la pieza clave para que Tiffany creciera a pesar de la crisis?
— Nunca sacrificar ni la calidad ni el servicio a los consumidores. Eso es algo distintivo de la marca y es lo que le da confianza a la gente. También ha sido vital entender y conocer al cliente.
— ¿Qué hace que Tiffany esté a la cabeza de su competencia?
— Creo que una trayectoria de más de 170 años que la respaldan y su inigualable atención al detalle y a la calidad del producto. Un consumidor sabe que Tiffany no le va a fallar.
— Ustedes se unen al cuidado del medio ambiente, ¿cómo contribuye la marca Tiffany en este sentido?
— Pocos saben que en Tiffany todos los materiales vienen de minas que no contaminan y que utilizan recursos renovables que no estén en vías de extinción. También cuidamos mucho que sean minas en donde estén garantizados los derechos y cuidados de los mineros, por ejemplo, los mejores rubís vienen de Birmania, sin embargo allá no se protege ni se garantiza nada a los trabajadores y por ello Tiffany dejó de comprar.
— ¿Cuáles son los retos para la casa joyera Tiffany este 2011?
— Continuar con el desarrollo en América Latina. México ha sido un puente muy importante para conocer al mercado y hoy queremos continuar el crecimiento, no quedarnos estancados. Queremos ser parte del auge que tiene Brasil y continuar nuestra presencia allá, ya tenemos tiendas y queremos abrir más, seguir la expansión.
Frase:
En México vamos a continuar creciendo conforme se presenten oportunidades ya que ha sido un puente muy importante para conocer el mercado latino
Andrea Artigas, directora de Tiffany en México y Latinoamérica.