Economía
Dólares de baja denominación 'pa’ las sodas'
En el centro de Guadalajara, la moneda estadounidense se compró en 15.40 y se vendió en 16.20 pesos
GUADALAJARA, JALISCO (21/AGO/2015).- “Fer”, un trabajador de una tienda ubicada por San Juan de Dios, dice que a algunos comerciantes de los alrededores les gusta pagar la mercancía que compran en Estados Unidos con dólares de a 100.
Por ejemplo, dice que cuando su patrón viaja a Estados Unidos para comprar ligas para el cabello, maquillaje y juguetes, le gusta cargar con fajos gordos de billetes verdes que en ocasiones obtiene a través de los centros cambiarios que se encuentran en la calle López Cotilla, en el Centro de Guadalajara. Para su jefe, pagar con “morralla” (billetes de 20 y 50 dólares) es vergonzoso. Se siente incómodo.
“Es penoso para él pagar con morralla o billetes chicos cantidades grandes. Dice mi patrón que esos sólo se usan pa’ la soda. El otro día me contó que pidió cuatro mil dólares de mercancía y pagó 77 mil pesos con el dólar interbancario. O sea, por poco se convierten en 80 mil pesos”.
La tarde de ayer el dólar bancario hizo historia en México una vez más: alcanzó el precio de 17.10 pesos, según información de Grupo Financiero Banamex. Sin embargo, en algunos bancos del centro tapatío podían encontrarse entre los 15.62 y los 15.95 pesos a la compra y entre los 16.90 y los 16.95 pesos a la venta.
En los centros cambiarios de López Cotilla el dólar se compró en 15.40 y se vendió en 16.20 pesos. Los vendedores preguntaban a las personas que se acercaban si traían billetes de 100 dólares, pues en algunos establecimientos escaseaban.
“Fer” interrumpe su plática y reflexiona en voz alta. Multiplica 17 pesos por 50 dólares y se da cuenta de que son 850 pesos, lo mismo que gana a la semana un cargador de la tienda. “Lo mismo que gana un pizcador por cuatro o cinco horas de trabajo”.
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de análisis financiero de Banco Base, los factores que llevaron al dólar a cotizar un máximo histórico contra el peso fueron que la expectativa económica de China empeoró, provocando que el precio de las materias primas bajara, y que el Kazajistán abandonó su esquema de tipo de cambio fijo por uno de libre flotación, lo cual ocasionó una depreciación de 23% en su divisa, el tenge.
Por ejemplo, dice que cuando su patrón viaja a Estados Unidos para comprar ligas para el cabello, maquillaje y juguetes, le gusta cargar con fajos gordos de billetes verdes que en ocasiones obtiene a través de los centros cambiarios que se encuentran en la calle López Cotilla, en el Centro de Guadalajara. Para su jefe, pagar con “morralla” (billetes de 20 y 50 dólares) es vergonzoso. Se siente incómodo.
“Es penoso para él pagar con morralla o billetes chicos cantidades grandes. Dice mi patrón que esos sólo se usan pa’ la soda. El otro día me contó que pidió cuatro mil dólares de mercancía y pagó 77 mil pesos con el dólar interbancario. O sea, por poco se convierten en 80 mil pesos”.
La tarde de ayer el dólar bancario hizo historia en México una vez más: alcanzó el precio de 17.10 pesos, según información de Grupo Financiero Banamex. Sin embargo, en algunos bancos del centro tapatío podían encontrarse entre los 15.62 y los 15.95 pesos a la compra y entre los 16.90 y los 16.95 pesos a la venta.
En los centros cambiarios de López Cotilla el dólar se compró en 15.40 y se vendió en 16.20 pesos. Los vendedores preguntaban a las personas que se acercaban si traían billetes de 100 dólares, pues en algunos establecimientos escaseaban.
“Fer” interrumpe su plática y reflexiona en voz alta. Multiplica 17 pesos por 50 dólares y se da cuenta de que son 850 pesos, lo mismo que gana a la semana un cargador de la tienda. “Lo mismo que gana un pizcador por cuatro o cinco horas de trabajo”.
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de análisis financiero de Banco Base, los factores que llevaron al dólar a cotizar un máximo histórico contra el peso fueron que la expectativa económica de China empeoró, provocando que el precio de las materias primas bajara, y que el Kazajistán abandonó su esquema de tipo de cambio fijo por uno de libre flotación, lo cual ocasionó una depreciación de 23% en su divisa, el tenge.