Economía
Cuba eliminará 110 mil empleos en este año
La reducción de las nóminas estatales es una de las principales medidas del plan de reformas económicas que lleva a cabo el Gobierno
LA HABANA, CUBA (30/ABR/2012).- Cuba eliminó 140 mil empleos estatales en 2011 y prevé reducir unos 110 mil a lo largo de 2012, año en que espera completar 50% de la reordenación laboral emprendida en la isla para adelgazar sus abultadas plantillas públicas.
La reducción de las nóminas estatales es una de las principales medidas del plan de reformas económicas que lleva a cabo el Gobierno de Raúl Castro junto con la ampliación del trabajo privado (”por cuenta propia”, como se conoce en Cuba), una de las alternativas laborales para los despedidos del sector público.
En total, el Gobierno de la isla se propone suprimir 500 mil puestos de trabajo estatales de forma progresiva hasta el año 2015, según Raymundo Navarro, miembro del secretariado (máximo órgano de dirección) de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).
Este drástico ajuste laboral, que comenzó el año pasado en ministerios como el de Agricultura o el sector azucarero, ha sido “la situación más difícil” a la que se ha enfrentado el movimiento sindical cubano durante la revolución, según admitió Navarro.
Bajo la convicción de que las reformas para “actualizar” el modelo económico cubano tienen como finalidad “reafirmar el socialismo”, Navarro defendió que la CTC debe tener un papel “protagonista” en el proceso de reducción de plantillas y desde una perspectiva de “justicia social” para que se produzca sin traumas.
Destacó también que ese “reordenamiento” está orientado a “recuperar el valor del trabajo” y persigue cambiar la estructura laboral en un país donde el mayor porcentaje de la población ocupada se dedica a los servicios y no a la producción de bienes.
Ahora se trata, explicó, de “invertir” ese escenario para aumentar el peso del sector productivo de la isla, para, entre otras cosas, disminuir las costosas importaciones a las que se ve obligada la isla para abastecer a sus habitantes de diversos productos, muchos de ellos alimentos.
Trabajadores privados
Otro de los retos que afronta el movimiento sindical cubano es la integración del emergente sector de trabajadores privados, resultado de la ampliación del empleo por cuenta propia en la isla.
De los más de 370 mil “cuentapropistas” (como se les llama en argot cubano) que ya existen en el país, 80% están afiliados al movimiento sindical, según datos de la CTC.
“Hay que sumar a esos trabajadores (...) y desbloquear y romper todo lo que tenga que ver con ideas o pensamientos negativos hacia ese sector”, apuntó Navarro, quien defendió que los “cuentapropistas” están prestando servicios de calidad a la población.
Planteada como una de las alternativas de empleo para los trabajadores despedidos en la reducción de plantillas estatales, lo cierto es que un gran porcentaje de esos “cuentapropistas” son cubanos que hasta ahora estaban desocupados, tales como amas de casa y jubilados, algo que Navarro también valoró como “positivo”.
Según las previsiones oficiales, las formas laborales no estatales deberán ocupar más de 40% del PIB cubano en unos cinco años.
El dato
Por cuenta propia
La CTC ha anunciado que, por primera vez y de forma masiva, los trabajadores por cuenta propia participarán en los desfiles del Primero de Mayo, que tradicionalmente se celebran en Cuba de forma multitudinaria.
Estrategias de crecimiento
Piden un cambio político emparejado al económico
LA HABANA, CUBA.- Ante la aguda crisis financiera y productiva por el que atraviesa la isla, el Gobierno de Cuba se ha decidido a promover un incipiente sector privado.
Sin embargo, la estructura microempresarial parece insuficiente para sacar a Cuba de sus profundos problemas. El aparato productivo sigue trabado: 70% de los casi nueve mil millones de dólares de ingresos de 2011 por servicios y exportaciones fueron por turismo, salud y otros servicios, mientras que un pequeño porcentaje correspondió a ventas de productos tradicionales como azúcar, ron y tabaco.
En una reciente asamblea, el Partido Comunista de Cuba alertó sin embargo que actualizar el modelo económico y social “pasa necesariamente por un cambio de mentalidad”, lejos de “prácticas burocráticas, dogmas y criterios obsoletos”.
Pero el cambio sólo es económico. El vicepresidente del Consejo de Ministros, Marino Murillo, aclaró que actualizar el modelo es para que el socialismo cubano sea “sustentable”.
“No estamos haciendo reformas políticas”.
“La estructura económica no soporta que no haya cambios políticos”, dijo la disidente Martha Beatriz Roque, de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios, ilegal y semitolerada.
Roque afirmó que “el Gobierno habla de que la situación política no va a variar, de cambios económicos sin cambios políticos. Si no hay cambios políticos, sencillamente no va a haber cambios económicos. Como economista me niego a admitir que lo hecho sea una reforma económica”.
El Universal
La reducción de las nóminas estatales es una de las principales medidas del plan de reformas económicas que lleva a cabo el Gobierno de Raúl Castro junto con la ampliación del trabajo privado (”por cuenta propia”, como se conoce en Cuba), una de las alternativas laborales para los despedidos del sector público.
En total, el Gobierno de la isla se propone suprimir 500 mil puestos de trabajo estatales de forma progresiva hasta el año 2015, según Raymundo Navarro, miembro del secretariado (máximo órgano de dirección) de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).
Este drástico ajuste laboral, que comenzó el año pasado en ministerios como el de Agricultura o el sector azucarero, ha sido “la situación más difícil” a la que se ha enfrentado el movimiento sindical cubano durante la revolución, según admitió Navarro.
Bajo la convicción de que las reformas para “actualizar” el modelo económico cubano tienen como finalidad “reafirmar el socialismo”, Navarro defendió que la CTC debe tener un papel “protagonista” en el proceso de reducción de plantillas y desde una perspectiva de “justicia social” para que se produzca sin traumas.
Destacó también que ese “reordenamiento” está orientado a “recuperar el valor del trabajo” y persigue cambiar la estructura laboral en un país donde el mayor porcentaje de la población ocupada se dedica a los servicios y no a la producción de bienes.
Ahora se trata, explicó, de “invertir” ese escenario para aumentar el peso del sector productivo de la isla, para, entre otras cosas, disminuir las costosas importaciones a las que se ve obligada la isla para abastecer a sus habitantes de diversos productos, muchos de ellos alimentos.
Trabajadores privados
Otro de los retos que afronta el movimiento sindical cubano es la integración del emergente sector de trabajadores privados, resultado de la ampliación del empleo por cuenta propia en la isla.
De los más de 370 mil “cuentapropistas” (como se les llama en argot cubano) que ya existen en el país, 80% están afiliados al movimiento sindical, según datos de la CTC.
“Hay que sumar a esos trabajadores (...) y desbloquear y romper todo lo que tenga que ver con ideas o pensamientos negativos hacia ese sector”, apuntó Navarro, quien defendió que los “cuentapropistas” están prestando servicios de calidad a la población.
Planteada como una de las alternativas de empleo para los trabajadores despedidos en la reducción de plantillas estatales, lo cierto es que un gran porcentaje de esos “cuentapropistas” son cubanos que hasta ahora estaban desocupados, tales como amas de casa y jubilados, algo que Navarro también valoró como “positivo”.
Según las previsiones oficiales, las formas laborales no estatales deberán ocupar más de 40% del PIB cubano en unos cinco años.
El dato
Por cuenta propia
La CTC ha anunciado que, por primera vez y de forma masiva, los trabajadores por cuenta propia participarán en los desfiles del Primero de Mayo, que tradicionalmente se celebran en Cuba de forma multitudinaria.
Estrategias de crecimiento
Piden un cambio político emparejado al económico
LA HABANA, CUBA.- Ante la aguda crisis financiera y productiva por el que atraviesa la isla, el Gobierno de Cuba se ha decidido a promover un incipiente sector privado.
Sin embargo, la estructura microempresarial parece insuficiente para sacar a Cuba de sus profundos problemas. El aparato productivo sigue trabado: 70% de los casi nueve mil millones de dólares de ingresos de 2011 por servicios y exportaciones fueron por turismo, salud y otros servicios, mientras que un pequeño porcentaje correspondió a ventas de productos tradicionales como azúcar, ron y tabaco.
En una reciente asamblea, el Partido Comunista de Cuba alertó sin embargo que actualizar el modelo económico y social “pasa necesariamente por un cambio de mentalidad”, lejos de “prácticas burocráticas, dogmas y criterios obsoletos”.
Pero el cambio sólo es económico. El vicepresidente del Consejo de Ministros, Marino Murillo, aclaró que actualizar el modelo es para que el socialismo cubano sea “sustentable”.
“No estamos haciendo reformas políticas”.
“La estructura económica no soporta que no haya cambios políticos”, dijo la disidente Martha Beatriz Roque, de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios, ilegal y semitolerada.
Roque afirmó que “el Gobierno habla de que la situación política no va a variar, de cambios económicos sin cambios políticos. Si no hay cambios políticos, sencillamente no va a haber cambios económicos. Como economista me niego a admitir que lo hecho sea una reforma económica”.
El Universal