Economía

Consumidores presentan demanda contra 'cajita feliz'

En EU buscan un cambio en la práctica de regalar los artículos con alimentos nutricionalmente pobres

LOS ÁNGELES, ESTADOS UNIDOS (15/DIC/2010).- Una madre de California apoyada  por una organización defensora del consumidor, presentó el miércoles una demanda colectiva contra McDonald's para pedir que la cadena de comida rápida  deje de usar juguetes como "carnada" en los menús infantiles.

"Una madre de dos niños de Sacramento, California, dijo que McDonald's usa  juguetes como carnada para inducir a sus hijos que pidan a gritos ir a  McDonald's y desarrollar así una preferencia por la Cajita Feliz  nutricionalmente pobre", señala el comunicado divulgado por El Center for  Science in the Public Interest (CSPI,) grupo que apoyó la demanda.

El CSPI aclaró que no buscan con la demanda una compensación económica sino  un cambio en la práctica de regalar juguetes en un menú alto en calorías,  grasas saturadas y azúcares, lo cual constituye una estrategia de mercadeo  improcedente que viola la ley de protección al consumidor en California.

Según el comunicado, el CSPI notificó en junio a McDonald's sobre la  demanda presentada el miércoles y luego intentaron varias veces alcanzar un acuerdo para evitar un litigio, pero el gigante de la hamburguesas con papas  fritas se negó.

"Las ofertas de McDonald's son principalmente de carne grasa, quesos  grasos, papas fritas, harina blanca y azúcar, una combinación limitada de  alimentos que promueve el aumento de peso, la obesidad, la diabetes y las  enfermedades del corazón y puede conllevar a una vida de alimentación pobres",  dijo el director ejecutivo de CSPI, Michael F. Jacobson.

En California empezó en noviembre lo que algunos medios han calificado como  la "guerra contra la Cajita Feliz", cuando el consejo municipal de San  francisco aprobó una ordenanza que contempla prohibir desde diciembre de 2011  los regalos de juguetes en productos como "Cajita Feliz" con más de 600  calorías.

Pero el alcalde de San Francisco, Gavin Newsom, vetó por entrometida esa  ley, aunque la junta de concejales de la ciudad de San Francisco (norte de  California) aprobó la legislación en una votación de 8-3 el martes pasado, el  mínimo necesario para anular un veto.

"Los padres, no los políticos, deben decidir lo que dan de comer a sus  niños, especialmente cuando se trata de gastar su propio dinero", dijo Newson  al anunciar su veto.

Hasta ahora McDonald's ha defendido sus productos y se niega a que leyes  municipales decidan por los clientes, apegándose a sus derechos como  empresa  privada.

La obesidad cuesta cada año a la economía estadounidense al menos 215 mil  millones de dólares, por costos directos como los gastos médicos, o indirectos  como la pérdida de productividad. En el caso de los niños obesos, el costo se  eleva a 14 mil 300 millones de dólares, según un estudio del Brookings Institution en Washington.

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