Economía
Banxico ve riesgos de inflacion generalizada
Hay relativa confianza las señales de recuperación de la economía
MÉXICO.- El Banco de México observa con relativa confianza las señales de recuperación de la economía, aunque admite que existen riesgos en la inflación general para este año, que hacen trasladar hasta 2011 la meta de 3% de encarecimiento anual, por lo que resolvió mantener en 4.5% la tasa base de interés en nuestro país.
En su primera comunicación con Agustín Carstens Carstens como gobernador del banco central, su Junta de Gobierno expresó: “En México se espera que continúe la trayectoria positiva de la actividad económica. En congruencia con el restablecimiento de mayores niveles de actividad a nivel global y, en particular, con el mayor dinamismo en el sector industrial estadounidense, la demanda externa ha venido reactivándose desde la segunda mitad de 2009. Esto ha tenido un efecto positivo sobre los niveles de demanda interna. Sin embargo, a pesar de esta recuperación se estima que los niveles de actividad continuarán situándose por debajo del PIB potencial en el presente año”.
Respecto del encarecimiento que vivimos en la llamada cuesta de enero, el Banco de México (Banxico) la califica de transitoria. “Si bien para 2010 se espera un incremento en la inflación como consecuencia del cambio en tasas impositivas y en precios y tarifas del sector público, las condiciones de holgura en la economía contribuirán a atenuar el traslado de dichos cambios a los precios al consumidor. Además, se prevé que, debido a la naturaleza de los cambios impositivos, el efecto sobre la inflación sea temporal, disipándose a lo largo de 2011”.
Sin embargo, la institución contempla algunas amenazas a los precios. “Existe el riesgo de que se presenten efectos de segundo orden sobre la inflación, si las empresas trasladan sus mayores costos a los precios de bienes y servicios no afectados directamente. Los cambios en costos también podrían deteriorar las expectativas de mediano y largo plazos, lo que a su vez pondría presión adicional sobre la tasa de inflación. En consecuencia, estos efectos de segunda vuelta podrían llegar a poner en riesgo el objetivo de estabilidad de precios”.
En su primera comunicación con Agustín Carstens Carstens como gobernador del banco central, su Junta de Gobierno expresó: “En México se espera que continúe la trayectoria positiva de la actividad económica. En congruencia con el restablecimiento de mayores niveles de actividad a nivel global y, en particular, con el mayor dinamismo en el sector industrial estadounidense, la demanda externa ha venido reactivándose desde la segunda mitad de 2009. Esto ha tenido un efecto positivo sobre los niveles de demanda interna. Sin embargo, a pesar de esta recuperación se estima que los niveles de actividad continuarán situándose por debajo del PIB potencial en el presente año”.
Respecto del encarecimiento que vivimos en la llamada cuesta de enero, el Banco de México (Banxico) la califica de transitoria. “Si bien para 2010 se espera un incremento en la inflación como consecuencia del cambio en tasas impositivas y en precios y tarifas del sector público, las condiciones de holgura en la economía contribuirán a atenuar el traslado de dichos cambios a los precios al consumidor. Además, se prevé que, debido a la naturaleza de los cambios impositivos, el efecto sobre la inflación sea temporal, disipándose a lo largo de 2011”.
Sin embargo, la institución contempla algunas amenazas a los precios. “Existe el riesgo de que se presenten efectos de segundo orden sobre la inflación, si las empresas trasladan sus mayores costos a los precios de bienes y servicios no afectados directamente. Los cambios en costos también podrían deteriorar las expectativas de mediano y largo plazos, lo que a su vez pondría presión adicional sobre la tasa de inflación. En consecuencia, estos efectos de segunda vuelta podrían llegar a poner en riesgo el objetivo de estabilidad de precios”.