Economía
Argentina comprará gas a Repsol y Gas Natural para abastecer planta
Entre las siete empresas que habían presentado ofertas, Repsol-YPF fue la que logró una mayor adjudicación
BUENOS AIRES, ARGENTINA (12/MAR/2011).- Argentina comprará este año quince cargamentos de gas natural licuado a Repsol-YPF y Gas Natural por un precio estimado en 530 millones de dólares para abastecer la planta regasificadora que funciona en uno de los principales puertos del país, confirmaron hoy fuentes de las firmas.
El grupo hispano-argentino y la firma española se quedaron con quince de los veinticinco cargamentos que la petrolera estatal argentina, Enarsa, licitó para abastecer a la planta de la ciudad argentina de Bahía Blanca, 800 kilómetros al sur de Buenos Aires, a un precio promedio de 11 dólares por millón de BTU (unidad térmica británica), precisó el diario argentino Clarín.
Entre las siete empresas que habían presentado ofertas, Repsol-YPF fue la que logró una mayor adjudicación, nueve de las veinticinco cargas licitadas, de 135 mil metros cúbicos cada una, por lo que obtendrá una facturación aproximada de 300 millones de dólares por la operación.
Gas Natural, por su parte, enviará siete cargamentos, de los diez por los que había cotizado, cifra máxima permitida por Enarsa por cada empresa en esta licitación, por lo que obtendrá cerca de 230 millones de dólares.
La estadounidense Excelerate Energy, firma que construyó la planta regasificadora de Bahía Blanca, enviará cuatro cargas, y la japonesa Marubeni, una, de las cinco que había ofertado.
Mitsubishi y Morgan Stanley, que habían presentado varias propuestas, no lograron que ninguna de sus ofertas fueran aceptadas.
No obstante, cuatro de las veinticinco cargas quedaron sin ofertas, por lo que volverán a ser licitadas en diez días, señala Clarín.
En el puerto de Bahía Blanca, uno de los principales de exportación del país, están instaladas muchas empresas petroquímicas que utilizan gas natural en sus procesos industriales.
Argentina enfrenta desde la salida de la crisis económica de 2001-2002 una creciente demanda de gas, lo que ha acortado su horizonte de reservas a unos nueve años, con problemas crónicos de desabastecimiento en temporadas de alto consumo, como el invierno, que el país ataja con mayores importaciones desde Bolivia y recortes en los envíos a sus vecinos Chile y Uruguay.
El grupo hispano-argentino y la firma española se quedaron con quince de los veinticinco cargamentos que la petrolera estatal argentina, Enarsa, licitó para abastecer a la planta de la ciudad argentina de Bahía Blanca, 800 kilómetros al sur de Buenos Aires, a un precio promedio de 11 dólares por millón de BTU (unidad térmica británica), precisó el diario argentino Clarín.
Entre las siete empresas que habían presentado ofertas, Repsol-YPF fue la que logró una mayor adjudicación, nueve de las veinticinco cargas licitadas, de 135 mil metros cúbicos cada una, por lo que obtendrá una facturación aproximada de 300 millones de dólares por la operación.
Gas Natural, por su parte, enviará siete cargamentos, de los diez por los que había cotizado, cifra máxima permitida por Enarsa por cada empresa en esta licitación, por lo que obtendrá cerca de 230 millones de dólares.
La estadounidense Excelerate Energy, firma que construyó la planta regasificadora de Bahía Blanca, enviará cuatro cargas, y la japonesa Marubeni, una, de las cinco que había ofertado.
Mitsubishi y Morgan Stanley, que habían presentado varias propuestas, no lograron que ninguna de sus ofertas fueran aceptadas.
No obstante, cuatro de las veinticinco cargas quedaron sin ofertas, por lo que volverán a ser licitadas en diez días, señala Clarín.
En el puerto de Bahía Blanca, uno de los principales de exportación del país, están instaladas muchas empresas petroquímicas que utilizan gas natural en sus procesos industriales.
Argentina enfrenta desde la salida de la crisis económica de 2001-2002 una creciente demanda de gas, lo que ha acortado su horizonte de reservas a unos nueve años, con problemas crónicos de desabastecimiento en temporadas de alto consumo, como el invierno, que el país ataja con mayores importaciones desde Bolivia y recortes en los envíos a sus vecinos Chile y Uruguay.