Deportes
¿Quién parará a Gronkowski?
El ala cerrada estelar de los Patriotas es el arma letal y más productiva de Tom Brady
ESTADOS UNIDOS (02/FEB/2012).- Se ha hablado de más del tobillo izquierdo del ala cerrada de los Patriotas de Nueva Inglaterra, Rob Gronkowski.
La jugada en la que se produjo su lesión fue en el dramático partido por el campeonato de la Conferencia Americana ante los Cuervos de Baltimore. Sí, ciertamente fue una torcedura de tobillo impactante, de las jugadas que en repeticiones en la televisón duelen con tan sólo verla, pero la incógnita de si jugará o no es un tema inflado más, de los que por naturalidad se dan en torno a un ambiente previo de Super Bowl. Con temas repetitivos acerca de la escazes de boletos, la reventa a precios desorbitantes, los elevados costos de millones de dólares por anunciarse en 30 segundos en los cortes del partido, los medios de comunicación se tienen que agarrar de un tema deportivo que les dé para mantener el interés del lector día a día y se produzca un consumo intencionado.
Pero no le digan a un muchacho de 22 años en su segundo año de profesional en la NFL que se va a perder el partido más importante del año y tal vez de su carrera (nunca se sabe si un jugador podrá volver a tener la oportunidad de jugar otro Super Bowl, Dan Marino sólo tuvo una y la perdió). Todos, incluidos los representantes de los medios de comunicación, saben que si un jugador no está convaleciente en una cama de hospital o realizando un tratamiento de rehabilitación severo para recuperarse de una seria cirugía o lesión, éste estará listo en el terreno de juego, justo en el frente de batalla, y Rob Gronkowski ciertamente estará ahí.
El coach de los Patriotas de Nueva Inglaterra, Bill Belichick, tiene prohibido a sus jugadores entrar en detalle con las respuestas a los reporteros no sólo durante la semana de Super Bowl, sino durante toda la temporada regular. El que hable de más, simplemente no juega.
Pero los rituales que suceden dentro de un vestidor en la NFL son muy conocidos, y seguramente, aunque exista dolor en el tobillo de Gronkowski, a un enorme muchacho de dimensiones físicas imponentes, con 120 kilogramos de peso y 2.01 metros de estatura, no hay aguja que no aguante para recibir inyecciones de cortisona para desaparecer el dolor durante el tiempo de juego.
El brillo de un ala cerrada generalmente es opacado por los de los receptores abiertos (que cuentan con mayor dinamismo y rapidez), pero “Gronk”, como le apodan en Estados Unidos, apenas en su segundo año de profesional se ha convertido meteóricamente en una estrella de los Patriotas y de la misma NFL, en gran parte también por el quarterback Tom Brady, quien en esta temporada lo usó a él y al otra ala cerrada Aarón Hernández, como sus armas aéreas más poderosas y con las que destruyó defensivas.
Ciertamente el egresado de la Universidad de Arizona es de manos seguras (al igual que Hernández), además, al recibir el ovoide no se tira al césped o se sale del terreno de juego para terminar la jugada, sino que avanza y aprovecha su gran corpulencia para quitarse tacleadores de encima, e incluso posee una gran habilidad para hacer cortes y regates para eludir derribos y las defensas se desgastan al querer parar a un grandulón como éste. En el partido divisional ante los Broncos de Denver, Gronkowski logro una atrapada espectacular, de alto grado de dificultad, que malabareó el balón, pero al final se lo quedó para un touchdown. Y es por ese tipo de jugadas que los Patriotas está en su quinto Super Bowl en 10 años.
Gronkowski, una selección de segunda ronda por los Patriotas en el Draft de 2010, pertenece a una nueva elite de jóvenes alas cerradas que están brillando con intensidad en la NFL, entre ellos Vernon Davis, de los 49ers de San Francisco, Jimmy Graham, de los Santos de Nueva Orleáns, Owen Daniels, de los Texanos de Houston, su mismo compañero en Nueva Inglaterra, Aaron Hernández.
“¿A quién realmente van a poner a cubrir a este tipo de jugadores?”, cuestiona Hernández, quien es cinco centímetros menos alto y 20 kilos menos que Gronkowski. “Estos jugadores son muy rápidos para un linebacker, o cuando ponen a un esquinero a curbrirlos, resultan muy pequeños para competirles. Así es que deben de poner a una persona que es como un ala cerrada pero del lado defensivo, como un safety, pero más atlético que un safety, y con más presencia física que un esquinero, por eso es difícil de cuidar a un ala cerrada de ese tipo”.
Hernández sabe lo que tiene su compañero Gronkowski, y sabe que con él pueden formar un dúo que le dé pesadillas a la defensa de Gigantes.
Con 105 recepciones, 1,559 yardas acumuladas y 20 anotaciones en 18 partidos (incluidos los playoffs), ¿qué gigante va a ser el capaz de parar a este megagigante?
FICHA TÉCNICA
Rob Gronkowski
Fecha de nacimiento:
14 de mayo, 1989
Lugar de nacimiento:
Amherst, Nueva York
Universidad:
Arizona
Preparatoria:
Williamsville North HS (Pittsburgh)
Experiencia en la NFL:
Segunda temporada (las dos con Patriotas)
''GRONK'' EN SITUACIONES CLAVES
Números en la temporada
Números de Rob en cuando se encuentran en la Zona roja
(de las yardas 19 a 1 del rival)
Recepciones Yardas TD Primeras oportunidades concretadas
21 224 15 17
Números de Rob cuando se encuentran entre las yardas 21 y 49 de los Patriotas
Recepciones Yardas TD Primeras oportunidades concretadas
38 668 1 34
Números de Rob cuando se encuentran entre las yardas 1-20 de los Patriotas
Recepciones Yardas TD Primeras oportunidades concretadas
17 243 0 11
Números de Rob cuando se encuentran entre las yardas 49 y 20 del rival
Recepciones Yardas TD Primeras oportunidades concretadas
29 424 4 21
Números de Rob cuando su equipo está con la ventaja en el marcador
Recepciones Yardas TD Primeras oportunidades concretadas
51 786 13 43
Números de Rob cuando su equipo está en desventaja en el marcador
Recepciones Yardas TD Primeras oportunidades concretadas
32 485 4 22
La jugada en la que se produjo su lesión fue en el dramático partido por el campeonato de la Conferencia Americana ante los Cuervos de Baltimore. Sí, ciertamente fue una torcedura de tobillo impactante, de las jugadas que en repeticiones en la televisón duelen con tan sólo verla, pero la incógnita de si jugará o no es un tema inflado más, de los que por naturalidad se dan en torno a un ambiente previo de Super Bowl. Con temas repetitivos acerca de la escazes de boletos, la reventa a precios desorbitantes, los elevados costos de millones de dólares por anunciarse en 30 segundos en los cortes del partido, los medios de comunicación se tienen que agarrar de un tema deportivo que les dé para mantener el interés del lector día a día y se produzca un consumo intencionado.
Pero no le digan a un muchacho de 22 años en su segundo año de profesional en la NFL que se va a perder el partido más importante del año y tal vez de su carrera (nunca se sabe si un jugador podrá volver a tener la oportunidad de jugar otro Super Bowl, Dan Marino sólo tuvo una y la perdió). Todos, incluidos los representantes de los medios de comunicación, saben que si un jugador no está convaleciente en una cama de hospital o realizando un tratamiento de rehabilitación severo para recuperarse de una seria cirugía o lesión, éste estará listo en el terreno de juego, justo en el frente de batalla, y Rob Gronkowski ciertamente estará ahí.
El coach de los Patriotas de Nueva Inglaterra, Bill Belichick, tiene prohibido a sus jugadores entrar en detalle con las respuestas a los reporteros no sólo durante la semana de Super Bowl, sino durante toda la temporada regular. El que hable de más, simplemente no juega.
Pero los rituales que suceden dentro de un vestidor en la NFL son muy conocidos, y seguramente, aunque exista dolor en el tobillo de Gronkowski, a un enorme muchacho de dimensiones físicas imponentes, con 120 kilogramos de peso y 2.01 metros de estatura, no hay aguja que no aguante para recibir inyecciones de cortisona para desaparecer el dolor durante el tiempo de juego.
El brillo de un ala cerrada generalmente es opacado por los de los receptores abiertos (que cuentan con mayor dinamismo y rapidez), pero “Gronk”, como le apodan en Estados Unidos, apenas en su segundo año de profesional se ha convertido meteóricamente en una estrella de los Patriotas y de la misma NFL, en gran parte también por el quarterback Tom Brady, quien en esta temporada lo usó a él y al otra ala cerrada Aarón Hernández, como sus armas aéreas más poderosas y con las que destruyó defensivas.
Ciertamente el egresado de la Universidad de Arizona es de manos seguras (al igual que Hernández), además, al recibir el ovoide no se tira al césped o se sale del terreno de juego para terminar la jugada, sino que avanza y aprovecha su gran corpulencia para quitarse tacleadores de encima, e incluso posee una gran habilidad para hacer cortes y regates para eludir derribos y las defensas se desgastan al querer parar a un grandulón como éste. En el partido divisional ante los Broncos de Denver, Gronkowski logro una atrapada espectacular, de alto grado de dificultad, que malabareó el balón, pero al final se lo quedó para un touchdown. Y es por ese tipo de jugadas que los Patriotas está en su quinto Super Bowl en 10 años.
Gronkowski, una selección de segunda ronda por los Patriotas en el Draft de 2010, pertenece a una nueva elite de jóvenes alas cerradas que están brillando con intensidad en la NFL, entre ellos Vernon Davis, de los 49ers de San Francisco, Jimmy Graham, de los Santos de Nueva Orleáns, Owen Daniels, de los Texanos de Houston, su mismo compañero en Nueva Inglaterra, Aaron Hernández.
“¿A quién realmente van a poner a cubrir a este tipo de jugadores?”, cuestiona Hernández, quien es cinco centímetros menos alto y 20 kilos menos que Gronkowski. “Estos jugadores son muy rápidos para un linebacker, o cuando ponen a un esquinero a curbrirlos, resultan muy pequeños para competirles. Así es que deben de poner a una persona que es como un ala cerrada pero del lado defensivo, como un safety, pero más atlético que un safety, y con más presencia física que un esquinero, por eso es difícil de cuidar a un ala cerrada de ese tipo”.
Hernández sabe lo que tiene su compañero Gronkowski, y sabe que con él pueden formar un dúo que le dé pesadillas a la defensa de Gigantes.
Con 105 recepciones, 1,559 yardas acumuladas y 20 anotaciones en 18 partidos (incluidos los playoffs), ¿qué gigante va a ser el capaz de parar a este megagigante?
FICHA TÉCNICA
Rob Gronkowski
Fecha de nacimiento:
14 de mayo, 1989
Lugar de nacimiento:
Amherst, Nueva York
Universidad:
Arizona
Preparatoria:
Williamsville North HS (Pittsburgh)
Experiencia en la NFL:
Segunda temporada (las dos con Patriotas)
''GRONK'' EN SITUACIONES CLAVES
Números en la temporada
Números de Rob en cuando se encuentran en la Zona roja
(de las yardas 19 a 1 del rival)
Recepciones Yardas TD Primeras oportunidades concretadas
21 224 15 17
Números de Rob cuando se encuentran entre las yardas 21 y 49 de los Patriotas
Recepciones Yardas TD Primeras oportunidades concretadas
38 668 1 34
Números de Rob cuando se encuentran entre las yardas 1-20 de los Patriotas
Recepciones Yardas TD Primeras oportunidades concretadas
17 243 0 11
Números de Rob cuando se encuentran entre las yardas 49 y 20 del rival
Recepciones Yardas TD Primeras oportunidades concretadas
29 424 4 21
Números de Rob cuando su equipo está con la ventaja en el marcador
Recepciones Yardas TD Primeras oportunidades concretadas
51 786 13 43
Números de Rob cuando su equipo está en desventaja en el marcador
Recepciones Yardas TD Primeras oportunidades concretadas
32 485 4 22