Deportes
Niños ponen ambiente en Chivas
Terminando el entrenamiento del Rebaño, los infantes 'invadieron' el Omnilife
GUADALAJARA, JALISCO (24/ABR/2013).- El Entrenamiento del Guadalajara había terminado cuando le abrieron las puertas del Estadio Omnilife a la prensa y aficionados, entre los cuales estaban unos 30 niños de una escuela de futbol de Tepic, Nayarit, quienes pusieron el ambiente al ver a los jugadores de su equipo preferido.
Los infantes no se complican la vida pensando si su equipo está mal, o si ha sufrido mucho en el campeonato, lo único que buscaban era un autógrafo o fotografía que les diera la alegría con la cual viajaron desde su tierra natal a cumplir tal propósito.
Jesús Sánchez fue uno de los que se acercaron a firmarles camisetas, zapatos, casacas y tenis. Fue amable, firmó todo lo que le dieron. Cuando estaba terminando de estampar su rúbrica, se acercó el capitán Héctor Reynoso, para hacer lo propio.
Reynoso tenía mucho por firmar, así que aprovechó Patricio Araujo para también contribuir con su autógrafo, el "Pato" se armó de paciencia, optó por sentarse y estampó cada uno de los artículos que le dieron.
Al final, Araujo juntó todas las camisetas, las subió a la tribuna para que sus "amiguitos" recogieran lo que les pertenecía. Los niños le pidieron una foto, al ver que eran muchos, les solicitó tomaran asiento en la tribuna para hacer una general. Al final todos los infantes se fueron contentos con el objetivo cumplido.
Los infantes no se complican la vida pensando si su equipo está mal, o si ha sufrido mucho en el campeonato, lo único que buscaban era un autógrafo o fotografía que les diera la alegría con la cual viajaron desde su tierra natal a cumplir tal propósito.
Jesús Sánchez fue uno de los que se acercaron a firmarles camisetas, zapatos, casacas y tenis. Fue amable, firmó todo lo que le dieron. Cuando estaba terminando de estampar su rúbrica, se acercó el capitán Héctor Reynoso, para hacer lo propio.
Reynoso tenía mucho por firmar, así que aprovechó Patricio Araujo para también contribuir con su autógrafo, el "Pato" se armó de paciencia, optó por sentarse y estampó cada uno de los artículos que le dieron.
Al final, Araujo juntó todas las camisetas, las subió a la tribuna para que sus "amiguitos" recogieran lo que les pertenecía. Los niños le pidieron una foto, al ver que eran muchos, les solicitó tomaran asiento en la tribuna para hacer una general. Al final todos los infantes se fueron contentos con el objetivo cumplido.