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Confía Denver en Osweiler contra 'Pats'
Con el suplente Brock Osweiler en los controles, su sólida defensiva y su ventaja de local, Broncos de Denver (8-2) intentará hacer lo que otros 10 equipos no han conseguido, meterle el pie a los Patriotas de Nueva Inglaterra (10-0)
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (29/NOV/2015).- El juego estelar de la decimasegunda jornada de actividad en la temporada 2015 de la NFL verá a los Patriotas de Nueva Inglaterra (10-0) meterse al terruño de los Broncos de Denver, en el Sports Authority Field en la Milla Alta, donde el mariscal de campo Tom Brady enfrentará a la mejor defensiva de la NFL.
Con sólo 284.3 yardas y 18.3 puntos admitidos por juego, la defensa de Broncos es la que mayores oportunidades tiene de frenar a un Brady que tiene el segundo mejor rating entre los pasadores titulares, con 107.4 puntos, y que domina el departamento de yardas ganadas con tres mil 320.
No obstante, el talón de Aquiles de Brady es el gran número de capturas que permite su línea ofensiva, con 22 este año, y la mayor esperanza de la defensiva de Denver, que tiene en los apoyadores DaMarcus Ware y Von Miller a sus máximos “cazadores de cabezas”, con 6.5 y 6.0 capturas, respectivamente.
Del otro lado de la línea de golpeo, la gente del entrenador en jefe Gary Kubiak espera que el joven Osweiler pueda sacar a flote a una ofensiva que lleva un paso tambaleante bajo el mando del lesionado Peyton Manning, por lo que actualmente ocupa el puesto número 24 de la Liga con 337.4 yardas y apenas 22.2 puntos generados por partido.
Otro duelo que llama la atención es la visita de los Acereros de Pittsburgh (6-4) al actual subcampeón de la NFL, Águilar de Seattle (5-5), que ha venido dando tumbos a lo largo de la campaña, pero que se caracteriza por dar grandes partidos ante enemigos de alto calibre.
El duelo en el CenturyLink Field será una reedición del Súper Tazón XL, que Acereros ganó por 21-10 con una polémica anotación del quarterback Ben Roethlisberger, en carrera de una yarda, que le granjeó al “Big Ben” la eterna enemistad de los fanáticos “emplumados”.
La gran incógnita para dicho encuentro es, precisamente, la participación de Roethlisberger, pues aunque viene de una semana de descanso, todavía no existe certeza de que se haya recuperado de la lesión en un pie que lo relegó al segundo equipo hace dos semanas ante los Cafés de Cleveland.
No obstante, el “Big Ben” tuvo que salir de la banca para sustituir a su suplente, Landry Jones, que se vio obligado a dejar el juego lesionado de un tobillo, aunque ninguno de los dos aparece en la lista final de lesionados de los “metaleros” previo al juego contra las Águilas.
En otro frente, el duelo entre los Gigantes de Nueva York (5-5) y los Piueles Rojas de Washington (4-6) también acaparará los reflectores, no solo por la añeja rivalidad entre ambos equipos, sino porque en él estará en juego el liderato de la División Este de la Conferencia Nacional, actualmente en poder de los neoyorquinos.
En una rivalidad que se remonta a 1932, cuando la “tribu” todavía era los Bravos de Boston, Giants tratará de hacer valer su dominio de 98 victorias por 65 derrotas y cuatro empates, incluidos triunfos en los últimos cinco juegos, para aumentar su ventaja en la cima del sector, de cara al último tercio de la temporada regular.
Con sólo 284.3 yardas y 18.3 puntos admitidos por juego, la defensa de Broncos es la que mayores oportunidades tiene de frenar a un Brady que tiene el segundo mejor rating entre los pasadores titulares, con 107.4 puntos, y que domina el departamento de yardas ganadas con tres mil 320.
No obstante, el talón de Aquiles de Brady es el gran número de capturas que permite su línea ofensiva, con 22 este año, y la mayor esperanza de la defensiva de Denver, que tiene en los apoyadores DaMarcus Ware y Von Miller a sus máximos “cazadores de cabezas”, con 6.5 y 6.0 capturas, respectivamente.
Del otro lado de la línea de golpeo, la gente del entrenador en jefe Gary Kubiak espera que el joven Osweiler pueda sacar a flote a una ofensiva que lleva un paso tambaleante bajo el mando del lesionado Peyton Manning, por lo que actualmente ocupa el puesto número 24 de la Liga con 337.4 yardas y apenas 22.2 puntos generados por partido.
Otro duelo que llama la atención es la visita de los Acereros de Pittsburgh (6-4) al actual subcampeón de la NFL, Águilar de Seattle (5-5), que ha venido dando tumbos a lo largo de la campaña, pero que se caracteriza por dar grandes partidos ante enemigos de alto calibre.
El duelo en el CenturyLink Field será una reedición del Súper Tazón XL, que Acereros ganó por 21-10 con una polémica anotación del quarterback Ben Roethlisberger, en carrera de una yarda, que le granjeó al “Big Ben” la eterna enemistad de los fanáticos “emplumados”.
La gran incógnita para dicho encuentro es, precisamente, la participación de Roethlisberger, pues aunque viene de una semana de descanso, todavía no existe certeza de que se haya recuperado de la lesión en un pie que lo relegó al segundo equipo hace dos semanas ante los Cafés de Cleveland.
No obstante, el “Big Ben” tuvo que salir de la banca para sustituir a su suplente, Landry Jones, que se vio obligado a dejar el juego lesionado de un tobillo, aunque ninguno de los dos aparece en la lista final de lesionados de los “metaleros” previo al juego contra las Águilas.
En otro frente, el duelo entre los Gigantes de Nueva York (5-5) y los Piueles Rojas de Washington (4-6) también acaparará los reflectores, no solo por la añeja rivalidad entre ambos equipos, sino porque en él estará en juego el liderato de la División Este de la Conferencia Nacional, actualmente en poder de los neoyorquinos.
En una rivalidad que se remonta a 1932, cuando la “tribu” todavía era los Bravos de Boston, Giants tratará de hacer valer su dominio de 98 victorias por 65 derrotas y cuatro empates, incluidos triunfos en los últimos cinco juegos, para aumentar su ventaja en la cima del sector, de cara al último tercio de la temporada regular.