Deportes
Boston y San Luis encuentran cómo salir adelante
En lo que va de la temporada, tanto los Medias Rojas como los Cardenales han sabido sobreponerse a las lesiones y contratiempos en sus planteles
En una temporada en la que no transcurre una semana sin que alguna luminaria caiga presa de una lesión, cualquier equipo puede escudarse en esa excusa para justificar andar a los tropiezos.
Este no ha sido el caso de Boston y San Luis, dos equipos que han sabido asimilar el impacto de bajas de peso en sus alineaciones.
Los Medias Rojas perdieron a fines del mes pasado a su bateador designado David Ortiz (muñeca izquierda) mientras que los Cardenales estuvieron sin el primera base Albert Pujols (pantorrilla) desde el 11 de junio hasta ayer.
Ambos dominicanos son claves en las ofensivas de sus equipos y se suponía que los efectos de estar afuera iban a ser devastadores. Pero no ha sido así.
Boston sigue instalado al frente del Este de la Liga Americana, aunque los sorprendentes Mantarrayas de Tampa Bay se mantienen tercamente al acecho.
San Luis no es puntero de la Central de la Nacional, donde los Cachorros de Chicago marchan a paso firme, pero su récord (45-34) bastaría para que se clasificaran a los playoffs con el comodín.
¿Cómo han podido mantenerse a flote, pese a los golpes?
En el caso de Boston es un asunto que ha mezclado tres ingredientes: el despertar del bat de J.D. Drew, suplentes que han respondido al recibir la oportunidad de jugar, y producir las carreras con métodos diferentes al poder de largo metraje de Ortiz.
El caso de San Luis es mucho más llamativo. Pujols no es el único lesionado en el último mes, ya que el receptor puertorriqueño Yadier Molina y el shortstop venezolano César Izturis también han sufrido dolencias. Y la lista incluye a Chris Carpenter y Adam Wainwright, los dos mejores lanzadores.
Boston también acusó la baja de Daisuke Matsuzaka en su rotación por una molestia en el hombro, pero quizá no hay otro mejor equipo que los Medias Rojas para tapar bajas.
Cuando Matsuzaka, un ganador de ocho juegos en la campaña, tuvo que alejarse, se recurrió a Bartolo Colón. El veterano dominicano ha respondido con foja de 4-2 y efectividad de 4.09. También rindió dividendos el ascenso del novato Justin Masterson (4-1, 3.43).
Lo peor que le ha pasado a los Cardenales esta temporada ha sido una racha de tres derrotas y han demostrado aplomo para jugar como visitantes, con el segundo mejor récord de las Mayores.
Este no ha sido el caso de Boston y San Luis, dos equipos que han sabido asimilar el impacto de bajas de peso en sus alineaciones.
Los Medias Rojas perdieron a fines del mes pasado a su bateador designado David Ortiz (muñeca izquierda) mientras que los Cardenales estuvieron sin el primera base Albert Pujols (pantorrilla) desde el 11 de junio hasta ayer.
Ambos dominicanos son claves en las ofensivas de sus equipos y se suponía que los efectos de estar afuera iban a ser devastadores. Pero no ha sido así.
Boston sigue instalado al frente del Este de la Liga Americana, aunque los sorprendentes Mantarrayas de Tampa Bay se mantienen tercamente al acecho.
San Luis no es puntero de la Central de la Nacional, donde los Cachorros de Chicago marchan a paso firme, pero su récord (45-34) bastaría para que se clasificaran a los playoffs con el comodín.
¿Cómo han podido mantenerse a flote, pese a los golpes?
En el caso de Boston es un asunto que ha mezclado tres ingredientes: el despertar del bat de J.D. Drew, suplentes que han respondido al recibir la oportunidad de jugar, y producir las carreras con métodos diferentes al poder de largo metraje de Ortiz.
El caso de San Luis es mucho más llamativo. Pujols no es el único lesionado en el último mes, ya que el receptor puertorriqueño Yadier Molina y el shortstop venezolano César Izturis también han sufrido dolencias. Y la lista incluye a Chris Carpenter y Adam Wainwright, los dos mejores lanzadores.
Boston también acusó la baja de Daisuke Matsuzaka en su rotación por una molestia en el hombro, pero quizá no hay otro mejor equipo que los Medias Rojas para tapar bajas.
Cuando Matsuzaka, un ganador de ocho juegos en la campaña, tuvo que alejarse, se recurrió a Bartolo Colón. El veterano dominicano ha respondido con foja de 4-2 y efectividad de 4.09. También rindió dividendos el ascenso del novato Justin Masterson (4-1, 3.43).
Lo peor que le ha pasado a los Cardenales esta temporada ha sido una racha de tres derrotas y han demostrado aplomo para jugar como visitantes, con el segundo mejor récord de las Mayores.