Cultura
Valentina y Valentona, un ejemplo del teatro cabaret
La obra participa en el concurso del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución y aborda el tema de la mujer mexicana del nuevo siglo
GUADALAJARA, JALISCO (06/JUL/2010).- Las propuestas de teatro cabaret en Guadalajara son casi nulas, una de ellas es la obra Valentina y Valentona, que será estrenada el próximo 14 de julio en el marco del octavo
Festival Internacional de Cabaret en la Ciudad de México y llegará a la cartelera tapatía en septiembre.
El proyecto de la puesta en escena es una iniciativa de los actores Copatzin Borbón y Arcelia Maisterrena, quienes cuentan con la dirección de Hernán Del Riego y de Susana Romo.
Valentina y Valentona presenta a dos mujeres que participan en el concurso del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución para elegir a la dama modelo que representará a México en este 2010. Así comienza el relato que llevará al espectador a la crítica y a la reflexión sobre ciertos estereotipos.
Susana Romo explica el eje de la obra es “hablar de la mujer mexicana, vemos a una preocupada aparentemente por la belleza exterior y a otra que lucha contra las injusticias del país. En la obra vemos como se intercambian los papeles”.
Además, uno de los motivos de la realización del montaje es dignificar el papel del teatro cabaret, cuya producción local aún es menor y escasa si se compara con la Ciudad de México.
EL INFORMADOR / Mayra Torres de la O
El proyecto de la puesta en escena es una iniciativa de los actores Copatzin Borbón y Arcelia Maisterrena, quienes cuentan con la dirección de Hernán Del Riego y de Susana Romo.
Valentina y Valentona presenta a dos mujeres que participan en el concurso del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución para elegir a la dama modelo que representará a México en este 2010. Así comienza el relato que llevará al espectador a la crítica y a la reflexión sobre ciertos estereotipos.
Susana Romo explica el eje de la obra es “hablar de la mujer mexicana, vemos a una preocupada aparentemente por la belleza exterior y a otra que lucha contra las injusticias del país. En la obra vemos como se intercambian los papeles”.
Además, uno de los motivos de la realización del montaje es dignificar el papel del teatro cabaret, cuya producción local aún es menor y escasa si se compara con la Ciudad de México.
EL INFORMADOR / Mayra Torres de la O