Cultura
Revive el legado de Humboldt
Los diarios de viaje del científico y aventurero ven la luz de nueva cuenta tras un largo proceso de restauración
GUADALAJARA, JALISCO (05/MAR/2014).- La Biblioteca Nacional de Berlín presentó el martes la edición restaurada de los diarios escritos por el científico y aventurero Alexander von Humdoldt en sus años de exploración por América. La restauración se da después de que los diarios fueran recientemente adquiridos por la Fundación del Patrimonio Prusiano.
Los documentos, considerados de los más importantes manuscritos entre los de su índole, abarcan las notas y dibujos del explorador a lo largo de los cinco años de expedición por el Nuevo Continente, un territorio que seguía siendo mágico para los exploradores y fascinante para los científicos.
El Patrimonio Prusiano adquirió unos meses atrás los volúmenes, por una suma no revelada, a uno de los descendientes del naturalista y explorador Ulrich von Heinz, reconocido como el legítimo propietario de la colección.
La adquisición se hizo contando con fondos públicos, además de donativos privados, con el fin de que los diarios pasasen a engrosar el patrimonio nacional.
De interés científico y artístico
Los diarios constan de unas cuatro mil páginas, escritas durante su larga expedición –de 1799 a 1804–, y documentan lo que se consideró el “segundo descubrimiento de América”, realizado por este explorador.
Humboldt, nacido en 1769 en Berlín y muerto en 1859 en la misma ciudad, ilustró los textos escritos durante su larga exploración con dibujos de cuanto encontraba a su paso, así como abundantes notas a pie de página.
Sus diarios se consideran mucho más completos que su obra más famosa, “Voyage aux régions équinoxiales du Nouveau Continent”, ya que esta se refiere a dos tercios de su expedición.
Humboldt partió en 1799 de la ciudad española de La Coruña en una expedición que se prolongó durante cinco años por Cuba, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, México y Estados Unidos.
Dejó constancia de sus exploraciones a través de dibujos y textos, así como estudios geológicos, botánicos, zoológicos o climáticos.
El “otro” descubridor de América
No son pocos los que consideran a Alexander von Humboldt como el auténtico “descubridor” europeo del Nuevo Continente, puesto que no consagró sus esfuerzos a conquistarlo, sino que se dedicó a investigar su entorno natural desde una actitud de respeto hacia la población indígena.
Repudió la esclavitud, que calificó en sus escritos como “el mayor mal perpetrado por la Humanidad”, aunque ello no le libró de las críticas de quienes le responsabilizan del posterior uso dado a sus estudios científicos y mapas por oportunistas. También reconoció la riqueza natural de varios países, especialmente México.
Las anotaciones escritas por Alexander von Humboldt sufrieron su propia odisea tras el fin de la II Guerra Mundial, ya que en 1945 quedaron confiscadas por el Ejército soviético y fueron trasladadas a la Biblioteca Lenin de Moscú.
Regresaron a Berlín en 1959, dentro de una gran acción de restitución de textos, pero quedaron bajo tutela de las autoridades germano-orientales hasta que tras la reunificación alemana (1990) fueron restituidas a los herederos del mítico explorador teutón.
Los documentos, considerados de los más importantes manuscritos entre los de su índole, abarcan las notas y dibujos del explorador a lo largo de los cinco años de expedición por el Nuevo Continente, un territorio que seguía siendo mágico para los exploradores y fascinante para los científicos.
El Patrimonio Prusiano adquirió unos meses atrás los volúmenes, por una suma no revelada, a uno de los descendientes del naturalista y explorador Ulrich von Heinz, reconocido como el legítimo propietario de la colección.
La adquisición se hizo contando con fondos públicos, además de donativos privados, con el fin de que los diarios pasasen a engrosar el patrimonio nacional.
De interés científico y artístico
Los diarios constan de unas cuatro mil páginas, escritas durante su larga expedición –de 1799 a 1804–, y documentan lo que se consideró el “segundo descubrimiento de América”, realizado por este explorador.
Humboldt, nacido en 1769 en Berlín y muerto en 1859 en la misma ciudad, ilustró los textos escritos durante su larga exploración con dibujos de cuanto encontraba a su paso, así como abundantes notas a pie de página.
Sus diarios se consideran mucho más completos que su obra más famosa, “Voyage aux régions équinoxiales du Nouveau Continent”, ya que esta se refiere a dos tercios de su expedición.
Humboldt partió en 1799 de la ciudad española de La Coruña en una expedición que se prolongó durante cinco años por Cuba, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, México y Estados Unidos.
Dejó constancia de sus exploraciones a través de dibujos y textos, así como estudios geológicos, botánicos, zoológicos o climáticos.
El “otro” descubridor de América
No son pocos los que consideran a Alexander von Humboldt como el auténtico “descubridor” europeo del Nuevo Continente, puesto que no consagró sus esfuerzos a conquistarlo, sino que se dedicó a investigar su entorno natural desde una actitud de respeto hacia la población indígena.
Repudió la esclavitud, que calificó en sus escritos como “el mayor mal perpetrado por la Humanidad”, aunque ello no le libró de las críticas de quienes le responsabilizan del posterior uso dado a sus estudios científicos y mapas por oportunistas. También reconoció la riqueza natural de varios países, especialmente México.
Las anotaciones escritas por Alexander von Humboldt sufrieron su propia odisea tras el fin de la II Guerra Mundial, ya que en 1945 quedaron confiscadas por el Ejército soviético y fueron trasladadas a la Biblioteca Lenin de Moscú.
Regresaron a Berlín en 1959, dentro de una gran acción de restitución de textos, pero quedaron bajo tutela de las autoridades germano-orientales hasta que tras la reunificación alemana (1990) fueron restituidas a los herederos del mítico explorador teutón.