Cultura
Recuerda INAH a destacados especialistas fallecidos este año
Reconocimiento al valioso legado de Alicia Olivera, María Elena Aramoni, Norberto González Crespo, Agustín Salgado y Nicolás Moreno
CIUDAD DE MÉXICO (18/DIC/2012).- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) recordó la trayectoria y el valioso legado de Alicia Olivera, María Elena Aramoni, Norberto González Crespo, Agustín Salgado y Nicolás Moreno, quienes fallecieron este año.
Estos especialistas lograron trascender gracias al esfuerzo realizado durante varios años de trabajo, en el que destacaron en investigaciones arquitectónicas, arqueológicas, antropológicas y académicas, con el apoyo del INAH.
Alicia Olivera de Bonfil, investigadora emérita del INAH, trabajó por más de 50 años con esta institución, en la cual coordinó diferentes proyectos y fue fundadora del Programa de Historia Oral, con el cual reunió algunos testimonios de quienes vivieron sucesos como el Movimiento Cristero o la Revolución Mexicana.
De acuerdo con un boletín de la institución, Olivera de Bonfil perteneció al grupo de fundadores de la Dirección de Estudios Históricos del INAH y fue coordinadora del seminario "Movimientos Campesinos del Siglo XX".
Su trabajo y sus estudios se ven reflejados en libros como "La literatura cristera" o "Mi pueblo durante la Revolución", en este último se recopilan los relatos de aquellas personas que vivieron el suceso.
Norberto González Crespo, antropólogo considerado como uno de los pioneros en la investigación arqueológica del sureste mexicano, fungió como director del Proyecto Xochicalco, así como la exploración de otros sitios prehispánicos como Cobá, Tulum, Uxmal, Kohunlich, Chichén Itzá y Hormiguero, entre otros.
También se desempeñó como presidente del Consejo de Arqueología, titular de la Dirección de Estudios Arqueológicos, entre otros cargos dentro del INAH. Fue autor de diversas publicaciones relacionadas con las zonas arqueológicas y las tradiciones y costumbres de cada uno de los pueblos que las habitaron.
Agustín Salgado Aguilar es reconocido por su trabajo en la restauración de monumentos históricos como la Catedral Metropolitana, la Antigua Basílica de Guadalupe, el antiguo Ex-convento de Santo Domingo de Guzmán, el Fuerte de San Juan de Ulúa y el Ex-convento de la Merced, entre otros, con el que marcó un hito en la arquitectura mexicana.
La investigadora María Elena Aramoni Burguete destacó por el trabajo realizado en el nororiente de Guanajuato, con el que enriqueció el estudio del INAH sobre la sociedad que habitó el sitio arqueológico Plazuelas durante el periodo Epiclásico (600-900 d.C.), especialmente desde el punto de vista religioso.
En tanto, el artista mexicano Nicolás Moreno destacó por sus pinturas, dibujos, grabados y murales. Entre sus obras más importantes figuran los murales "Valle de Teotihuacán en la prehistoria", "Paisaje de Juchitepec" y "Vista del Valle del Mezquital", que se encuentran en el Museo Nacional de Antropología, uno de los recintos principales del INAH.
Estos especialistas lograron trascender gracias al esfuerzo realizado durante varios años de trabajo, en el que destacaron en investigaciones arquitectónicas, arqueológicas, antropológicas y académicas, con el apoyo del INAH.
Alicia Olivera de Bonfil, investigadora emérita del INAH, trabajó por más de 50 años con esta institución, en la cual coordinó diferentes proyectos y fue fundadora del Programa de Historia Oral, con el cual reunió algunos testimonios de quienes vivieron sucesos como el Movimiento Cristero o la Revolución Mexicana.
De acuerdo con un boletín de la institución, Olivera de Bonfil perteneció al grupo de fundadores de la Dirección de Estudios Históricos del INAH y fue coordinadora del seminario "Movimientos Campesinos del Siglo XX".
Su trabajo y sus estudios se ven reflejados en libros como "La literatura cristera" o "Mi pueblo durante la Revolución", en este último se recopilan los relatos de aquellas personas que vivieron el suceso.
Norberto González Crespo, antropólogo considerado como uno de los pioneros en la investigación arqueológica del sureste mexicano, fungió como director del Proyecto Xochicalco, así como la exploración de otros sitios prehispánicos como Cobá, Tulum, Uxmal, Kohunlich, Chichén Itzá y Hormiguero, entre otros.
También se desempeñó como presidente del Consejo de Arqueología, titular de la Dirección de Estudios Arqueológicos, entre otros cargos dentro del INAH. Fue autor de diversas publicaciones relacionadas con las zonas arqueológicas y las tradiciones y costumbres de cada uno de los pueblos que las habitaron.
Agustín Salgado Aguilar es reconocido por su trabajo en la restauración de monumentos históricos como la Catedral Metropolitana, la Antigua Basílica de Guadalupe, el antiguo Ex-convento de Santo Domingo de Guzmán, el Fuerte de San Juan de Ulúa y el Ex-convento de la Merced, entre otros, con el que marcó un hito en la arquitectura mexicana.
La investigadora María Elena Aramoni Burguete destacó por el trabajo realizado en el nororiente de Guanajuato, con el que enriqueció el estudio del INAH sobre la sociedad que habitó el sitio arqueológico Plazuelas durante el periodo Epiclásico (600-900 d.C.), especialmente desde el punto de vista religioso.
En tanto, el artista mexicano Nicolás Moreno destacó por sus pinturas, dibujos, grabados y murales. Entre sus obras más importantes figuran los murales "Valle de Teotihuacán en la prehistoria", "Paisaje de Juchitepec" y "Vista del Valle del Mezquital", que se encuentran en el Museo Nacional de Antropología, uno de los recintos principales del INAH.