Muestran en Berlín 300 años de Ciencia
El museo Martin-Gropius-Bau será el protector de una exhibición que alberga 300 años de conocimientos y descubrimientos científicos en Alemania
BERLÍN, ALEMANIA (23/SEP/2010).- Más de 300 años de descubrimientos científicos en Berlín se darán cita a partir de mañana en el museo Martin-Gropius-Bau en una exposición que muestra desde el esqueleto del caballo del emperador Federico el Grande hasta apuntes de Albert Einstein sobre su Teoría de la Relatividad.
En la presentación hoy de la muestra titulada "Saber Mundial: 300 años de Ciencia en Berlín", el comisario, Jochen Hennig, recordó los destacados avances en física, matemáticas, química e ingeniería que surgieron en esta ciudad que fue capital de Prusia, del Imperio Alemán, de la República de Weimar, de la Alemania nazi, de la Alemania comunista y, ahora, del país surgido tras la unificación.
En torno a mil 600 objetos y documentos se podrán ver en 18 salas y en una gigantesca estantería de 35 metros de ancho por 15 de alto colocada en el patio interior del museo.
La gran estantería, ideada por el artista estadounidense Mark Dion, carga con cerca de 400 objetos en sus baldas.
Con este despliegue se podrán ver "los impulsos que Berlín transmitió al resto del mundo", señaló Hennig.
La exposición toma como arranque la fundación hace 300 años de la Academia de las Ciencias de Berlín-Brandeburgo y del Hospital Universitario de La Charité.
En los pasillos del Martin-Gropius-Bau destacan las muestras sobre cristal del zoólogo y geólogo Christian Gottfried Ehrenberg (1795-1876), fundador de la microbiología y la micropaleontología, quien a mediados del siglo XIX analizó el polvo de toda la ciudad de Berlín.
Junto a las obras de Einstein también se podrán ver los dibujos traídos desde Egipto por el investigador Karl Richard Lepsius (1810-1844) o algunas de las 600.000 notas de los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm para su "Historia de la Lengua Alemana".
Entre los objetos de la exposición, que estará abierta al público hasta el próximo 9 de enero, también se encuentra la partitura completa de la Novena sinfonía de Beethoven.
La partitura quedó dividida tras la II Guerra Mundial y una parte se guardó en la República Democrática Alemana (RDA) y la otra en la República Federal de Alemania (RFA). No fue hasta 1997 cuando se volvió a juntar la totalidad de las hojas.
Los miles de objetos expuestos, entre ellos las primeras prótesis y las bombas de gas usadas en la I Guerra Mundial, se ven acompañados de decenas de vídeos con entrevistas a destacados científicos.
Uno de los vídeos llama poderosamente la atención al estar protagonizado por Joachim Sauer, profesor de Química en la Universidad Humboldt de Berlín y marido de la actual canciller de Alemania, Angela Merkel.
"La exposición debe mostrar lo intensa que puede resultar la Ciencia y el entusiasmo, la emoción y la abnegación con la que trabajan sus gentes", destacó el comisario Hennig.
Al presentar la exposición, Hennig recordó que durante gran parte de los últimos tres siglos la ciudad de Berlín fue un centro de vida y trabajo atractivo para muchos investigadores llegados de todo el planeta.
Por ello, subrayó el comisario, "no cabe sorprenderse" de que desde 1900 hasta 1931 Alemania ganara 14 de los 31 premios Nobel de Química.