Cultura

Memoria de la Escuela de Música, compilada en un libro

Enriqueta Morales ha pasado 50 años de su vida, 35 de ellos trabajando y los otros 15 como estudiante

GUADALAJARA, JALISCO (22/JUN/2010).- Han pasado 58 años de la fundación de la Escuela de Música -hoy, Departamento de Música- de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y sobre el desarrollo de ésta y la formación de músicos importantes, apenas se ha escrito página y media, por ello y para revalorar el significado de ser uno de los conservatorios más importantes en México en dicha disciplina, María Enriqueta Morales de la Mora presenta esta tarde el libro La Escuela de Música de la Universidad de Guadalajara (1952-2004). Preludios y desarrollo de una institución jalisciense de la música académica.

Enriqueta Morales ha pasado 50 años de su vida, 35 de ellos trabajando y los otros 15 como estudiante, en los cuales ha sido testigo fiel del cambio de sedes, formación de compositores y solistas de la música formal, las diferentes etapas que ha vivido la institución hoy ubicada junto al Templo de San Agustín, en pleno Centro de Guadalajara.

“Diría que no se puede hablar de la cultura musical de Jalisco sino se piensa en esta escuela. También la inquietud (de realizar este libro) es porque mucha gente viene aquí a la biblioteca a buscar historia de la escuela y no hay nada escrito. Cuando cumplió 30 años, la entonces directora Martha Cristina Delgadillo hizo un pequeño resumen de lo que había sido la escuela, en un folleto, eso era todo lo que había sobre la Escuela de Música. Y siendo una escuela con tanta historia, era necesario hacer una investigación así”, explica la coordinadora académica del Departamento de Música, Enriqueta Morales, sentada frente a su escritorio sobre el que descansan planes de estudio, constancias y libros.

La investigación para lograr este libro de 156 páginas y publicado por la Universidad de Guadalajara, la llevó a cabo con base a entrevistas hechas a ex directores, ex alumnos, profesores y músicos de banda y orquesta, principalmente.

Hoy, 18:00 horas
Presentación del libro La Escuela de Música de la Universidad de Guadalajara, de Enriqueta Morales
Departamento de Música.
Entrada libre

Sobre el cambio de sedes que ha marcado a la institución, en el libro de Enriqueta Morales se da cuenta del primer edificio que albergó instrumentos, atriles y partituras, ubicado en la calle de Pavo, entre López Cotilla y Madero, pero que debido al espacio tan reducido y a la creciente demanda de inscripción la Escuela de Música, entonces dirigida por Abel Eisenberg, en tan solo dos años tiene que mudarse a su nueva sede: Liceo, esquina calle Independencia. En esta nuevo domicilio, la institución tiene como director, al pianista y compositor Domingo Lobato Bañales.

Ocho años después, la escuela se mueve a Pedro Moreno y la avenida Enrique Díaz de León, donde ahora se encuentra el edificio administrativo de la casa de estudios. En ese mismo lugar, la escuela se instaló entre los muros de una “construcción de gran valor histórico y arquitectónico, inspirado en el barroco francés, construida entre 1914 y 1918”.

Sobre esta última ubicación de la escuela, el libro incluye imágenes de la demolición del edificio que se encontraba frente a la sede de la actual Rectoría de la UdeG y que dicho acontecimiento es conocido popularmente como el “Zambranazo”, dado que fue orquestado por el entonces rector universitario Enrique Zambrano Villa, ante la oposición de la comunidad, sin el respaldo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), además de no contar con los permisos municipales.

En cuanto a los egresados de la Escuela de Música, la coordinadora académica señala con orgullo que “los muchachos que han salido de esta honorable escuela, hacedora de grandes músicos se encuentran la gran mayoría en agrupaciones importantes del Estado, del municipio y en el extranjero estudiando, perfeccionando su ejecución, dando clases o desarrollando una carrera solista”.


Fue hasta el año de 1995 que la institución consigue certificar con licenciatura a sus egresados, lo que permitió un avance académico a nivel nacional importante.

EL INFORMADOR/ OMAR CASTAÑEDA

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