Cultura
Luis Eduardo García, una cuestión de carácter
García tiene cuatro libros publicados; un taller de computadoras y uno de los más importantes reconocimientos a la creación artística en el país: el Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2012
GUADALAJARA, JALISCO (26/FEB/2013).- Todos los días, desde las 10 de la mañana y hasta las ocho de la noche, Luis Eduardo García se dedica a atender su propio negocio: un taller de reparación de computadoras ubicado en la colonia Tabachines. “Un trabajo no muy poético que digamos”, acepta García, pero que sin embargo le permite una relativa tranquilidad para sumergirse en sus lecturas.
En 2012, Luis Eduardo ganó el Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino, que es quizá el galardón más importante en México para autores menores de 30 años. Luis Eduardo tiene apenas 28, pero ha publicado ya cuatro libros de poesía.
De su trabajo, el también poeta Ángel Ortuño destaca una concienzuda lectura de los poetas norteamericanos desde 1950 a la fecha, y Carlos Vicente Castro —editor de la revista Metrópolis— subraya la energía y la fuerza de su personaje poético.
Con su perfil, arranca la serie De Jóvenes Poetas.
Inicios en la poesía
Comencé con la poesía hace más de 10 años, en un pequeño taller que impartía León Plascencia Ñol. Pero realmente decidí comprometerme con la escritura a los 22 años, porque hasta entonces no me preocupaba mucho. Mis lecturas eran muy desordenadas, era casi un hobbie. Pero me gustaba mucho y probablemente era lo único que me llenaba. Entonces dije, ‘si vas a hacerlo, hazlo bien’. Eso significó mucha disciplina.
Formación
Mi formación es autodidacta. En algún momento sí tenía ciertos complejos por no haber estudiado, sobre todo cuando fui a encuentros con otros poetas, que en su mayoría habían hecho la licenciatura en Letras. Ya después me di cuenta que no había, en realidad, una diferencia entre sus bases y las mías. Lo que más leo son ensayos y la filosofía también me gusta mucho. También leo poesía, claro, pero en menor medida. Y últimamente leo novelas, pero sólo como forma de relajarme, porque es mucho menos exigente que leer un ensayo.
Cuestión de carácter
Mi escritura, creo que más que de temas, se trata de una cuestión de carácter o de ciertos rasgos. La persona que eres en un momento te lleva a escribir ciertas cosas en particular. Tu visión del mundo en el momento te lleva a ciertas búsquedas. Creo que no siempre es de forma consciente. También estoy muy influido por las lecturas que tenga en el momento.
Para qué escribir poesía
Quizá suene chafa y muy manido hablar de necesidad; no quisiera manejarlo de esa manera. Pero sí creo que como persona tienes ciertas tendencias, y un día descubres que eso es lo tuyo; descubres que esa actividad te proporciona placer. Un poeta que se llama Fabián Casas dice que es como la musiquita que está sonando. Algo así, hay algo que te está llamando constantemente.
Libros publicados
Tengo cuatro libros publicados. La Música Alejándose (Instituto Cultural de Aguascalientes, 2009), Pájaros Lanzallamas (La Ceibita, 2011), y hace un par de meses salió mi más reciente libro: Dos estudios a partir de la descomposición de Marcus Rothkowitz (Premio Elías Nandino, 2012). El otro es una plaquetita que publiqué hace 10 años que se llama Indolora, que ya ni se consigue. Y qué bueno, porque la primera plaqueta casi siempre tratas de enterrarla.
Premio Elías Nandino 2012
El Elías Nandino significó mucho por la oportunidad que tuve de publicar el libro. Porque no es sencillo hacerlo; en este país como poeta joven nadie te hace caso. Obviamente lo económico también cuenta, pues no es un oficio en el que llueva el dinero. Y el premio cambia mucho la manera en que los demás te perciben, lo cual no creo que esté tan bien, porque finalmente mi escritura es igual antes o después del premio.
La poesía como forma de vida
Creo que es saludable tener una fuente de ingresos alternativa, porque si no, puede haber la tentación de aplicar a todos los premios y becas posibles, y creo que eso en algún momento hace que el escritor se pierda. De pronto ya todo es el dinero y el reconocimiento, que es algo totalmente nimio. A mí lo que me gusta es escribir, incluso todo lo que surge alrededor de los premios no me agrada mucho. Porque si vas a escribir poemas de una manera seria, tú asumes que no habrá mucho dinero. En mi caso, tener este otro negocio me ha ayudado a centrarme en la escritura y a no estar tan preocupado por esas cuestiones.
Desde la periferia
Mi negocio y mi casa están en Tabachines. Digamos que allá es mi cubil y acá (a Guadalajara) sólo vengo a reunirme con mis amigos un par veces al mes y a comprar libros. Tiene que ver también con mi carácter. Y sí debe representar algo el hecho de que esté en la periferia; no sólo geográficamente, sino que ideológica y poéticamente intento mantenerme ahí. Trato de mantenerme al margen y estar tranquilo. No me gusta estar en 10 lecturas al mes y en todas las presentaciones. Creo que eso más bien distrae mucho.
Manías a la hora de escribir
Puedo escribir a cualquier hora si me concentro en ello. Escribo siempre con música: clásica o rock alternativo. Depende del humor y del carácter de lo que escriba en el momento. Pájaros Lanzallamas lo escribí siempre con música más ruidosa, como Sepultura, Nine Inch Nails y Tool.
Poetas de cabecera
Paul Celan es uno de mis favoritos; E.E. Cummings; Anne Carson, una canadiense; Sharon Olds, norteamericana; una venezolana que se llama María Auxiliadora Álvarez… ¡las mujeres andan con todo últimamente!
POEMA
“Oh, los nuevos kamikazes”
Fue arrancado del mundo
con fórceps diseñados
por el artista sueco Lärs Thomasson.
Fue mordido del mundo
por unos dientes sin filo.
Fue barrido del mundo
por la brisa más suave del día.
Aceptó, recordando a Schopenhauer, que su individualidad era tan débil que con la muerte no perdería demasiado.
Fue retirado del mundo
como un fotograma.
En 2012, Luis Eduardo ganó el Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino, que es quizá el galardón más importante en México para autores menores de 30 años. Luis Eduardo tiene apenas 28, pero ha publicado ya cuatro libros de poesía.
De su trabajo, el también poeta Ángel Ortuño destaca una concienzuda lectura de los poetas norteamericanos desde 1950 a la fecha, y Carlos Vicente Castro —editor de la revista Metrópolis— subraya la energía y la fuerza de su personaje poético.
Con su perfil, arranca la serie De Jóvenes Poetas.
Inicios en la poesía
Comencé con la poesía hace más de 10 años, en un pequeño taller que impartía León Plascencia Ñol. Pero realmente decidí comprometerme con la escritura a los 22 años, porque hasta entonces no me preocupaba mucho. Mis lecturas eran muy desordenadas, era casi un hobbie. Pero me gustaba mucho y probablemente era lo único que me llenaba. Entonces dije, ‘si vas a hacerlo, hazlo bien’. Eso significó mucha disciplina.
Formación
Mi formación es autodidacta. En algún momento sí tenía ciertos complejos por no haber estudiado, sobre todo cuando fui a encuentros con otros poetas, que en su mayoría habían hecho la licenciatura en Letras. Ya después me di cuenta que no había, en realidad, una diferencia entre sus bases y las mías. Lo que más leo son ensayos y la filosofía también me gusta mucho. También leo poesía, claro, pero en menor medida. Y últimamente leo novelas, pero sólo como forma de relajarme, porque es mucho menos exigente que leer un ensayo.
Cuestión de carácter
Mi escritura, creo que más que de temas, se trata de una cuestión de carácter o de ciertos rasgos. La persona que eres en un momento te lleva a escribir ciertas cosas en particular. Tu visión del mundo en el momento te lleva a ciertas búsquedas. Creo que no siempre es de forma consciente. También estoy muy influido por las lecturas que tenga en el momento.
Para qué escribir poesía
Quizá suene chafa y muy manido hablar de necesidad; no quisiera manejarlo de esa manera. Pero sí creo que como persona tienes ciertas tendencias, y un día descubres que eso es lo tuyo; descubres que esa actividad te proporciona placer. Un poeta que se llama Fabián Casas dice que es como la musiquita que está sonando. Algo así, hay algo que te está llamando constantemente.
Libros publicados
Tengo cuatro libros publicados. La Música Alejándose (Instituto Cultural de Aguascalientes, 2009), Pájaros Lanzallamas (La Ceibita, 2011), y hace un par de meses salió mi más reciente libro: Dos estudios a partir de la descomposición de Marcus Rothkowitz (Premio Elías Nandino, 2012). El otro es una plaquetita que publiqué hace 10 años que se llama Indolora, que ya ni se consigue. Y qué bueno, porque la primera plaqueta casi siempre tratas de enterrarla.
Premio Elías Nandino 2012
El Elías Nandino significó mucho por la oportunidad que tuve de publicar el libro. Porque no es sencillo hacerlo; en este país como poeta joven nadie te hace caso. Obviamente lo económico también cuenta, pues no es un oficio en el que llueva el dinero. Y el premio cambia mucho la manera en que los demás te perciben, lo cual no creo que esté tan bien, porque finalmente mi escritura es igual antes o después del premio.
La poesía como forma de vida
Creo que es saludable tener una fuente de ingresos alternativa, porque si no, puede haber la tentación de aplicar a todos los premios y becas posibles, y creo que eso en algún momento hace que el escritor se pierda. De pronto ya todo es el dinero y el reconocimiento, que es algo totalmente nimio. A mí lo que me gusta es escribir, incluso todo lo que surge alrededor de los premios no me agrada mucho. Porque si vas a escribir poemas de una manera seria, tú asumes que no habrá mucho dinero. En mi caso, tener este otro negocio me ha ayudado a centrarme en la escritura y a no estar tan preocupado por esas cuestiones.
Desde la periferia
Mi negocio y mi casa están en Tabachines. Digamos que allá es mi cubil y acá (a Guadalajara) sólo vengo a reunirme con mis amigos un par veces al mes y a comprar libros. Tiene que ver también con mi carácter. Y sí debe representar algo el hecho de que esté en la periferia; no sólo geográficamente, sino que ideológica y poéticamente intento mantenerme ahí. Trato de mantenerme al margen y estar tranquilo. No me gusta estar en 10 lecturas al mes y en todas las presentaciones. Creo que eso más bien distrae mucho.
Manías a la hora de escribir
Puedo escribir a cualquier hora si me concentro en ello. Escribo siempre con música: clásica o rock alternativo. Depende del humor y del carácter de lo que escriba en el momento. Pájaros Lanzallamas lo escribí siempre con música más ruidosa, como Sepultura, Nine Inch Nails y Tool.
Poetas de cabecera
Paul Celan es uno de mis favoritos; E.E. Cummings; Anne Carson, una canadiense; Sharon Olds, norteamericana; una venezolana que se llama María Auxiliadora Álvarez… ¡las mujeres andan con todo últimamente!
POEMA
“Oh, los nuevos kamikazes”
Fue arrancado del mundo
con fórceps diseñados
por el artista sueco Lärs Thomasson.
Fue mordido del mundo
por unos dientes sin filo.
Fue barrido del mundo
por la brisa más suave del día.
Aceptó, recordando a Schopenhauer, que su individualidad era tan débil que con la muerte no perdería demasiado.
Fue retirado del mundo
como un fotograma.