Cultura
Las obras de Pilar Martínez se presentan en Londres
La artista realizó su primera escultura, con forma de ángel
LONDRES, INGLATERRA (18/MAY/2011).- Formas relacionadas con la naturaleza, los elementos y la feminidad están presentes en la obra de Pilar Martínez Woodman, escultora peruana que expone algunos de sus trabajos en la embajada de su país en Londres hasta el 3 de junio.
La exposición se centra en la Quillarumi o piedra lunar, una escultura de piedra blanca que la artista relaciona con el satélite terrestre, y a la que considera "como una madre, como la esencia de todo".
Martínez tiene una profunda relación con la naturaleza y a menudo se acerca a las montañas para elegir las piedras que se convertirán en su material de trabajo, del que dice estar "enamorada".
La artista realizó su primera escultura, con forma de ángel, "en parvulitos" y alega que jamás pensó que alguien pudiera dedicarse a este arte para vivir.
Reivindica además su carácter "autodidacta", el mismo que la llevó a experimentar con varios materiales antes de descubrir la piedra y convertirla en el principal elemento con el que elaborar sus creaciones, "aunque también me encanta la arcilla, porque con la piedra no te puedes equivocar".
En contraste con escultores que intentan transmitir con su obra alguna reivindicación política, Martínez quiere alejarse todo lo posible de las "malas noticias con las que te bombardean los medios, al menos en Lima".
Realiza su trabajo "en aislamiento y la soledad" y en profunda relación con los elementos, inspirándose especialmente en el aire y el agua "aunque para mi no son elementos, son entidades vivientes".
La escultora se mantiene al margen de cuestiones polémicas, aunque declara que la han llamado alguna vez para que se posicionara a favor de alguna causa pero nunca ha acudido porque, declara, "no me interesa la política".
No obstante, su vertiente reivindicativa aflora al hablar de la protección de la naturaleza y su lucha contra la entrada de los transgénicos en Perú, país en el que "tenemos una diversidad vastísima y hay que protegerla, no hay que permitir que se deprede el patrimonio".
Martínez cree que en 2012 cambiará el mundo "para bien", que con la llegada de la era de Acuario se producirá "un cambio de conciencia, será la era de la luz en la que todo se descubre".
Ella encarará esta etapa con un viaje a la Polinesia en donde quiere realizar su deseo de trabajar las piedras volcánicas y para lo cual ha construido una barca con la que se lanzará al Pacífico.
La exposición se centra en la Quillarumi o piedra lunar, una escultura de piedra blanca que la artista relaciona con el satélite terrestre, y a la que considera "como una madre, como la esencia de todo".
Martínez tiene una profunda relación con la naturaleza y a menudo se acerca a las montañas para elegir las piedras que se convertirán en su material de trabajo, del que dice estar "enamorada".
La artista realizó su primera escultura, con forma de ángel, "en parvulitos" y alega que jamás pensó que alguien pudiera dedicarse a este arte para vivir.
Reivindica además su carácter "autodidacta", el mismo que la llevó a experimentar con varios materiales antes de descubrir la piedra y convertirla en el principal elemento con el que elaborar sus creaciones, "aunque también me encanta la arcilla, porque con la piedra no te puedes equivocar".
En contraste con escultores que intentan transmitir con su obra alguna reivindicación política, Martínez quiere alejarse todo lo posible de las "malas noticias con las que te bombardean los medios, al menos en Lima".
Realiza su trabajo "en aislamiento y la soledad" y en profunda relación con los elementos, inspirándose especialmente en el aire y el agua "aunque para mi no son elementos, son entidades vivientes".
La escultora se mantiene al margen de cuestiones polémicas, aunque declara que la han llamado alguna vez para que se posicionara a favor de alguna causa pero nunca ha acudido porque, declara, "no me interesa la política".
No obstante, su vertiente reivindicativa aflora al hablar de la protección de la naturaleza y su lucha contra la entrada de los transgénicos en Perú, país en el que "tenemos una diversidad vastísima y hay que protegerla, no hay que permitir que se deprede el patrimonio".
Martínez cree que en 2012 cambiará el mundo "para bien", que con la llegada de la era de Acuario se producirá "un cambio de conciencia, será la era de la luz en la que todo se descubre".
Ella encarará esta etapa con un viaje a la Polinesia en donde quiere realizar su deseo de trabajar las piedras volcánicas y para lo cual ha construido una barca con la que se lanzará al Pacífico.