Cultura
Las miserias son iguales ahora que con Brecht
El montaje ''La ópera de los tres centavos'' será estrenado este 10 de febrero, a las 20:30 horas, en el Larva
GUADALAJARA, JALISCO (06/FEB/2012).- Para el dramaturgo alemán Bertolt Brecht (1898-1956), el arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma y así es su texto: La ópera de los tres centavos, que será llevado a escena en la ciudad por Jorge Taddeo, Luis Manuel Aguilar “Mosco”, Gilberto Cervantes y Lucy Arce. El montaje, inspirado en el cabaret alemán, se estrenará este 10 de febrero, a las 20:30 horas, en el Laboratorio de Artes Variedades (Larva).
“En el texto presenta el mundo bajo de los pordioseros, de los policías y empresarios corruptos y de los ladrones. La idea es que nos identifiquemos —creadores y espectadores— con el tema, pero éste abordado desde la espectacularidad brechtiana, que tiende mucho al cabaret”, expresa en entrevista Luis Manuel Aguilar.
El proyecto de presentar esta obra surgió hace tres años, pero fue hasta noviembre de 2010, cuando se convirtió en una realidad, según cuenta el equipo creativo, que en estos días corrige los últimos detalles del montaje, que ofrecerá cuatro funciones (10, 15, 17 y 19 de febrero) enmarcadas en los festejos del aniversario de la fundación de Guadalajara.
Jorge Taddeo, quien interpretará a Mackie Navaja, comenta que esta puesta en escena rompe con la tendencia nacional de presentar al público obras en pequeño formato.
Para “Mosco” es necesario señalar que el gran formato, sólo se puede llevar a cabo por las enseñanzas del pequeño. “Me parece que con esto, estamos demostrado que hay mucha madurez en la forma de abordar un proyecto de esta magnitud”.
Del trabajo coreográfico, Lucy Arce destaca la labor de los actores que se estrenarán como bailarines. “Como la música de La ópera de los tres centavos tiene una gran gama, la hace mucho más accesible para los actores, quienes trabajaron muy rudamente durante dos meses”, expresa.
Para Jorge Taddeo, este montaje sólo es posible a partir del trabajo creativo, “ninguno de nosotros solos hubiera podido encarar un proyecto así, porque es tan grande que te come”.
La ópera de los tres centavos contó con una inversión de un millón 700 mil pesos, aportados por el Ayuntamiento de Guadalajara. Los boletos se repartieron de manera gratuita en las taquillas del Larva y ya están agotados.
“Aquí es la gran metrópoli del mundo”
La puerta del Larva está abierta, los actores vuelven después de comer. Algunos llegan minutos antes de las cuatro de la tarde y otros hacen esperar al equipo, pero todos comenzaron a ensayar desde temprano y seguro saldrán tarde, pues el estreno de La ópera los tres centavos está próximo y los directores necesitan que todo esté listo para la gran noche, la del 10 de febrero.
Los nervios no se sienten todavía, pero sí la presión. El director musical, Gilberto Cervantes, está frente a las partituras y las lee, mientras los 14 músicos afinan sus instrumentos.
El director de escena, iluminador y escenógrafo, Luis Manuel Aguilar “Mosco”, y el director artístico y actor principal Jorge Taddeo conversan antes del ensayo, bromean sobre el letrero café de caracteres negros: “Aquí es la gran metrópoli del mundo”, que cuelga en diagonal de las vigas de iluminación del foro.
“Te quedó chueco el letrero”, dice Taddeo. Esta frase provoca la risa de “Mosco”, quien aclara que así va.
La coreógrafa Lucy Arce se sienta frente al escenario y ocupa su lugar en el ensayo vespertino del pasado viernes, cuando hasta una leve caída sufrió. Del incidente ríe y dice que no fue nada, pues es parte del estrés previo al gran día.
En el escenario, el actor Jesús Hernández —quien le dará vida al personaje Brown “El tigre”— es el primero en calentar, camina lento al ritmo de algunas notas de prueba de la orquesta que se pierden en el Larva.
Son más de las 4:30 horas, un silbato se escucha y un grito: “esto es tercera llamada, tercera”. “Todos arriba”, dice “Mosco”, quien sube al escenario, donde los 30 actores del montaje forman un círculo y hacen el ritual previo al ensayo.
Después, todos regresan a sus lugares y se preparan para la primera corrida de la obra de la tarde del viernes, día que hasta los funcionarios de Cultura de Guadalajara asisten a ver unas escenas de la obra y darse cuenta de cómo va el equipo.
La escenografía parece un rectángulo, de metal oxidado, y de repente comienza a descomponerse. La figura se rompe en otros rectángulos y forma nuevas paredes, mientras los actores, algunos ya con los trajes, diseñados por Julia y Renata cantan la clásica Balada de Mackie Navaja.
“Mosco” ve a todos desde el lugar, donde se colocarán las sillas, escucha, deja que la obra siga y va su mesa de trabajo, anota alguna sugerencia, que después se discutirá con el equipo.
En el ensayo todo está permitido, ropa fuera de su lugar, mochilas que no se dejaron en la mesa de trabajo, objetos debajo del escenario, trajes cómodos y tenis en los actores, las risas y las bromas y hasta las indicaciones que sólo marcan, pero que no se llevan a cabo.
Después de casi cuatro horas de ensayo, todos salen, pero volverán a reunirse y repasar uno a uno los cuadros de La ópera los tres centavos hasta el próximo viernes, cuando los actores estén frente a los espectadores.
La actualidad del texto
Las miserias del hombre presentadas en el texto La ópera de los tres centavos, de Bertolt Brecht, son iguales a las actuales, parece que poco ha cambiado el mundo desde 1928, cuando se estrenó en Berlín la obra del dramaturgo alemán.
La historia de la hija del líder de los mendigos, Polly Peachum —Leiden Gomis—, y del bandido, Mackie Navaja —Jorge Taddeo—, está basada en La ópera del mendigo, del autor inglés John Gay.
Brecht rescató el cabaret alemán con sus obras, en particular con La ópera de los tres centavos, en la cual se apoyó en la creación musical del compositor Kurt Weill.
Para el director y maestro de teatro, Rafael Garzaniti (Italia, 1955), llevar este año a escena La ópera de los tres centavos “ha sido una elección muy interesante, no sólo por lo implica Bertolt Brecht en la actualidad, ya que siempre tiene algo de renovación, sino es que es uno de los textos más provocadores desde el punto de vista ideológico-político, así como desde el estético. Es un desafío muy grande el que está encarando el “Mosco”, que es un muy buen director. Vamos a ver cómo resulta, pero sí es un texto interesantísimo (La ópera de los tres centavos) de Bertolt Brecht como Madre Coraje y Los fusiles de la madre Carral, que son sus tres grandes obras en mi opinión”.
Llevar a escena este texto es para Garzaniti, “un compromiso de ideas, un compromiso estético porque hay mucha teatralidad, Brecht rescata el cabaret alemán y le da un alto grado de teatralidad casi de musical con este gran compositor, que es Kurt Weill”.
En lo anterior, coincide la directora y titular del Centro de Educación Artística (Cedart) José Clemente Orozco, Alicia Yapur, quien explica que Brecht es uno de los dramaturgos más importantes del teatro occidental. “Con él se hace un parteaguas de la dialéctica de la forma. Es importante porque demuestra que un gran dramaturgo también sabe de música”.
La directora señala que el juego crítico Brecht es hecho a partir de la música. “Para el público viene muy bien La ópera de los tres centavos porque es absolutamente actual y tiene todo que decir si está bien montada y bien comprendida”.
“Desde el punto de vista de las ideas en América Latina nos hemos despertado todos porque están pasando tantas cosas, tan contradictorias, que es el momento de que el arte esté a la altura de las circunstancias y creo que este texto lo está”, expresa Rafael Garzaniti.
LA CRÍTICA SOCIAL
Un dramaturgo incómodo
Para los directores de escena está claro que la obra La ópera de los tres centavos, de Bertolt Brecht, busca que el espectador piense y reaccione ante las injusticias.
El dramaturgo y poeta alemán, nacido en 1898 y fallecido en 1956, es uno de los autores más destacados del siglo XX, pues rescató la tradición del cabaret alemán para hacer crítica social, además de que integra la música como parte del discurso escénico.
Para La ópera de los tres centavos, Brecht invitó al músico Kurt Weill. Ambos no sólo colaboraron en varios montajes, sino que coincidían en ideales.
La música de esta obra es un clásico porque combina del ragtime, la ópera, el jazz y el tango como se escuchará este viernes en el Larva.
La guerra, sin duda, marcó a Brecht, quien durante un tiempo estudió medicina, pero su formación fue interrumpida por el arranque de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, ya escribía teatro.
Entre sus obras destacan Ball, en 1918; Tambores en la noche, 1922; La ópera de cuatro cuartos, 1928; Galileo, 1939; La buena persona de Sezuan, 1940; Madre Coraje, 1941; La inevitable ascensión de Arturo Ui, 1942; entre otras.
Por su ideología marxista, Brecht tuvo que cambiar su residencia en varias ocasiones, por lo que radicó en Dinamarca, Finlandia, Rusia, Estados Unidos y Suiza.
Para el estreno de La ópera de los tres centavos, en 1928, se tuvo como director a Theo Mackeben. Esta obra estuvo prohibida durante el régimen nazi por considerarse ofensiva y de mal gusto. En esos años, la fama estuvo lejos del montaje que con el tiempo ha sido revalorado, incluso figuras como el artista sueco Ingmar Bergman ha llevado a escena este texto.
Brecht se inspiró en La ópera de los mendigos, de John Gay, y mantuvo a los personajes, pero transformó el argumento en una denuncia, que encanta a los directores del mundo, ya que la obra ha llegado a infinidad de teatros en diferentes épocas.
FRASES
''Para el público viene muy bien ''La ópera de los
tres centavos''. Es absolutamente actual y tiene todo que decir si está bien montada. ''
Alicia Yapur,
directora
''Es el momento de que el arte esté a la altura de las circunstancias y creo que este texto —La ópera de los tres centavos— lo está ''
Rafael Garzaniti,
director
“En el texto presenta el mundo bajo de los pordioseros, de los policías y empresarios corruptos y de los ladrones. La idea es que nos identifiquemos —creadores y espectadores— con el tema, pero éste abordado desde la espectacularidad brechtiana, que tiende mucho al cabaret”, expresa en entrevista Luis Manuel Aguilar.
El proyecto de presentar esta obra surgió hace tres años, pero fue hasta noviembre de 2010, cuando se convirtió en una realidad, según cuenta el equipo creativo, que en estos días corrige los últimos detalles del montaje, que ofrecerá cuatro funciones (10, 15, 17 y 19 de febrero) enmarcadas en los festejos del aniversario de la fundación de Guadalajara.
Jorge Taddeo, quien interpretará a Mackie Navaja, comenta que esta puesta en escena rompe con la tendencia nacional de presentar al público obras en pequeño formato.
Para “Mosco” es necesario señalar que el gran formato, sólo se puede llevar a cabo por las enseñanzas del pequeño. “Me parece que con esto, estamos demostrado que hay mucha madurez en la forma de abordar un proyecto de esta magnitud”.
Del trabajo coreográfico, Lucy Arce destaca la labor de los actores que se estrenarán como bailarines. “Como la música de La ópera de los tres centavos tiene una gran gama, la hace mucho más accesible para los actores, quienes trabajaron muy rudamente durante dos meses”, expresa.
Para Jorge Taddeo, este montaje sólo es posible a partir del trabajo creativo, “ninguno de nosotros solos hubiera podido encarar un proyecto así, porque es tan grande que te come”.
La ópera de los tres centavos contó con una inversión de un millón 700 mil pesos, aportados por el Ayuntamiento de Guadalajara. Los boletos se repartieron de manera gratuita en las taquillas del Larva y ya están agotados.
“Aquí es la gran metrópoli del mundo”
La puerta del Larva está abierta, los actores vuelven después de comer. Algunos llegan minutos antes de las cuatro de la tarde y otros hacen esperar al equipo, pero todos comenzaron a ensayar desde temprano y seguro saldrán tarde, pues el estreno de La ópera los tres centavos está próximo y los directores necesitan que todo esté listo para la gran noche, la del 10 de febrero.
Los nervios no se sienten todavía, pero sí la presión. El director musical, Gilberto Cervantes, está frente a las partituras y las lee, mientras los 14 músicos afinan sus instrumentos.
El director de escena, iluminador y escenógrafo, Luis Manuel Aguilar “Mosco”, y el director artístico y actor principal Jorge Taddeo conversan antes del ensayo, bromean sobre el letrero café de caracteres negros: “Aquí es la gran metrópoli del mundo”, que cuelga en diagonal de las vigas de iluminación del foro.
“Te quedó chueco el letrero”, dice Taddeo. Esta frase provoca la risa de “Mosco”, quien aclara que así va.
La coreógrafa Lucy Arce se sienta frente al escenario y ocupa su lugar en el ensayo vespertino del pasado viernes, cuando hasta una leve caída sufrió. Del incidente ríe y dice que no fue nada, pues es parte del estrés previo al gran día.
En el escenario, el actor Jesús Hernández —quien le dará vida al personaje Brown “El tigre”— es el primero en calentar, camina lento al ritmo de algunas notas de prueba de la orquesta que se pierden en el Larva.
Son más de las 4:30 horas, un silbato se escucha y un grito: “esto es tercera llamada, tercera”. “Todos arriba”, dice “Mosco”, quien sube al escenario, donde los 30 actores del montaje forman un círculo y hacen el ritual previo al ensayo.
Después, todos regresan a sus lugares y se preparan para la primera corrida de la obra de la tarde del viernes, día que hasta los funcionarios de Cultura de Guadalajara asisten a ver unas escenas de la obra y darse cuenta de cómo va el equipo.
La escenografía parece un rectángulo, de metal oxidado, y de repente comienza a descomponerse. La figura se rompe en otros rectángulos y forma nuevas paredes, mientras los actores, algunos ya con los trajes, diseñados por Julia y Renata cantan la clásica Balada de Mackie Navaja.
“Mosco” ve a todos desde el lugar, donde se colocarán las sillas, escucha, deja que la obra siga y va su mesa de trabajo, anota alguna sugerencia, que después se discutirá con el equipo.
En el ensayo todo está permitido, ropa fuera de su lugar, mochilas que no se dejaron en la mesa de trabajo, objetos debajo del escenario, trajes cómodos y tenis en los actores, las risas y las bromas y hasta las indicaciones que sólo marcan, pero que no se llevan a cabo.
Después de casi cuatro horas de ensayo, todos salen, pero volverán a reunirse y repasar uno a uno los cuadros de La ópera los tres centavos hasta el próximo viernes, cuando los actores estén frente a los espectadores.
La actualidad del texto
Las miserias del hombre presentadas en el texto La ópera de los tres centavos, de Bertolt Brecht, son iguales a las actuales, parece que poco ha cambiado el mundo desde 1928, cuando se estrenó en Berlín la obra del dramaturgo alemán.
La historia de la hija del líder de los mendigos, Polly Peachum —Leiden Gomis—, y del bandido, Mackie Navaja —Jorge Taddeo—, está basada en La ópera del mendigo, del autor inglés John Gay.
Brecht rescató el cabaret alemán con sus obras, en particular con La ópera de los tres centavos, en la cual se apoyó en la creación musical del compositor Kurt Weill.
Para el director y maestro de teatro, Rafael Garzaniti (Italia, 1955), llevar este año a escena La ópera de los tres centavos “ha sido una elección muy interesante, no sólo por lo implica Bertolt Brecht en la actualidad, ya que siempre tiene algo de renovación, sino es que es uno de los textos más provocadores desde el punto de vista ideológico-político, así como desde el estético. Es un desafío muy grande el que está encarando el “Mosco”, que es un muy buen director. Vamos a ver cómo resulta, pero sí es un texto interesantísimo (La ópera de los tres centavos) de Bertolt Brecht como Madre Coraje y Los fusiles de la madre Carral, que son sus tres grandes obras en mi opinión”.
Llevar a escena este texto es para Garzaniti, “un compromiso de ideas, un compromiso estético porque hay mucha teatralidad, Brecht rescata el cabaret alemán y le da un alto grado de teatralidad casi de musical con este gran compositor, que es Kurt Weill”.
En lo anterior, coincide la directora y titular del Centro de Educación Artística (Cedart) José Clemente Orozco, Alicia Yapur, quien explica que Brecht es uno de los dramaturgos más importantes del teatro occidental. “Con él se hace un parteaguas de la dialéctica de la forma. Es importante porque demuestra que un gran dramaturgo también sabe de música”.
La directora señala que el juego crítico Brecht es hecho a partir de la música. “Para el público viene muy bien La ópera de los tres centavos porque es absolutamente actual y tiene todo que decir si está bien montada y bien comprendida”.
“Desde el punto de vista de las ideas en América Latina nos hemos despertado todos porque están pasando tantas cosas, tan contradictorias, que es el momento de que el arte esté a la altura de las circunstancias y creo que este texto lo está”, expresa Rafael Garzaniti.
LA CRÍTICA SOCIAL
Un dramaturgo incómodo
Para los directores de escena está claro que la obra La ópera de los tres centavos, de Bertolt Brecht, busca que el espectador piense y reaccione ante las injusticias.
El dramaturgo y poeta alemán, nacido en 1898 y fallecido en 1956, es uno de los autores más destacados del siglo XX, pues rescató la tradición del cabaret alemán para hacer crítica social, además de que integra la música como parte del discurso escénico.
Para La ópera de los tres centavos, Brecht invitó al músico Kurt Weill. Ambos no sólo colaboraron en varios montajes, sino que coincidían en ideales.
La música de esta obra es un clásico porque combina del ragtime, la ópera, el jazz y el tango como se escuchará este viernes en el Larva.
La guerra, sin duda, marcó a Brecht, quien durante un tiempo estudió medicina, pero su formación fue interrumpida por el arranque de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, ya escribía teatro.
Entre sus obras destacan Ball, en 1918; Tambores en la noche, 1922; La ópera de cuatro cuartos, 1928; Galileo, 1939; La buena persona de Sezuan, 1940; Madre Coraje, 1941; La inevitable ascensión de Arturo Ui, 1942; entre otras.
Por su ideología marxista, Brecht tuvo que cambiar su residencia en varias ocasiones, por lo que radicó en Dinamarca, Finlandia, Rusia, Estados Unidos y Suiza.
Para el estreno de La ópera de los tres centavos, en 1928, se tuvo como director a Theo Mackeben. Esta obra estuvo prohibida durante el régimen nazi por considerarse ofensiva y de mal gusto. En esos años, la fama estuvo lejos del montaje que con el tiempo ha sido revalorado, incluso figuras como el artista sueco Ingmar Bergman ha llevado a escena este texto.
Brecht se inspiró en La ópera de los mendigos, de John Gay, y mantuvo a los personajes, pero transformó el argumento en una denuncia, que encanta a los directores del mundo, ya que la obra ha llegado a infinidad de teatros en diferentes épocas.
FRASES
''Para el público viene muy bien ''La ópera de los
tres centavos''. Es absolutamente actual y tiene todo que decir si está bien montada. ''
Alicia Yapur,
directora
''Es el momento de que el arte esté a la altura de las circunstancias y creo que este texto —La ópera de los tres centavos— lo está ''
Rafael Garzaniti,
director