Cultura
Lara explora el México profundo con su cámara
Muestra a los grafiteros, a pepenadores de Chimalhuacán, a los fans de la música y a los habitantes de Lomas de Poleo
FOTOGRAFÍA
CIUDAD DE MÉXICO.-La marca de la cámara no hace al fotógrafo; su ojo, su mirada, su experiencia, son los elementos que lo forman. Y hay que saber también cómo acercarse a un personaje que vive en la calle, a un adolescente desconfiado, a un hombre sumido en la incertidumbre de un posible desalojo en Ciudad Juárez.
A los 32 años de edad, Arturo Lara, Flama, ha conseguido que ese acercamiento con la gente sea cada vez más fluido, natural, para poder crear fotografías donde se advierte un México del cual se declara fan, un país que, por un lado vive estancamiento, pero por otro muestra un rostro de sincretismo.
Cuatro capítulos del nuestro país -los chavos que hacen graffitis, los espectadores o fans de la música, los pepenadores de Chimalhuacán y los habitantes de la colonia Lomas de Poleo, de Ciudad Juárez- son los que integran la muestra Encuentros Fortuitos. Fotografía de Arturo Lara ‘Flama’.
Es su primera individual, tras participar en varias colectivas y libros, en el marco de Fotoseptiembre, esta exposición se inaugurará el próximo domingo en la galería José María Velasco.
Lara -colaborador de revistas como Playboy, Marvin, México Desconocido y Chilango- estudió Comunicación en el ITESM campus estado de México, entonces tenía la mira puesta en hacer cine, pero las dificultades para realizar este arte lo hicieron desistir -aunque aun sueña con hacerlo un día- pero entonces se le atravesó la foto.
De los primeros cursos de fotografía, en la Academia de Artes Visuales, salió una serie que fue definitiva en su trabajo: “Se daba la posibilidad de trabajar en la moda y en la publicidad, pero yo quería buscar historias, entonces me acerqué a tomar fotos de los loquitos de la calle, los que se asientan a vivir ahí. Durante dos o tres meses me dediqué a acercarme a esos personajes y además logré perder el miedo de relacionarme con la gente. Sentarme a hablar con las personas, marca la diferencia”.
Las imágenes sociales
Lara lleva cinco años haciendo series fotográficas que abarcan igual a danzantes del México tradicional, emos, punks, pepenadores, luchadores, fans, músicos en grandes y pequeños conciertos, campesinos como los del Movimiento de los 400 Pueblos.
En esa búsqueda ha encontrado una ciudad y un país de contrastes: “Hay grupos tan extraños como uno de metaleros cristianos”. Para acercarse a ellos, Lara conoce sus hábitos, lugares de reunión, la música que oyen o dónde se verán para la siguiente tocada. “Me ven como chavo”, dice Lara y señala los piercings que lleva en su boca y nariz.
“Con la música es posible conocer otros terrenos de la ciudad. El rock me gusta mucho, pero la escena es más amplia, así que también sigo el fervor de la gente por los Tigres del Norte. Hablar de una sola música en el DF es muy difícil, somos un pueblo de músicos”, afirma.
A esta experiencia con sectores muy diversos se sumó la posibilidad de conocer el México festivo, de grandes eventos como la Guelaguetza, a partir de su trabajo en la Secretaría de Medio Ambiente y también con la revista México Desconocido: “De ahí viene la fascinación por la fiesta, por retratar a un país sin disfraces, acercarme y profundizar con la foto”.
Entonces, asegura, me fui dando cuenta de que a veces hay fotografías de comienzos de siglo XX que creemos muy lejanas, pero que son como el país de hoy, son las mismas escenas, hay un estancamiento muy largo y sólo hay algunos rasgos de sincretismo que le dan algo de actualidad a la imagen.
Hoy en día, Lara trabaja como free lance, pues considera que el oficio de la fotografía requiere ese contacto constante con la gente y sus historias.
“Moverme en la calle me ha permitido conocer los festejos, los ritos, las manifestaciones; estar en la primera fila con el fan de la música, ganar la confianza de un pepenador para conocer su historia, entrar a su mundo y saber lo que pasa con la basura es algo que tiene mucho de clandestino en esta ciudad”.
Encuentros Fortuitos. Fotografía de Arturo Lara ‘Flama’ será inaugurada el 6 de septiembre en la Galería José María Velasco, ubicada en Peralvillo 55, Col. Morelos. Estará abierta de martes a domingo de 10:00 a 17:00 hrs. Entrada libre.
CIUDAD DE MÉXICO.-La marca de la cámara no hace al fotógrafo; su ojo, su mirada, su experiencia, son los elementos que lo forman. Y hay que saber también cómo acercarse a un personaje que vive en la calle, a un adolescente desconfiado, a un hombre sumido en la incertidumbre de un posible desalojo en Ciudad Juárez.
A los 32 años de edad, Arturo Lara, Flama, ha conseguido que ese acercamiento con la gente sea cada vez más fluido, natural, para poder crear fotografías donde se advierte un México del cual se declara fan, un país que, por un lado vive estancamiento, pero por otro muestra un rostro de sincretismo.
Cuatro capítulos del nuestro país -los chavos que hacen graffitis, los espectadores o fans de la música, los pepenadores de Chimalhuacán y los habitantes de la colonia Lomas de Poleo, de Ciudad Juárez- son los que integran la muestra Encuentros Fortuitos. Fotografía de Arturo Lara ‘Flama’.
Es su primera individual, tras participar en varias colectivas y libros, en el marco de Fotoseptiembre, esta exposición se inaugurará el próximo domingo en la galería José María Velasco.
Lara -colaborador de revistas como Playboy, Marvin, México Desconocido y Chilango- estudió Comunicación en el ITESM campus estado de México, entonces tenía la mira puesta en hacer cine, pero las dificultades para realizar este arte lo hicieron desistir -aunque aun sueña con hacerlo un día- pero entonces se le atravesó la foto.
De los primeros cursos de fotografía, en la Academia de Artes Visuales, salió una serie que fue definitiva en su trabajo: “Se daba la posibilidad de trabajar en la moda y en la publicidad, pero yo quería buscar historias, entonces me acerqué a tomar fotos de los loquitos de la calle, los que se asientan a vivir ahí. Durante dos o tres meses me dediqué a acercarme a esos personajes y además logré perder el miedo de relacionarme con la gente. Sentarme a hablar con las personas, marca la diferencia”.
Las imágenes sociales
Lara lleva cinco años haciendo series fotográficas que abarcan igual a danzantes del México tradicional, emos, punks, pepenadores, luchadores, fans, músicos en grandes y pequeños conciertos, campesinos como los del Movimiento de los 400 Pueblos.
En esa búsqueda ha encontrado una ciudad y un país de contrastes: “Hay grupos tan extraños como uno de metaleros cristianos”. Para acercarse a ellos, Lara conoce sus hábitos, lugares de reunión, la música que oyen o dónde se verán para la siguiente tocada. “Me ven como chavo”, dice Lara y señala los piercings que lleva en su boca y nariz.
“Con la música es posible conocer otros terrenos de la ciudad. El rock me gusta mucho, pero la escena es más amplia, así que también sigo el fervor de la gente por los Tigres del Norte. Hablar de una sola música en el DF es muy difícil, somos un pueblo de músicos”, afirma.
A esta experiencia con sectores muy diversos se sumó la posibilidad de conocer el México festivo, de grandes eventos como la Guelaguetza, a partir de su trabajo en la Secretaría de Medio Ambiente y también con la revista México Desconocido: “De ahí viene la fascinación por la fiesta, por retratar a un país sin disfraces, acercarme y profundizar con la foto”.
Entonces, asegura, me fui dando cuenta de que a veces hay fotografías de comienzos de siglo XX que creemos muy lejanas, pero que son como el país de hoy, son las mismas escenas, hay un estancamiento muy largo y sólo hay algunos rasgos de sincretismo que le dan algo de actualidad a la imagen.
Hoy en día, Lara trabaja como free lance, pues considera que el oficio de la fotografía requiere ese contacto constante con la gente y sus historias.
“Moverme en la calle me ha permitido conocer los festejos, los ritos, las manifestaciones; estar en la primera fila con el fan de la música, ganar la confianza de un pepenador para conocer su historia, entrar a su mundo y saber lo que pasa con la basura es algo que tiene mucho de clandestino en esta ciudad”.
Encuentros Fortuitos. Fotografía de Arturo Lara ‘Flama’ será inaugurada el 6 de septiembre en la Galería José María Velasco, ubicada en Peralvillo 55, Col. Morelos. Estará abierta de martes a domingo de 10:00 a 17:00 hrs. Entrada libre.