Cultura

La provocación literaria de Marie Ndiaye

La ganadora del Premio Goncourt relata tres historias de exilio entre África y Francia

CIUDAD DE MÉXICO.- Exilio, inmigración ilegal, el lazo entre África y Francia, amor y desamor entre padres e hijos y, sobre todo, fortaleza femenina. Todo tiene su lugar en las historias de Tres mujeres fuertes, que el año pasado convirtió a su autora, Marie Ndiaye (Pithiviers, Francia, 1967), en la primera escritora negra en ganar el Premio Goncourt, el más prestigioso de las letras galas.

Precoz escritora desde los 17 años, en el que dice la crítica que es su mejor libro para conocer su obra, se describen las historias de tres mujeres “sometidas a los demás, sí, que aceptan lo que viene, pero que intentan proteger, como sea, su dignidad”.

Con ''Tres mujeres fuertes'', que ahora publica en español la editorial Acantilado, la escritora francesa de origen senegalés afincada desde hace tres años en Berlín (Alemania) ofrece “tres relatos de tres mujeres muy diferentes unidas por una fuerza interior e irreductible”. Norah, Fanta y Khady luchan por su dignidad frente a la crueldad y las humillaciones en tres narraciones ligadas sólo con “guiños”.

Niega que su residencia en Berlín sea un “exilio”, ya que, según sus propias palabras, ella no escapó de ningún país en guerra, pero su decisión de mudarse responde a su desagrado con la Francia de Sarkozy. “La derecha francesa es despiadada hacia los pobres. Merkel también es de derechas, pero tiene una moral de la que la derecha francesa carece”, dice.

– ¿Cuánto hay de autobiográfico en “Tres mujeres fuertes”?

– El primer relato, el de Norah, es quizá el más autobiográfico. Probablemente, el hecho de no haber conocido a mi padre hasta los 15 años tiene algo que ver con que el padre de Norah la abandone a ella, a su hermana y a su madre para ir a Senegal y que su escasa relación esté marcada por la falta de afecto. Como novelista, me interesa reflejar cómo funciona el amor entre padres e hijos y ver por qué hay padres que no logran transmitirles ese amor.

– En la novela hay múltiples combinaciones geográficas y todas pasan por Senegal, el país de su padre.

– Ello me permite mostrar distintas formas de exilio: una mujer que ha vivido en Francia y se va a África -Norah-; un hombre que ha vivido en Francia, se va a África y regresa a Francia -Rudy- con su mujer africana -Fanta-; y una mujer que vive en África e intenta por todos los medios llegar a Francia -Khady-.

– Este último caso es el más dramático: inmigración ilegal, mafias, prostitución…

– Quería mostrar que los inmigrantes son verdaderos héroes. Requiere mucho valor y coraje tomar la decisión de huir de la miseria. Los inmigrantes pasan por situaciones terribles, demuestran un valor y un coraje admirables. Aunque son económicamente miserables, ante todo son unos héroes comparables a los de la mitología clásica, que van superando pruebas.

– La dulzura, el dolor, la violencia, el perdón, la crueldad, la dignidad, el odio, el olvido se hacen presentes en la novela. ¿De dónde surgen esas atmósferas?

– No lo sé, nunca me he psicoanalizado; no sé qué hay en mí. Pero me gusta que mis libros molesten, inquieten, perturben, no quiero que el lector tenga sentimientos en blanco o negro sobre los personajes. No sé escribir de otro modo que no sea con dureza.

– ¿“Tres mujeres fuertes” puede ser considerada una novela feminista?


– No es una novela lo bastante comprometida como para ser considerada feminista. Quizá las fenisitas no se interesan mucho por la vida real de las mujeres.

Presentada como autora “franco-senegalesa”, Marie Ndiaye es en realidad una francesa al 100%, con un padre senegalés al que apenas conoció. ''Tres mujeres fuertes'' es su primera novela de ambiente africano. Cuenta que “si hasta ahora no ha salido más África es porque no la conocía: sólo fui una vez, con 22 años, a ver dónde vivía mi padre”.

Su siguiente obra será sobre Berlín, o en Berlín, pero no sobre la división o el nazismo, “los dos recursos tópicos que atraen a tanto autor low cost”. Quizá escriba acerca de “la experiencia de ser extranjero” en la capital alemana.

De momento no escribe nada. Entre uno y otro libro pasa un año sin escribir. Mejora su alemán y piensa quedarse algunos años en Berlín.

“Me gusta que mis libros molesten, inquieten, perturben, no quiero que el lector tenga sentimientos en blanco o negro sobre los personajes”, Marie Ndiaye, escritora.


  • Escritora precoz

Lectora de Dostoyevski, Proust, Faulkner, Joyce Carol Oaetes, Lobo Antunes, Malcolm Lowry o Javier Marías, Marie Ndiaye publicó su primera novela con 17 años. El editor, al recibir el manuscrito, se presentó en su escuela con el contrato. Un año después “ya tenía claro que quería dedicarme sólo a la literatura”. Desde entonces suma una docena de novelas y varias obras de teatro.

Premio Fémina 2001 (Rosie Carpe), es la única mujer con una obra en el repertorio de la Comédie Francaise (Papa doit manger, 2003). Con Tres mujeres fuertes fue la novena mujer (primera negra) en ganar el Goncourt.

Le gusta cambiar y conocer otros lugares. Vivió en Ámsterdam (Holanda), Roma (Italia) y Barcelona (España).
Ahora vive en Berlín con su marido, también escritor, y sus tres hijos. “Me siento a gusto”, afirma sin mayores ceremonias.

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