Cultura
“La poesía no da respuestas, pregunta”
Se llevó a cabo una lectura de poesía frente a la Librería del Fondo de Cultura Económica, en la que participó
GUADALAJARA, JALISCO (28/JUL/2011).- Mientras que decenas de jóvenes movían el hula-hula, hacían acrobacias o andaban en bici o patineta por Avenida Chapultepec, enfrente, en la Joseluisa, se reunieron los escritores Jorge Esquinca, Ricardo Castillo y Luis Armenta, quienes ofrecieron una lectura de poesía el martes por la tarde, como parte de las actividades culturales de verano de la librería del Fondo Económico de Cultura.
Jorge Esquinca —quien vive en Guadalajara desde 1968— inició con textos recientes de Libro del juego de adivinanzas, que están escritos como una adivinanza, “no convencional, sino como una transfiguración del objeto al que se refiere”, de manera que el público tenía que adivinar el nombre de cada poema. Luego leyó otros escritos como “La durmiente en Xilitra”, que escribió a partir de una fotografía que Luis Caballo tomó en el jardín surrealista de Edward James, en San Luis Potosí.
Luis Armenta Malpica comenzó con fragmentos de “una novela en prosa poética” que aún está en “proceso” y que tentativamente se llamará Caravaggio, un thriller delictivo que se desarrolla en Cuba, Italia y México.
Y con su particular experimentación de la oralidad de la poesía, Ricardo Castillo recitó textos de distintas épocas como “Ciempiés tan ciego” y poemas que recrean el sincretismo de la Pasión de Cristo en la comunidad Cora de Nayarit.
Al final de la lectura, estos tres poetas, de losmás importantes de Jalisco, tuvieron un diálogo con el público. ¿La poesía de qué sirve en este mundo patas pa’rriba? Jorge Esquinca respondió con una anécdota de los años ochenta, en el Primer Festival Internacional de Poesía, al que asistió la poeta griega Katerina Angelaki. “Su poesía hermosísima contrastaba con su fealdad física. Así que fingí que era periodista y me le acerqué al final de la lectura con una grabadora, y le pregunté si la poesía da respuesta a la muerte. Ella me dijo: ‘la poesía no da respuestas, plantea las preguntas con mayor intensidad’”.
Luego charlaron sobre la relación entre los poetas y las instituciones públicas para lograr becas o publicaciones, y a Ricardo Castillo le preguntaron si su musicalidad tiene alguna influencia de Tom Waits. “No estás mal en tu ruta, sin renunciar a la escritura, siempre me interesó el sonido del poema, sobre todo por los trovadores norteamericanos Morrison, Dilan, Coen (…), y si sigues la trayectoria, Tom Waits ha consumado muy bien todo el trabajo por la conciencia escénica, con una intención poética salvaje, brutal”.
Al final, una mujer que, dijo, no sabía mucho de “estos rollos”, les preguntó qué era una décima, porque tenía ganas de escribir las memorias o desmemorias de su vida. Los tres poetas sonrieron y le respondieron que escribiera sin preocuparse por nada más.
Jorge Esquinca —quien vive en Guadalajara desde 1968— inició con textos recientes de Libro del juego de adivinanzas, que están escritos como una adivinanza, “no convencional, sino como una transfiguración del objeto al que se refiere”, de manera que el público tenía que adivinar el nombre de cada poema. Luego leyó otros escritos como “La durmiente en Xilitra”, que escribió a partir de una fotografía que Luis Caballo tomó en el jardín surrealista de Edward James, en San Luis Potosí.
Luis Armenta Malpica comenzó con fragmentos de “una novela en prosa poética” que aún está en “proceso” y que tentativamente se llamará Caravaggio, un thriller delictivo que se desarrolla en Cuba, Italia y México.
Y con su particular experimentación de la oralidad de la poesía, Ricardo Castillo recitó textos de distintas épocas como “Ciempiés tan ciego” y poemas que recrean el sincretismo de la Pasión de Cristo en la comunidad Cora de Nayarit.
Al final de la lectura, estos tres poetas, de losmás importantes de Jalisco, tuvieron un diálogo con el público. ¿La poesía de qué sirve en este mundo patas pa’rriba? Jorge Esquinca respondió con una anécdota de los años ochenta, en el Primer Festival Internacional de Poesía, al que asistió la poeta griega Katerina Angelaki. “Su poesía hermosísima contrastaba con su fealdad física. Así que fingí que era periodista y me le acerqué al final de la lectura con una grabadora, y le pregunté si la poesía da respuesta a la muerte. Ella me dijo: ‘la poesía no da respuestas, plantea las preguntas con mayor intensidad’”.
Luego charlaron sobre la relación entre los poetas y las instituciones públicas para lograr becas o publicaciones, y a Ricardo Castillo le preguntaron si su musicalidad tiene alguna influencia de Tom Waits. “No estás mal en tu ruta, sin renunciar a la escritura, siempre me interesó el sonido del poema, sobre todo por los trovadores norteamericanos Morrison, Dilan, Coen (…), y si sigues la trayectoria, Tom Waits ha consumado muy bien todo el trabajo por la conciencia escénica, con una intención poética salvaje, brutal”.
Al final, una mujer que, dijo, no sabía mucho de “estos rollos”, les preguntó qué era una décima, porque tenía ganas de escribir las memorias o desmemorias de su vida. Los tres poetas sonrieron y le respondieron que escribiera sin preocuparse por nada más.