Cultura
La nueva novela de Ximena Sánchez aborda el exilio
El libro ''Por cielo, mar y tierra'' expone la razón del por qué el exilio en una constante en México
CIUDAD DE MÉXICO (28/JUN/2010).- La razón del por qué el exilio en una constante en México constituye el eje temático de 'Por cielo, mar y tierra', la más reciente publicación de la escritora Ximena Sánchez Echenique, quien narra de forma simultánea la historia de tres viajeros.
Se trata de 'Porfirio Díaz', un octogenario envuelto en melancolía, que a bordo del Ypiranga abandona la Nueva República, y de 'Alfredo Palacios', un joven de clase media que no ha tenido mayor preocupación en la vida que aprender a combinar los colores de su vestimenta.
También se encuentra de la historia de 'Benigno Silva', un hombre que se sumerge en la travesía de cruzar al 'otro lado' en busca de mejorar el futuro de su pequeña hija.
'Se trata de una metáfora del exilio mismo. Del viaje de ida y vuelta que estos personajes tienen que hacer para reencontrarse consigo mismo', dijo en entrevista la ensayista y novelista, colaboradora de las revistas 'La experiencia literaria' y 'Luna Córnea'.
A bordo del Ypiranga, rumbo a Cuba para luego exiliarse en París, viaja el dictador con parte de su familia.
En las bodegas de equipaje hay perros falderos, gatos de Angora, guacamayas, canarios, loritos verdes, chapulines enchilados y una docena de guajolotes borrachos.
Los años le han caído encima y la única certeza que tiene es la de un no retorno. Durante el viaje analizará los años de su gobierno e imaginará el futuro del país al que no volverá.
Por su parte, 'Alfredo Palacios' es un joven de 23 años al que, gracias al esfuerzo desmedido de su padre, nunca le ha faltado nada. Es un habitante más de la Nueva República, acaba de terminar la carrera en una universidad privada y está a punto de viajar al Viejo Mundo para estudiar un posgrado.
Entre fiestas de despedida con familiares y amigos, mariachis y botellas de tequila, pareciera que no ve la hora de marchar, como si necesitara escapar, como si en el Viejo Mundo fuese a encontrar todo eso que se merece y no le ha sido dado.
En tanto que 'Benigno Silva' es un oaxaqueño que vive en la periferia de la ciudad, está casado y tiene una hija de seis años de nombre 'Mayté'.
Su vida transcurre entre un oficio y otro, y es por su hija que decide aventurarse en la osadía de cruzar la frontera al 'otro lado', en busca de mejores oportunidades laborales; quizás para ver realizados en su hija los sueños que para él fracasaron.
Para la autora, egresada de la licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México, la novela que lleva el sello Tusquests Editores se desarrolla en la Nueva República, un lugar ficticio que se parece a México y del que algunas personas tienen que irse para lograr sus sueños.
'Es un análisis y reflexión en torno a la partida de México. Al final importa que los personajes aprendan a encontrar en sí mismos lo que están buscando en sí', indicó.
Aspirante a maestra en Letras Latinoamericanas por la máxima casa de estudios del país, subrayó que la obra surgió producto de una experiencia personal.
'En 2007 me fui a España de intercambio académico con la Universidad de Salamanca. Yo misma me pregunte porque había decidido irme de México, y para ello hice una reflexión en torno a mi propia historia familiar, acerca de mis abuelos y bisabuelos, quienes vivieron algo similar; y de pronto esta historia me llevo a la del país', señaló.
'Tras tres años en España regresé a México por dos motivos: por los lazos que tengo con la gente que quiero y, la segunda, porque fueron ganas de participar en la vida del país de forma directa', expresó.
Y es que para Sánchez Echenique, el exilio hoy es parte de la historia de cada familia, 'pues de seguro en varias familias mexicanas hay por lo menos un integrante que se ha ido'.
Por lo que hace al texto, mencionó que el exilio se aborda como una decisión forzada, 'no es algo libre que se haya tomado, sino que los personajes no han llegado al grado de madurez que les permitiría tomar decisiones libres.
'Son personajes que, hasta cierto punto, actúan como niños, que toman la decisión de irse por la influencia de los demás', consideró.
La obra, abundó, es como un pequeño llamado al lector para decirle que él es, también, un escritor de su propia historia.
'No busco persuadirlo, sino compartir con lo que yo me encontré en el proceso del por qué me fui a España. Es un compartir este afán de huída', apuntó la también autora de 'Sobre todas las cosas', publicación que la hizo acreedora al Premio Internacional de Narrativa 'Ignacio Manuel Altamirano' 2003.
Se trata de 'Porfirio Díaz', un octogenario envuelto en melancolía, que a bordo del Ypiranga abandona la Nueva República, y de 'Alfredo Palacios', un joven de clase media que no ha tenido mayor preocupación en la vida que aprender a combinar los colores de su vestimenta.
También se encuentra de la historia de 'Benigno Silva', un hombre que se sumerge en la travesía de cruzar al 'otro lado' en busca de mejorar el futuro de su pequeña hija.
'Se trata de una metáfora del exilio mismo. Del viaje de ida y vuelta que estos personajes tienen que hacer para reencontrarse consigo mismo', dijo en entrevista la ensayista y novelista, colaboradora de las revistas 'La experiencia literaria' y 'Luna Córnea'.
A bordo del Ypiranga, rumbo a Cuba para luego exiliarse en París, viaja el dictador con parte de su familia.
En las bodegas de equipaje hay perros falderos, gatos de Angora, guacamayas, canarios, loritos verdes, chapulines enchilados y una docena de guajolotes borrachos.
Los años le han caído encima y la única certeza que tiene es la de un no retorno. Durante el viaje analizará los años de su gobierno e imaginará el futuro del país al que no volverá.
Por su parte, 'Alfredo Palacios' es un joven de 23 años al que, gracias al esfuerzo desmedido de su padre, nunca le ha faltado nada. Es un habitante más de la Nueva República, acaba de terminar la carrera en una universidad privada y está a punto de viajar al Viejo Mundo para estudiar un posgrado.
Entre fiestas de despedida con familiares y amigos, mariachis y botellas de tequila, pareciera que no ve la hora de marchar, como si necesitara escapar, como si en el Viejo Mundo fuese a encontrar todo eso que se merece y no le ha sido dado.
En tanto que 'Benigno Silva' es un oaxaqueño que vive en la periferia de la ciudad, está casado y tiene una hija de seis años de nombre 'Mayté'.
Su vida transcurre entre un oficio y otro, y es por su hija que decide aventurarse en la osadía de cruzar la frontera al 'otro lado', en busca de mejores oportunidades laborales; quizás para ver realizados en su hija los sueños que para él fracasaron.
Para la autora, egresada de la licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México, la novela que lleva el sello Tusquests Editores se desarrolla en la Nueva República, un lugar ficticio que se parece a México y del que algunas personas tienen que irse para lograr sus sueños.
'Es un análisis y reflexión en torno a la partida de México. Al final importa que los personajes aprendan a encontrar en sí mismos lo que están buscando en sí', indicó.
Aspirante a maestra en Letras Latinoamericanas por la máxima casa de estudios del país, subrayó que la obra surgió producto de una experiencia personal.
'En 2007 me fui a España de intercambio académico con la Universidad de Salamanca. Yo misma me pregunte porque había decidido irme de México, y para ello hice una reflexión en torno a mi propia historia familiar, acerca de mis abuelos y bisabuelos, quienes vivieron algo similar; y de pronto esta historia me llevo a la del país', señaló.
'Tras tres años en España regresé a México por dos motivos: por los lazos que tengo con la gente que quiero y, la segunda, porque fueron ganas de participar en la vida del país de forma directa', expresó.
Y es que para Sánchez Echenique, el exilio hoy es parte de la historia de cada familia, 'pues de seguro en varias familias mexicanas hay por lo menos un integrante que se ha ido'.
Por lo que hace al texto, mencionó que el exilio se aborda como una decisión forzada, 'no es algo libre que se haya tomado, sino que los personajes no han llegado al grado de madurez que les permitiría tomar decisiones libres.
'Son personajes que, hasta cierto punto, actúan como niños, que toman la decisión de irse por la influencia de los demás', consideró.
La obra, abundó, es como un pequeño llamado al lector para decirle que él es, también, un escritor de su propia historia.
'No busco persuadirlo, sino compartir con lo que yo me encontré en el proceso del por qué me fui a España. Es un compartir este afán de huída', apuntó la también autora de 'Sobre todas las cosas', publicación que la hizo acreedora al Premio Internacional de Narrativa 'Ignacio Manuel Altamirano' 2003.