Cultura

Fue incesante la producción editorial mexicana durante 2009

Durante este año laproducción editorial tuvo una actividad amplia y decorosa, tanto en materia de novedades y reimpresiones

CIUDAD DE MÉXICO.-  Si bien durante el año que está por finalizar la producción editorial tuvo una actividad amplia y decorosa, tanto en materia de novedades y reimpresiones como realización de ferias, festivales y homenajes en torno a la palabra escrita, el público lector tiene ya sus "libros de cabecera".  

De acuerdo con numerosas fuentes consultadas, entre editoriales, librerías, libreros de viejo, autores, y sobre todo, lectores de todas clases, edades y ocupaciones, "El hombre en busca de sentido", de Viktor Frankl; "Casi nunca", de Daniel Sada; y "No más infartos", de Louis J. Ignarro, fue lo mejor de 2009.  

A esa lista le siguen, en estricto apego a las preferencias manifestadas por los consultados, "Qué hacer con su niño con lesión cerebral", de Glenn Doman; "México profundo: Una civilización negada", de Guillermo Bonfil Batalla; "Yo, la peor", de Mónica Lavín; y "Winning" (Ganarâ), de Jack Welch.  

El listado se complementa, según los más avezados lectores del país en general y de esta capital en particular, con "Si yo fuera presidente", de Jenaro Villamil; "Francesco: Una vida entre el cielo y la tierra", de Yohana García; y "Profesión: Mamá de un(a) adolescente", de Julia Borbolla de Niño de Rivera.  

Otros libros que a lo largo del presente año fueron novedades que sorprendieron a los lectores fueron "Eclipse", de Stephenie Meyer; de la saga de lobos y vampiros cuyo primer libro fue " Crepúsculo", y la segunda parte "Luna Nueva", los cuales alcanzaron fama mundial. El público que la prefiere es básicamente el universitario masculino.  

Igualmente sorprendió "De chica quería ser puta", de Elena Sevilla, una novela compuesta por femeninos personajes que habitan en un edificio ataviado de historias muy bien contadas.  

El libro tuvo una inmediata aceptación entre hombres y mujeres inscritos en el rango de los 25 a los 40 años de edad.  

"La ladrona de libros", de Markus Zusak, un libro en el que el lector descubrió este año que nadie mejor que La Muerte para narrar una historia sucedida en la Alemania nazi de la Segunda Guerra Mundial donde los sucesos, personajes y situaciones sorprenden al más templado y tranquilo lector de este planeta.  

En la novela que pronto se popularizó, "El juego del Angel", de Carlos Ruiz Zafón, se registra una aventura bien armada donde la intriga, el romance y la tragedia, a través de un laberinto de secretos que se conjugan en un relato magistral, llevan al lector por senderos poco explorados en la literatura.  

Otras novedades editoriales fueron "El secreto", de Rhonda Byrne. Aquí, la autora proclama que desde comienzos de la humanidad existe un secreto que es la clave para alcanzar el éxito en todas las áreas de tu vida. Y "Chiquita" de Antonio Orlando Rodríguez, novela que es una biografía que se propone retratar el registro de alguien por tiempo y espacio.  

Entre los más destacados también está "Martes con mi viejo profesor", de Mitch Albom, quien narra la relación entre un anciano profesor y un antiguo alumno suyo. En la trama se vive su reencuentro tras varios años de separación y de las reuniones semanales que ambos mantienen hasta la muerte del maestro.  

"Ciudad real", de Rosario Castellanos, es un libro que indaga sobre la cuestión indígena en Chiapas, replanteando su sentido, fue una reedición que muy pronto captó la atención de nuevos lectores en México durante el año que termina, además de haber sido un título que acerca a los jóvenes a esa autora.  

Sin embargo, quienes tienen el hábito de la lectura tienen su propia lista de obras literarias que los acompañan sistemáticamente y las 24 horas del día.  

Esos títulos son "La Biblia", "Harry Potter", "Don Quijote", "Código Da Vinci", "Cien años de soledad", "Juventud en éxtasis" y "El principito".  

Una encuesta realizada en la capital señala que en la Ciudad de México se tiene predilección por esas lecturas a manera de cultivar la memoria, hacer crecer el acervo cultural y contar con temas de conversación.  
"El diario de Ana Frank", "Angeles y demonios" y "Los hornos de Hitler" se añaden al listado.  

A pesar de los listados anteriores, donde los títulos señalados forman parte de los más vendidos en librerías, el mercado editorial tiene vaivenes que sorprenden no pocas veces a los actores de la cadena de vida del libro, desde los autores hasta el lector final.  

Así, a mediados de año, el interés de los lectores mexicanos se concentraba en cuestiones relacionadas con la patria y se vendieron títulos como "Hidalgo", de Eugenio Aguirre; "Tres golpes de tacón", de Rebeca Orozco; "La cena del Bicentenario", de Héctor Zagal, entre otros más de amplia circulación.  

La fiebre del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana provocó, tal vez, la aparición de libros como "Juárez, el rostro de piedra", de Eduardo Antonio Parra y otros más, que pretendieron con buen tino cambiar estatuas históricas por hombres reales de carne y hueso.  

Empero, a lo largo de 2009 hubo giros hacia la literatura de superación personal. La novela de Mónica Lavín se apoderó de los primeros sitios de preferencias en tanto la de Daniel Sada escaló en materia de ventas. A pesar de ellos, clásicos infantiles como los creados por los Hermanos Grimm, sobreviven.  

2010 se avecina como un año pródigo en producción editorial. Dependencias federales como el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, lo mismo que municipios modestos del país, pasando por universidades y un sin fin de organizaciones públicas y privadas, ya preparan ediciones especiales.  

¿El motivo? El festejo de los centenarios. Ya se han anunciado series completas, colecciones, ediciones populares, publicaciones de libros de arte y de lujo, reimpresiones didácticas y un número considerable de biografías y monografías que refrescarán los hechos y personajes de los años 1810 y 1910.  

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