Cultura
Exponen la vida del intelectual Gregorio Marañón
El pensamiento y el legado vital de Gregorio Marañón, protagonizan desde hoy, lunes, una exposición en la Biblioteca Nacional de Madrid
MADRID.- El pensamiento y el legado vital de Gregorio Marañón, el médico, investigador, humanista, ensayista, historiador y liberal a quien Camilo José Cela definió como un intelectual "poliédrico" y de cuya muerte se cumple ahora medio siglo, protagonizan desde hoy, lunes, una exposición en la Biblioteca Nacional de Madrid.
La muestra, organizada por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y que inauguran los Reyes de España, recorre la vida de Marañón a través de más de doscientas pinturas, fotografías, documentos, libros y material científico relacionados con este intelectual para quien "se ama la libertad como se ama y necesita el aire, el pan y el amor".
Siete apartados componen la exposición, que se inicia con un repaso a los orígenes familiares del científico.
La llamada Edad de Plata española, la del auge de la ciencia y la "europeización" propugnada por José Ortega y Gassett, centra la segunda parada de la muestra, en la que se ilustra a través de correspondencia, libros y cuadros la relación de Marañón con sus contemporáneos.
Aparecen aquí Miguel de Unamuno, Pío Baroja o Federico García Lorca, y también el inacabado lienzo "Mis amigos", de Ignacio Zuloaga, un enorme retrato de grupo que reúne entre otros a escritores como Vicente Blasco Ibáñez, Ramiro de Maeztu y Ramón María del Valle-Inclán; el Duque de Alba, el torero Juan Belmonte y el propio Ortega.
La Edad de Plata enlaza, en el hilo narrativo de la muestra, con la visión de España que tenía Gregorio Marañón y su profunda relación con la ciudad de Toledo (centro) y con la obra del Greco, a cuya recuperación tanto contribuyó e incluso dedicó su discurso de ingreso en la Academia de Bellas Artes de San Fernando.
El legado médico y científico de este intelectual protagoniza el siguiente hito de la exposición, una suerte de gran cubo en el que se han recreado a escala real su laboratorio, su consulta en el Instituto de Patología Médica del Hospital General -con la silla, la mesa, el fonendoscopio y el oscilómetro originales- y una sala de dicho Hospital.
Se muestran también ediciones originales de varias de las 32 monografías y más de mil artículos que escribió Marañón, pionero de la endocrinología en España y que logró fama mundial por sus investigaciones sobre las enfermedades infecciosas, la obesidad o la diabetes.
Su profundo compromiso con el liberalismo, según ha resaltado hoy el comisario de la exposición, Antonio López Vega, centra el apartado dedicado a la personalidad política de Marañón: su exilio en Francia, sus ideas o su encarcelamiento quedan plasmadas de nuevo en cuadros, en la correspondencia original cruzada con Indalecio Prieto, Manuel Azaña o Miguel de Unamuno, en la agenda telefónica que usó en París o en la carta que escribió a su esposa desde la prisión para tranquilizarla.
El recorrido concluye con sendos capítulos centrados en sus facetas de historiador y ensayista, con manuscritos como un "Don Juan" inédito de principios de los años 20, y en su herencia vital, reflejada en fotografías del entierro de un hombre cuya "pulcritud intelectual" hizo que siempre escuchara las ideas del otro, ha resaltado López Vega.
"Gregorio Marañón 1887-1969" Médico, humanista y liberal" permanecerá en la Biblioteca Nacional hasta el próximo 6 de junio, y posteriormente recorrerá otras ciudades españolas
La muestra, organizada por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y que inauguran los Reyes de España, recorre la vida de Marañón a través de más de doscientas pinturas, fotografías, documentos, libros y material científico relacionados con este intelectual para quien "se ama la libertad como se ama y necesita el aire, el pan y el amor".
Siete apartados componen la exposición, que se inicia con un repaso a los orígenes familiares del científico.
La llamada Edad de Plata española, la del auge de la ciencia y la "europeización" propugnada por José Ortega y Gassett, centra la segunda parada de la muestra, en la que se ilustra a través de correspondencia, libros y cuadros la relación de Marañón con sus contemporáneos.
Aparecen aquí Miguel de Unamuno, Pío Baroja o Federico García Lorca, y también el inacabado lienzo "Mis amigos", de Ignacio Zuloaga, un enorme retrato de grupo que reúne entre otros a escritores como Vicente Blasco Ibáñez, Ramiro de Maeztu y Ramón María del Valle-Inclán; el Duque de Alba, el torero Juan Belmonte y el propio Ortega.
La Edad de Plata enlaza, en el hilo narrativo de la muestra, con la visión de España que tenía Gregorio Marañón y su profunda relación con la ciudad de Toledo (centro) y con la obra del Greco, a cuya recuperación tanto contribuyó e incluso dedicó su discurso de ingreso en la Academia de Bellas Artes de San Fernando.
El legado médico y científico de este intelectual protagoniza el siguiente hito de la exposición, una suerte de gran cubo en el que se han recreado a escala real su laboratorio, su consulta en el Instituto de Patología Médica del Hospital General -con la silla, la mesa, el fonendoscopio y el oscilómetro originales- y una sala de dicho Hospital.
Se muestran también ediciones originales de varias de las 32 monografías y más de mil artículos que escribió Marañón, pionero de la endocrinología en España y que logró fama mundial por sus investigaciones sobre las enfermedades infecciosas, la obesidad o la diabetes.
Su profundo compromiso con el liberalismo, según ha resaltado hoy el comisario de la exposición, Antonio López Vega, centra el apartado dedicado a la personalidad política de Marañón: su exilio en Francia, sus ideas o su encarcelamiento quedan plasmadas de nuevo en cuadros, en la correspondencia original cruzada con Indalecio Prieto, Manuel Azaña o Miguel de Unamuno, en la agenda telefónica que usó en París o en la carta que escribió a su esposa desde la prisión para tranquilizarla.
El recorrido concluye con sendos capítulos centrados en sus facetas de historiador y ensayista, con manuscritos como un "Don Juan" inédito de principios de los años 20, y en su herencia vital, reflejada en fotografías del entierro de un hombre cuya "pulcritud intelectual" hizo que siempre escuchara las ideas del otro, ha resaltado López Vega.
"Gregorio Marañón 1887-1969" Médico, humanista y liberal" permanecerá en la Biblioteca Nacional hasta el próximo 6 de junio, y posteriormente recorrerá otras ciudades españolas