Cultura

Escritor afgano denuncia opresión de las mujeres

El libro ''La piedra de la paciencia'' narra la opresión de la que es víctima la mujer, en un país marcado por el fanatismo religioso


CIUDAD DE MÉXICO (13/JUN/2010).- Ganadora del Premio Goncourt 2008, la novela "La piedra de la paciencia" (Sangue sabur)" no es una novedad en las librerías, pero sí lo es en el ámbito de la literatura, donde ha encontrado eco la descarnada narración de una voz femenina denunciando la opresión de la que es víctima en un país marcado por el fanatismo religioso y el contexto bélico. 


Atiq Rahimi, quien ha sido elogiado por ser un autor que cree en el poder de las palabras, es el creador de esta ficción nada ficticia, que se asoma brevemente al mundo femenino detrás del velo que cubre a las mujeres musulmanas, cuya mayor condena es cargar con la culpa de su condición.  

Escrita originalmente en francés, se trata de una especie de diario de una mujer que se enfrenta al estado de coma de su marido, al hambre de sus hijas, al abandono de su familia, al desprecio de su comunidad y a merced de los deseos de los hijos de Alá.  

"Las palabras pueden cambiar al hombre", ha dicho Rahimi, y al primero que han cambiado es a él mismo que, tras la publicación de esta obra, llena de precisas descripciones, se ha colocado bajo la mirada de la crítica literaria que lo ha beneficiado con comentarios halagadores.  

El tema no es fácil pero menos fácil es hablar desde la voz femenina que lo hace, para denunciar ancestrales ritos que perpetúan la opresión de la mujer.  

Casada por sus padres según la tradición, ella ha vivido un matrimonio sin amor, sin pasión y llena de privaciones a sus más entrañables deseos.  

Nunca se le ha permitido hablar, menos opinar o decidir, por eso, ahora ve en la situación una revancha que le da la vida y que la pone entre la culpa y la satisfacción.  

 'La piedra de la paciencia', según la mitología persa, es una mágica piedra a la que se puede contar todas las miserias y sufrimientos; todo aquello que la gente no se atreve a revelar a nadie, por eso, cuando el hombre de la protagonista cae en coma y en un mutismo salvador, la mujer lo convierte, en automático, en su propia piedra.  

Así va transcurriendo la historia, con una mujer que día a día desahoga sus frustraciones personales y sociales ante un inanimado cuerpo, espejo de lo que un día fue su hombre.  

Pero ese tipo de piedras tarde o temprano explotan y ésta no es la excepción y un día acaba por hacerlo para liberar de manera definitiva a la mujer que, educada en esa opresión, ha sabido alzar la voz y ponerle palabras a su sentir, aunque el precio que tenga que pagar sea demasiado alto.  

Lanzada en México el año pasado por ediciones Siruela, en su colección Nuevos Tiempos, la novela de Atiq es así un llamado a la emancipación de la mujer, pero también una alerta al hombre de los tiempos modernos, para que no continúe reproduciendo los esquemas de poder que benefician a unos y perjudican a los otros.  

Atiq Rahimi nació en Kabul, en 1962, quizá por eso tiene bien presentes los escenarios de una tierra que margina, martiriza e incluso mata a sus mujeres.  

Estudió literatura francesa en la Universidad de Kabul, y en 1984, en plena invasión soviética huyó a Pakistán desde donde pidió asilo a Francia, donde ya realizó un doctorado en Semiología del cine (La Sorbona). Actualmente vive en París aunque con frecuencia viaja a Afganistán.  

Su primera novela 'Tierra y cenizas' fue muy bien recibida por la crítica y premiada en 2004 por el Festival de Cannes; don años después publicó 'Laberinto de sueño y angustia' (Siruela) y ahora 'La piedra de la paciencia'. 

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