Cultura
Escribir desde el fin del mundo
El hijo de la difunta escritora ha rescatado algunos textos inéditos y los ha reunido en un nuevo libro.
CIUDAD DE MÉXICO (12FEB/2011).- La escritora siriomexicana Ikram Antaki (1948-2000), quien llegó a México buscando el "fin del mundo" y allí se quedó y murió, publicó más de 29 libros y dejó diversos textos inéditos, algunos de los cuales han sido rescatados en una nueva obra por su hijo Maruan Soto Antaki.
En el texto "El Banquete de Platón" se recuerda cómo Antaki, estando en París, toma un compás y ubica el centro en Damasco, Siria, donde nació y lo extiende hacia ambos lados del mapa, y en el mayor extremo se encuentra México por lo que decide viajar a ese país, del que desconocía todo.
"Es un acto de irresponsabilidad. Era una mujer árabe que no tenía la más remota idea de donde estaba, ni qué era México, un país complicado... y las condiciones hacen que se quede acá", dijo Soto Antaki al comentar "El Banquete de Platón" (Planeta).
El hijo de la escritora explica que Antaki llegó sola a México sin hablar español, "tocó a México como pudo haber tocado otra parte del mundo. Ya conocía Europa, el mundo árabe, conocía África del norte, había llegado hasta Sudáfrica... faltaba conocer América".
Soto recuerda que los antepasados de Antaki fueron griegos que habitaban en lo que ahora es Turquía, y que uno de los sultanes del imperio Otomano nombró a uno de sus antecesores señor de Antioquia hace 800 años.
"El pensamiento de los griegos, su cultura y su pensamiento, no es Atenas, es más amplio. Está en Damasco en el Templo de Poseidón, a la izquierda está Jordania, el Líbano y Jerusalén... ésta es una zona del mundo donde están mezcladas las nacionalidades y las culturas", dijo.
En el siglo XX cuando los turcos comenzaron el genocidio contra los armenios, el abuelo de Ikram logró salvar a miles de ellos, pero atrajo la ira de los gobernantes turcos quienes lo expulsaron al territorio de la actual Siria, donde nació la escritora.
El libro "El Banquete de Platón" muestra las distintas etapas de Antaki como escritora, es una especie de biografía intelectual de un personaje que aborda los temas que inquietan a la humanidad desde sus inicios", dice Soto Antaki.
"En Siria y en París escribe cosas más cercanas a su formación como antropóloga sobre la cultura, muestra un enamoramiento constante hacia los escritores rusos, y llega a México después de conocer París y de haber participado en la defensa de las alturas del Golán en 1972", señala.
En México se abre paso gracias a su preparación, y pese al rechazo de intelectuales, difunde sus conocimientos enciclopédicos en su programa de radio titulado "El Banquete de Platón", que duró seis años y que se transformó en 15 libros.
Soto Antaki explica que su madre defiende principios básicos, aunque al final de su vida se define como conservadora, no le gustaban los experimentos y rechaza las posiciones de derecha y de izquierda, conoció bien a las izquierdas francesa, mexicana, española y árabe, y se decepcionó de todas.
En México Antaki desarrolló su obra, su programa de radio se convirtió en el centro de sus reflexiones sobre la cultura, sobre la historia, la religión, un programa que divulgaba temas universales y que fueron entendidos por la población mexicana, pese al rechazo de los intelectuales que no la aceptaban por ser extranjera, mujer y por señalar cosas que molestaban.
"Mi madre muere en México, éste se convirtió en su país, y su obra es su principal aportación a México, por lo que la mejor manera de recordarla es leer su obra", señaló Soto Antaki.
"Por desgracia, la obra de mi madre está totalmente olvidada, pese a la vigencia y contundencia de sus ensayos", dijo.
En el texto "El Banquete de Platón" se recuerda cómo Antaki, estando en París, toma un compás y ubica el centro en Damasco, Siria, donde nació y lo extiende hacia ambos lados del mapa, y en el mayor extremo se encuentra México por lo que decide viajar a ese país, del que desconocía todo.
"Es un acto de irresponsabilidad. Era una mujer árabe que no tenía la más remota idea de donde estaba, ni qué era México, un país complicado... y las condiciones hacen que se quede acá", dijo Soto Antaki al comentar "El Banquete de Platón" (Planeta).
El hijo de la escritora explica que Antaki llegó sola a México sin hablar español, "tocó a México como pudo haber tocado otra parte del mundo. Ya conocía Europa, el mundo árabe, conocía África del norte, había llegado hasta Sudáfrica... faltaba conocer América".
Soto recuerda que los antepasados de Antaki fueron griegos que habitaban en lo que ahora es Turquía, y que uno de los sultanes del imperio Otomano nombró a uno de sus antecesores señor de Antioquia hace 800 años.
"El pensamiento de los griegos, su cultura y su pensamiento, no es Atenas, es más amplio. Está en Damasco en el Templo de Poseidón, a la izquierda está Jordania, el Líbano y Jerusalén... ésta es una zona del mundo donde están mezcladas las nacionalidades y las culturas", dijo.
En el siglo XX cuando los turcos comenzaron el genocidio contra los armenios, el abuelo de Ikram logró salvar a miles de ellos, pero atrajo la ira de los gobernantes turcos quienes lo expulsaron al territorio de la actual Siria, donde nació la escritora.
El libro "El Banquete de Platón" muestra las distintas etapas de Antaki como escritora, es una especie de biografía intelectual de un personaje que aborda los temas que inquietan a la humanidad desde sus inicios", dice Soto Antaki.
"En Siria y en París escribe cosas más cercanas a su formación como antropóloga sobre la cultura, muestra un enamoramiento constante hacia los escritores rusos, y llega a México después de conocer París y de haber participado en la defensa de las alturas del Golán en 1972", señala.
En México se abre paso gracias a su preparación, y pese al rechazo de intelectuales, difunde sus conocimientos enciclopédicos en su programa de radio titulado "El Banquete de Platón", que duró seis años y que se transformó en 15 libros.
Soto Antaki explica que su madre defiende principios básicos, aunque al final de su vida se define como conservadora, no le gustaban los experimentos y rechaza las posiciones de derecha y de izquierda, conoció bien a las izquierdas francesa, mexicana, española y árabe, y se decepcionó de todas.
En México Antaki desarrolló su obra, su programa de radio se convirtió en el centro de sus reflexiones sobre la cultura, sobre la historia, la religión, un programa que divulgaba temas universales y que fueron entendidos por la población mexicana, pese al rechazo de los intelectuales que no la aceptaban por ser extranjera, mujer y por señalar cosas que molestaban.
"Mi madre muere en México, éste se convirtió en su país, y su obra es su principal aportación a México, por lo que la mejor manera de recordarla es leer su obra", señaló Soto Antaki.
"Por desgracia, la obra de mi madre está totalmente olvidada, pese a la vigencia y contundencia de sus ensayos", dijo.