Cultura
Enrique Navarro Torres presenta Visiones de Atemajac
El libro del pintor, arquitecto e historiador son investigaciones y análisis entre el 2004 y 2010
GUADALAJARA, JALISCO (15/SEP/2012).- Una de las conclusiones a las que Enrique Navarro Torres al cristalizar su nuevo libro Visiones de Atemajac (Consejo Estatal para la Cultura y las Artes Jalisco, 2012) es que en el ambiente cultural jalisciense, desde mitad del Siglo XIX hasta la actualidad “los artistas son los que van dando los golpes de timón y son los que van generando toda esta cultura que heredamos”, en contraste con la labor de las instituciones culturales, políticas públicas y exigencia del público.
“Estaban bastante organizados. Hasta nuestros días ellos son quienes marcan la pauta. A veces desunidos como gremio, a veces muy solitarios, pero son ellos los que están generando el cambio, la producción a pesar de que casi no hay apoyos, a pesar de que hay mucha incomprensión en nuestro entorno, de que los públicos a veces captan y no captan el mensaje, pero ahí están los artistas desde hace como 140 años”, dice.
Visiones de Atemajac es un compendio de investigaciones y análisis escritos por el también artista plástico escritos entre 2004 y 2010 que tocan temas como las artes plásticas, fundación de instituciones, políticas culturales, arquitectura patrimonial, movimientos y grupos artísticos desarrollados en Guadalajara durante la segunda mitad del Siglo XX y primera década del Siglo XXI.
“Este libro es un compendio de un conjunto de pequeños ensayos, de artículos de divulgación, de investigaciones que publiqué en la sección Artes, de El Informador entre 2004 y 2010. Una vez que concluí mi ciclo en este periódico tapatío decidí hacer un compendio”, dijo el Navarro durante una conferencia de prensa que se ofreció en el CECA.
Añadió que organizó este trabajo como Historia Cultural, “que es una vertiente de la Historia que consiste en que alguien dé una versión de cómo en cierta región y en cierta época se dan manifestaciones culturales, pero rastreándolas a través de los sustratos socioculturales más profundos”.
Al tratar artistas como Felipe Castro, Dr. Atl, Alejandro Colunga, Torreblanca, Zamarripa, entre otros, precisó que su intención, más que indagar en personalidades específicas del arte, y analizar la obra de los creadores en términos estéticos o formales, se trataba de “rastrear cuáles fueron las condiciones que permitieron que se generaran ciertas estéticas visuales en esta región, por eso le llamo Historia Cultural. Es algo más a fondo. No es una crítica de arte”.
“Estaban bastante organizados. Hasta nuestros días ellos son quienes marcan la pauta. A veces desunidos como gremio, a veces muy solitarios, pero son ellos los que están generando el cambio, la producción a pesar de que casi no hay apoyos, a pesar de que hay mucha incomprensión en nuestro entorno, de que los públicos a veces captan y no captan el mensaje, pero ahí están los artistas desde hace como 140 años”, dice.
Visiones de Atemajac es un compendio de investigaciones y análisis escritos por el también artista plástico escritos entre 2004 y 2010 que tocan temas como las artes plásticas, fundación de instituciones, políticas culturales, arquitectura patrimonial, movimientos y grupos artísticos desarrollados en Guadalajara durante la segunda mitad del Siglo XX y primera década del Siglo XXI.
“Este libro es un compendio de un conjunto de pequeños ensayos, de artículos de divulgación, de investigaciones que publiqué en la sección Artes, de El Informador entre 2004 y 2010. Una vez que concluí mi ciclo en este periódico tapatío decidí hacer un compendio”, dijo el Navarro durante una conferencia de prensa que se ofreció en el CECA.
Añadió que organizó este trabajo como Historia Cultural, “que es una vertiente de la Historia que consiste en que alguien dé una versión de cómo en cierta región y en cierta época se dan manifestaciones culturales, pero rastreándolas a través de los sustratos socioculturales más profundos”.
Al tratar artistas como Felipe Castro, Dr. Atl, Alejandro Colunga, Torreblanca, Zamarripa, entre otros, precisó que su intención, más que indagar en personalidades específicas del arte, y analizar la obra de los creadores en términos estéticos o formales, se trataba de “rastrear cuáles fueron las condiciones que permitieron que se generaran ciertas estéticas visuales en esta región, por eso le llamo Historia Cultural. Es algo más a fondo. No es una crítica de arte”.