Cultura
Elisabeth Kubler-Ross lleva experiencias de vida y muerte a un libro
''La rueda de la vida'' narra acontecimientos de su vida relacionados con la muerte
CIUDAD DE MÉXICO (08/JUN/2010).- Todo inicia con una sentencia: 'Haced lo que de verdad os importa... sólo así podréis bendecir la vida cuando la muerte esté cerca', luego de lo cual Elisabeth Kubler-Ross narra cuidadosamente en su libro 'La rueda de la vida' cómo supo, desde muy joven, que su misión era la de aliviar el sufrimiento humano.
Ese compromiso llevó a la escritora al cuidado de enfermos terminales, y de esa experiencia extrajo profundas enseñanzas: 'Los niños dejaban este mundo confiados y serenos; algunos adultos partían, después de superar la negación y el miedo, sintiéndose liberados; mientras que otros se aferraban a la vida'.
Explica que se aferraban porque aún les quedaba una tarea por concluir. 'Pero todos hallaban consuelo en la expresión de sus sentimientos y en el amor de quien les prestaba oídos'. A la autora le quedó claro que morir es tan natural como nacer, algo que el materialismo de nuestra cultura niega y esconde.
Tras 72 años de intensa vida, escribió sus memorias en 'La rueda de la vida' para recordar a los lectores, los pasos importantes que marcaron su trayectoria profesional y personal. El resultado es un libro singular, como ella, que enseña a descreer de los fantasmas de la muerte y abrazar el poder del enorme amor incondicional.
Elisabeth Kubler-Ross (Zúrich, Suiza, 1926) y sus hermanas eran trillizas. En 1957 se graduó como médico psiquiatra en la Universidad de Zúrich y en 1958 se instaló en Estados Unidos. Su primer libro, 'Sobre la muerte y los moribundos', publicado en 1969, la hizo célebre internacionalmente.
Le siguieron una veintena de obras, traducidas a infinidad de idiomas, entre las que se cuentan 'Vivir hasta despedirnos', 'Los niños y la muerte', 'Todo final es un luminoso principio', 'La muerte, un amanecer', 'Recuerda el secreto' y 'Lecciones de vida', convertidos en éxitos editoriales en el mundo.
De acuerdo con los datos proporcionados por su casa editorial, Elisabeth Kubler-Ross recorrió el planeta pronunciando conferencias, por lo que recibió más de 20 doctorados honoríficos.
La reconocida revista 'Time' la incluyó entre los 100 científicos y pensadores más destacados a lo largo del Siglo XX.
Ese compromiso llevó a la escritora al cuidado de enfermos terminales, y de esa experiencia extrajo profundas enseñanzas: 'Los niños dejaban este mundo confiados y serenos; algunos adultos partían, después de superar la negación y el miedo, sintiéndose liberados; mientras que otros se aferraban a la vida'.
Explica que se aferraban porque aún les quedaba una tarea por concluir. 'Pero todos hallaban consuelo en la expresión de sus sentimientos y en el amor de quien les prestaba oídos'. A la autora le quedó claro que morir es tan natural como nacer, algo que el materialismo de nuestra cultura niega y esconde.
Tras 72 años de intensa vida, escribió sus memorias en 'La rueda de la vida' para recordar a los lectores, los pasos importantes que marcaron su trayectoria profesional y personal. El resultado es un libro singular, como ella, que enseña a descreer de los fantasmas de la muerte y abrazar el poder del enorme amor incondicional.
Elisabeth Kubler-Ross (Zúrich, Suiza, 1926) y sus hermanas eran trillizas. En 1957 se graduó como médico psiquiatra en la Universidad de Zúrich y en 1958 se instaló en Estados Unidos. Su primer libro, 'Sobre la muerte y los moribundos', publicado en 1969, la hizo célebre internacionalmente.
Le siguieron una veintena de obras, traducidas a infinidad de idiomas, entre las que se cuentan 'Vivir hasta despedirnos', 'Los niños y la muerte', 'Todo final es un luminoso principio', 'La muerte, un amanecer', 'Recuerda el secreto' y 'Lecciones de vida', convertidos en éxitos editoriales en el mundo.
De acuerdo con los datos proporcionados por su casa editorial, Elisabeth Kubler-Ross recorrió el planeta pronunciando conferencias, por lo que recibió más de 20 doctorados honoríficos.
La reconocida revista 'Time' la incluyó entre los 100 científicos y pensadores más destacados a lo largo del Siglo XX.