Cultura

El pequeño formato reina en la ciudad

La falta de recursos económicos marca el tipo de producciones que se presentan en los diferentes foros Guadalajara

GUADALAJARA, JALISCO (29/AGO/2011).- Es el director escénico, pero no hay glamour en el puesto y menos asistentes personales; ahora también es el escenógrafo, el iluminador, el programador musical y el responsable de la difusión de su montaje, que ofrece temporada al público tapatío. No sólo él tiene tareas adicionales; también sus actores. Ellos consiguieron algunas prendas para el vestuario y fueron a comprar los zapatos que usarán durante las funciones. Como la intención es aprovechar al máximo el talento de todos, Manuel, el protagonista de la obra, tomó las fotografías para el cartel porque retratar es unos de sus “hobbies”.  Estas escenas se repiten una y otra vez en las distintas compañías independientes. La justificación es el amor por el teatro.

Las producciones en pequeño formato dominan la cartelera teatral de la ciudad. Los ejemplos en temporada son los montajes: Partida, Cosmética del enemigo, Diario de un loco, Corre Ramona, corre y Valentina y Valentona. Esta tendencia responde a varios factores, el principal es la falta de recursos económicos de las agrupaciones para generar, en tamaño, grandes propuestas, las cuales existen pero son las menos, así como las medianas.

Los directores de distintas compañías locales y los productores de las dependencias explicaron las razonas que los llevan a elegir el pequeño formato, aunque la mayoría coincide en la necesidad de presentarle al espectador variedad en el tipo de montajes.

La abundancia de obras en pequeño formato se engloba en una palabra “dinero”, es decir, la falta de él, según explicó el director del grupo El Baúl, Eduardo Villalpando, quien recientemente presentó Como si fuera esta noche, un montaje con dos actrices en escena.

Dinero y autores
“Son muchos factores, pero en todos está el económico; es que ahora, por mínima que sea una producción, se requiere mucho dinero”, expresó Eduardo Villalpando. De la cifra para un montaje señaló que la menor inversión asciende a 50 mil pesos, sin incluir la nómina de los actores. Aclaró que su búsqueda estética se inclina por las producciones pequeñas porque no cree en las grandes entradas ni en el teatro de masas. “Si estuviera en mis manos decidir, siempre optaría por los espacios chicos y el minimalismo”.

Para el fundador y director de la compañía La Nada Teatro, Miguel Lugo, sus propuestas se ajustan al espacio escénico, La Casa Suspendida, cuyo escenario es ideal para los monólogos o para los montajes pequeños con tres histriones sobre las tablas, y reconoció que el factor económico influye a “la hora de decidir sobre un texto”.

Eduardo Villalpando pidió mirar hacia “el comienzo del hilo de la madeja”, es decir, los autores. “Como escritor sabes que si haces una obra con muchos personajes está destinada a no ser montada. Los dramaturgos, como gente de teatro, saben que su texto debe montarse y hay mayores posibilidades si la obra es reducida”.

Por su parte, Miguel Lugo destacó que los dramaturgos aún crean textos con muchos personajes, pero en la elección de las obras sí influyen las cuestiones económicas, así como el discurso que desean trasmitir los grupos.

Para director de A la Deriva Teatro, Fausto Ramírez, es indiscutible que los pequeños formatos obedecen a la crisis. “El teatro no es el gran negocio y necesita ciertos subsidios, así como de imaginación”. Aclaró que los montajes de su agrupación son chicos por cuestiones estéticas y porque no se cuenta con los recursos para un gran formato.

Ramírez señaló que las pequeñas propuestas no son exclusivas de la ciudad, ya que se realizan en otras naciones como Argentina, que ante la crisis económica cambió su modelo de producción.

De la posibilidad de unir esfuerzos con otras compañías para generar una obra en gran formato, expresó: “¿Para qué nos vamos a juntar varios grupos para producir una obrotota? Lo que sucede es que cada grupo empieza a tener un perfil muy claro”.  

Movilidad simplificada
Los teatristas y productores coinciden que el pequeño formato también responde a la necesidad de simplificar la producción de las puestas en escena.  

“Una obra que no se pueda mover es dinero y trabajo que está ahí parado. Una gran producción con muchos actores requiere un manejo especial y el campo de acción se reduce considerablemente”, señaló Eduardo Villalpando.  

Un montaje chico se adapta a los distintos espacios como el Ex Convento del Carmen, La Casa Suspendida y Estudio Diana  

La coordinadora de Artes Escénicas y Literatura de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Lourdes González, comentó que en la ciudad existe un mayor número producciones en pequeño formato; “supongo que es por una cuestión de simplificar la producción y porque es más sencillo viajar”.

La funcionaria apuntó que la falta de recursos no es el factor que marque esta tendencia y existen ejemplos como Canek, de la compañía de teatro Luna Morena. “La falta de recursos es un asunto que no podemos decir que no exista, pero hay gente que tiene la beca del Fonca, incluso recurre a programas como Iberescena; entonces supongo que también responde a una búsqueda de cada grupo”.    

Apuntó que la Universidad de Guadalajara cuenta con montajes de gran, mediano y pequeño formato.

El año pasado, la casa de estudios presentó una producción grande, El placer de la lengua, de Ofelia Medina.  

Cuestión de foros
Carlos Sánchez Quintero, director de Actividades Culturales de la Secretaría de Cultura (SC) de Jalisco, destacó que uno de los apoyos para montajes en gran formato es el proyecto anual de la Compañía Estatal de Teatro, que encabeza Carlos Vásquez con Los endemoniados, obra que se estrenará el próximo año en el Teatro Degollado.   

La productora Laura Iveth López recordó que en lo que va de 2011 y en 2010 el espectador ha podido ver montajes de todos formatos. Un ejemplo es la presentación de El jardín de los cerezos, de la Compañía Nacional de Teatro, durante la pasada Muestra Nacional de Teatro, que se llevó a cabo en noviembre pasado en la ciudad.

Esta producción demostró que Guadalajara no cuenta con foros adecuados para los grandes formatos. El director de la agrupación nacional, Luis De Tavira, criticó las condiciones de la mecánica teatral del Teatro Degollado e incluso lamentó dicha situación porque ponía en riesgo la presentación.  

Y lo mismo ocurre con otro espacio, el Foro de Arte y Cultura. El director Carlos Esqueda canceló la temporada de La casa de Bernarda Alba, un montaje en gran formato, porque las goteras en el recinto impedían las funciones.  

En la ciudad, los foros para las grandes producciones son el Teatro Degollado, el Foro de Arte y Cultura, el Teatro Diana, el Auditorio Telmex, el Teatro Experimental y el Teatro Torres Bodet, de los cuales sólo algunos cumplen con los requerimientos necesarios de los artistas.    

El público  

Entre las ventajas del pequeño formato destaca el contacto directo de los actores con el espectador, señaló Fausto Ramírez.   

El público juega un papel importante en la elección del tipo de montajes, según detalló Laura Iveth López, quien prefiere espacios pequeños, llenos, a grandes foros, vacíos.  “En Latinoamérica ha sucedido esto, irse al pequeño formato. Hay ejemplos de Argentina y Chile, donde se produce teatro con poca escenografía y una mínima inversión en el espacio porque la mayor siempre está hacia el artista y los honorarios, lo cual me parece adecuado”.  

Añadió que los creadores estatales han elegido esta tendencia porque no tiene sentido “ver un teatro de 380 butacas con 20 personas. Mejor nos vamos a espacios más pequeños con un público cautivo”.  

Fausto Ramírez explicó que los montajes más atractivos para los espectadores son los de gran formato, “más allá de si son comerciales, lo cual tal vez obedece a que en aquella época, estamos hablando del siglo XIX y principios del XX, los teatros estaban diseñados para convocar a toda la comunidad”.  

Sin embargo, destacó que las personas que gustan del teatro buscan otro tipo de formatos, y que también es cierto que las temporadas se mantienen gracias a la gente que asiste y paga su boleto, lo que permite seguir con las inversiones en otras puestas en escenas, que llegarán a los foros de la ciudad.

Las opciones
En cartelera


Partida. Sábados, 20:30 horas, y domingos, 18:30 horas, hasta el 18 de septiembre. La Casa Suspendida, Avenida Alcalde 830. Entrada general 100 pesos.

Cosmética del enemigo. Sábados, 20:30 horas, y domingos, 18:30 horas, hasta el 18 de septiembre. Estudio Diana, Avenida 16 de Septiembre 710. Entrada 100 pesos general.

Corre Ramona, corre. Domingos de septiembre, 18:00 horas. Teatro Torres Bodet, Chapultepec Sur y España. Entrada general 100 pesos.  

Valentina y Valentona. Última función, miércoles a las 20:30 horas. Rojo Café, José Guadalupe Zuno 2027. Entrada general 90 pesos.

PARA SABER
Los grandes


En 2010, Cultura UDG invirtió en un montaje de gran formato: El placer de nuestra lengua. El espectáculo, que dirige Ofelia Medina, ha sido de las pocas apuestas de la máxima casa de estudios del Estado. Y contó con la participación de los actores Ofelia Medina, Rubén Albarrán, Francesca Guillén, Víctor Carpinteiro, Sofía Olmos, Mariel Rodríguez, Mario Iván Cervantes, Araceli Flores, Sarah Nichols, Santiago Cumplido, César Romero y Rafael Carlín.

También hacia finales de 2010, se presentó El jardín de los cerezos, de la Compañía Nacional de Teatro.

Dichas producción en gran formato son las que se han presentado recientemente en la ciudad.

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