Cultura
Contradicciones en los museos comunitarios de Tlajomulco
El proyecto del Instituto de Cultura, Recreación y Deporte consiste en la operación de un espacio en cada delegación
GUADALAJARA, JALISCO (28/ENE/2011).- Después de un recorrido por la cabecera municipal de Tlajomulco de Zúñiga y por las delegaciones de San Agustín y San Sebastián, fue imposible encontrar los museos comunitarios y los detalles de las actividades que involucran a la población. Sin embargo, el director del Instituto de Cultura, Recreación y Deporte, Willy Saavedra, comenta que son cinco los espacios que ya operan.
La visita para conocer los museos comunitarios fue anunciada con anticipación e incluso se contó con la compañía y ayuda del personal del Departamento de Comunicación Social de Tlajomulco, pero la travesía no condujo a ningún lado.
Al respecto, Saavedra comenta que en un próximo recorrido sí estarán los espacios e incluso será posible presenciar una sesión de los comités de las delegaciones de Cajititlán, San Sebastián y San Agustín.
El recorrido para encontrar los museos comunitarios comenzó en la Casa de la Cultura de la cabecera municipal, donde la responsable de Museos y Galerías del Instituto de Recreación y Deporte, Flor González, comentó que algunos todavía están en la fase de consenso.
El museo comunitario en la cabecera municipal aún es un proyecto y la intención es convertir la sala de la biblioteca del Ayuntamiento de Tlajomulco en la sede para las sesiones de la comunidad.
“Por seguridad no podemos tener una biblioteca en un segundo piso, además por el acceso a las personas mayores, quienes son uno de nuestros principales públicos”, expresa González.
Después, el recorrido guiado por Comunicación Social condujo a la delegación de San Sebastián, espacio que fue recomendado como punto de visita por la titular de Museos y Galerías, debido a su avance, pero no había nada. Ocurrió igual en San Agustín, donde la calle del Museo Arqueológico es un camino de obstáculos, con pequeñas montañas de tierra, debido a una zanja que corre por el centro; también hay tablones que pondrán a prueba el equilibrio de los peatones y al lograr cruzar, los zapatos quedarán como un polvorón de arena.
Ésa es la travesía para acceder a un espacio cultural que alberga una colección arqueológica, una biblioteca y una galería de arte contemporáneo.
Saavedra explica que el Museo Arqueológico de San Agustín no es empleado como uno comunitario, aunque en ocasiones el patio del recinto funciona como el punto de reunión.
“Los museos comunitarios son espacios públicos, no necesariamente requiere de una infraestructura tradicional”, afirma el funcionario.
La función de dichos recintos es promover la identidad de la región, “es precisamente que los individuos de cada localidad sean gestores de su propia historia, cultura y patrimonio, tanto tangible, como intangible. El núcleo del museo comunitario es la persona, no el espacio”, advierte Willy Saavedra.
De las actividades, apunta que éstas son extramuros, “apropiándose de un espacio”. Ejemplifica que “en la casa de un determinado miembro de la sociedad, se pueden encontrar elementos con los que la comunidad se siente identificada; esto mismo se puede hallar en una plaza”.
Para el titular del Instituto de Cultura, Recreación y Deporte, es necesario un nuevo recorrido, y añade que “Tlajomulco es el único municipio de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) en el que tenemos museos comunitarios y el arrastre que tiene es impresionante. Es otra dinámica completamente distinta a la tradicional, que se sale de la ortodoxia de lo que nosotros entendemos por un museo”.
La población es la gestora de las actividades y no necesariamente requiere de conocimientos museísticos o curatoriales; pero el apoyo para la operación de los centros sí es proporcionado por el Ayuntamiento.
La apuesta
La apertura de nuevos espacios y los museos comunitarios son los ejes principales en el área de cultura de la actual administración. Según los planes de trabajo, al cierre del año serán 10 recintos, uno por cada delegación del municipio con vocación artesanal.
En diciembre de 2010, Saavedra comentó que en este enero funcionarían los museos comunitarios de San Sebastián, San Agustín, Cajititlán, Santa Cruz de las Flores y cabecera municipal.
“Un museo comunitario comienza desde que nosotros intervenimos y tenemos unas conferencias para explicarle a la gente en qué consiste”, expresa el funcionario, y añade que hoy arranca la primera sesión del Ecomuseo de Cajititlán.
Después de la instalación del comité, la meta será encontrar un espacio, el cual será determinado por la propia población. Otro de los proyectos es la apertura del Jardín Botánico, ubicado en Chula Vista.
Este año, el área de Cultura contará con un millón 500 mil pesos, cifra que no responde con las necesidades del municipio, según explica Saavedra.
El concepto
Un museo comunitario responde a la realidad y cosmovisión de una población, para su constitución es necesario el análisis, estudio y comprensión de la población, explica Ricardo Duarte, especialista en museos.
Afirma que es un concepto más apegado al patrimonio tangible e intangible. De la infraestructura como requerimiento, ésta depende de los elementos o la colección, “porque también puede generar sentido el museo comunitario en el espacio público”. Duarte apunta que “no importa el formato, sino el fin, que es consolidar los elementos identitarios a través de un espacio o no”. Un museo virtual puede ser uno comunitario o un sector de un panteón, como ocurre en Degollado, Jalisco.
El desarrollo de museos comunitarios no responde a la falta de presupuesto, sino al motivo que los gesta, pero sí es necesario un acervo tangible o intangible, que le dé cohesión a la comunidad.
La visita para conocer los museos comunitarios fue anunciada con anticipación e incluso se contó con la compañía y ayuda del personal del Departamento de Comunicación Social de Tlajomulco, pero la travesía no condujo a ningún lado.
Al respecto, Saavedra comenta que en un próximo recorrido sí estarán los espacios e incluso será posible presenciar una sesión de los comités de las delegaciones de Cajititlán, San Sebastián y San Agustín.
El recorrido para encontrar los museos comunitarios comenzó en la Casa de la Cultura de la cabecera municipal, donde la responsable de Museos y Galerías del Instituto de Recreación y Deporte, Flor González, comentó que algunos todavía están en la fase de consenso.
El museo comunitario en la cabecera municipal aún es un proyecto y la intención es convertir la sala de la biblioteca del Ayuntamiento de Tlajomulco en la sede para las sesiones de la comunidad.
“Por seguridad no podemos tener una biblioteca en un segundo piso, además por el acceso a las personas mayores, quienes son uno de nuestros principales públicos”, expresa González.
Después, el recorrido guiado por Comunicación Social condujo a la delegación de San Sebastián, espacio que fue recomendado como punto de visita por la titular de Museos y Galerías, debido a su avance, pero no había nada. Ocurrió igual en San Agustín, donde la calle del Museo Arqueológico es un camino de obstáculos, con pequeñas montañas de tierra, debido a una zanja que corre por el centro; también hay tablones que pondrán a prueba el equilibrio de los peatones y al lograr cruzar, los zapatos quedarán como un polvorón de arena.
Ésa es la travesía para acceder a un espacio cultural que alberga una colección arqueológica, una biblioteca y una galería de arte contemporáneo.
Saavedra explica que el Museo Arqueológico de San Agustín no es empleado como uno comunitario, aunque en ocasiones el patio del recinto funciona como el punto de reunión.
“Los museos comunitarios son espacios públicos, no necesariamente requiere de una infraestructura tradicional”, afirma el funcionario.
La función de dichos recintos es promover la identidad de la región, “es precisamente que los individuos de cada localidad sean gestores de su propia historia, cultura y patrimonio, tanto tangible, como intangible. El núcleo del museo comunitario es la persona, no el espacio”, advierte Willy Saavedra.
De las actividades, apunta que éstas son extramuros, “apropiándose de un espacio”. Ejemplifica que “en la casa de un determinado miembro de la sociedad, se pueden encontrar elementos con los que la comunidad se siente identificada; esto mismo se puede hallar en una plaza”.
Para el titular del Instituto de Cultura, Recreación y Deporte, es necesario un nuevo recorrido, y añade que “Tlajomulco es el único municipio de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) en el que tenemos museos comunitarios y el arrastre que tiene es impresionante. Es otra dinámica completamente distinta a la tradicional, que se sale de la ortodoxia de lo que nosotros entendemos por un museo”.
La población es la gestora de las actividades y no necesariamente requiere de conocimientos museísticos o curatoriales; pero el apoyo para la operación de los centros sí es proporcionado por el Ayuntamiento.
La apuesta
La apertura de nuevos espacios y los museos comunitarios son los ejes principales en el área de cultura de la actual administración. Según los planes de trabajo, al cierre del año serán 10 recintos, uno por cada delegación del municipio con vocación artesanal.
En diciembre de 2010, Saavedra comentó que en este enero funcionarían los museos comunitarios de San Sebastián, San Agustín, Cajititlán, Santa Cruz de las Flores y cabecera municipal.
“Un museo comunitario comienza desde que nosotros intervenimos y tenemos unas conferencias para explicarle a la gente en qué consiste”, expresa el funcionario, y añade que hoy arranca la primera sesión del Ecomuseo de Cajititlán.
Después de la instalación del comité, la meta será encontrar un espacio, el cual será determinado por la propia población. Otro de los proyectos es la apertura del Jardín Botánico, ubicado en Chula Vista.
Este año, el área de Cultura contará con un millón 500 mil pesos, cifra que no responde con las necesidades del municipio, según explica Saavedra.
El concepto
Un museo comunitario responde a la realidad y cosmovisión de una población, para su constitución es necesario el análisis, estudio y comprensión de la población, explica Ricardo Duarte, especialista en museos.
Afirma que es un concepto más apegado al patrimonio tangible e intangible. De la infraestructura como requerimiento, ésta depende de los elementos o la colección, “porque también puede generar sentido el museo comunitario en el espacio público”. Duarte apunta que “no importa el formato, sino el fin, que es consolidar los elementos identitarios a través de un espacio o no”. Un museo virtual puede ser uno comunitario o un sector de un panteón, como ocurre en Degollado, Jalisco.
El desarrollo de museos comunitarios no responde a la falta de presupuesto, sino al motivo que los gesta, pero sí es necesario un acervo tangible o intangible, que le dé cohesión a la comunidad.