Cultura

Cecilia Magaña y sus cuentos de descabezados

La escritora evita el tema del narcotráfico y opta por las vidas urbanas y comunes para construir sus historias

GUADALAJARA, JALISCO (10/ABR/2011).- Con el libro La cabeza decapitada, la escritora Cecilia Magaña obtuvo el Premio Gilberto Owen 2011. Ahora, la joven nacida en la Ciudad de México en 1978, relata algunas de las historias incluidas en el título que será publicado con el apoyo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de Sinaloa.

La distinción tiene de muy buen humor a la narradora, quien sonríe la mayor parte del tiempo, siempre y cuando deje de lado el cigarro.
Desde hace ya varios años, Cecilia Magaña radica en la ciudad y forma parte de los talleres literarios de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem) de Guadalajara y de la librería José Luis Martínez del Fondo de Cultura Económica (FCE).

La autora recuerda que envió su trabajo en diciembre y “me avisaron a principios de marzo que había salido ganadora” con La cabeza decapitada, una obra totalmente alejada de la novela policíaca o del tema del narco.

“Aunque podría pensarse inmediatamente que tiene que ver con el narco, ése fue el único tema que evité, y realmente La cabeza decapitada tiene que ver con un juego del lenguaje, que divide el libro en tres secciones”, señala Magaña.

De los apartados del título, la narradora comenta que la primera sección está dedicada a la palabra cabeza, la cual es abordada de diferentes maneras.  
La segunda parte tiene el título Cortarse la cabeza, que tiene que ver con expresiones como “cuando despiden alguien se dice que le cortaron la cabeza o con los asesinatos simbólicos”. Y la última sección se llama Perder la cabeza, y son historias de amor e ira.

“Realmente los cuentos tienen que ver con este juego del lenguaje y el único tema que evité fue el narcotráfico, aunque he de confesar que lo pensé porque me atraía mucho la posibilidad de escribir un relato sobre decapitados, pero creo que hay demasiadas cabezas regadas por todos lados como para agregar una más a la ficción, ya en la realidad hay muchas”, apunta la capitalina.

La entrega está integrada por 12 cuentos, cuatro en cada una de las secciones. De su trabajo narrativo, Cecilia Magaña comenta que éste comenzó hace más de dos años y medio, sin embargo existen  relatos que  son anteriores, “a la mejor tienen cinco o seis años, pero ya la corrección intencionada para incluirlos en este juego del lenguaje fue desde hace dos años”.

La joven considera que la escritura es una actividad solitaria, pero celebra “la oportunidad de tener compañeros que también escriben para que  le den su opinión, así como la guía de algún maestro que sepa del oficio era algo necesario para mí y para poder hacer este proyecto”.

Cada uno de los cuentos integrados en el ejemplar se terminaron de cocer en dos talleres, el primero es el de narrativa, de Luis Fernando Ortega, que se imparte en la librería José Luis Martínez del Fondo de Cultura Económica, y el otro fue en las clases de Martha Cerda y Mario Heredia, de la Sogem Guadalajara.

“Ahí trabajé los cuentos pero ya con la idea de integrar este proyecto”, apunta la egresada de la carrera de Psicología.
 
Los conflictos
 
De los cuentos, las historias y los conflictos, Cecilia Magaña explica que “los personajes son urbanos e individuos que tiene en su vida cotidiana esta relación y posibilidades como enamorarse o ser vencidos por la ira”.

“Hay desde niños, madres solteras, empleados de empresas trasnacionales, directivos escolares o hasta un físico cuántico y su hermana, pero sus conflicto son finalmente humanos, a veces un poco existenciales o de insatisfacción porque se dan cuenta que su vida a través de un evento que los hace reconocerse a sí mismos como realmente son porque eso es parte del objetivo del libro”, agrega la galardonada.

Explica que el título partió de un epígrafe de Miguel de Cervantes Saavedra, quien en una parte de El Quijote, la de “la cabeza de metal que a través de un tubito expresaba cosas y sabía de ellos, pero había hombres del otro lado que conocía a las personas que preguntaban, era un juego pero sí revelaba cosas. En el caso del libro, todos mis cuentos hacen que los personajes reconocen una emoción o a veces es el lector, quien descubre que el personaje queda revelado a través del cuento como si quedará desnudo”.

La cabeza decapitada es el primer libro de la autora, quien desde su adolescencia quería ser escritora, pero su padre le impidió dedicarse a las Letras Hispánicas, por lo que optó por la Psicología, rama que la condujo a la literatura.

De la ceremonia de premiación, la autora comenta que le emociona la publicación del libro, aunque aún está a la espera de más noticias sobre qué es lo que sucederá ahora. Por lo pronto, en su agenda ya ha apartado una fecha: 14 de mayo, el día en que se llevará a cabo la premiación de este importante certamen literario.

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