Cultura
Casa África lleva a Madrid la magia sonora del continente negro
El festival 'África Vive', una iniciativa de Casa África
MADRID, ESPAÑA (30/MAY/2010).- El festival 'África Vive', una iniciativa de Casa África, trajo a Madrid la música de artistas como Salif Keita, Alpha Blondy o Konono nº1, que cantaron para exigir el acercamiento entre culturas vecinas en una fecha señalada: cincuenta años de la independencia de 17 Estados del continente olvidado.
Miles de años después, las raíces siguen presentes y han evolucionado hasta configurar una multitud de estilos que beben de la fusión. Ejemplo de ello es la variedad del cartel de la fiesta celebrada hoy en el Paraninfo de la Universidad Complutense, de Madrid.
Para empezar Da Brains, que gracias al programa Dakar Vis-á-Vis, fruto de la colaboración entre la Asociación de Músicos de Senegal, la SGAE y el Instituto Cervantes, tuvo la oportunidad de presentar su rap made in Segenal.
Luego fue el turno del hip hop contestatario de Don Bigg, cuyas letras van dirigidas a una juventud que le idolatra como el padrino de la escena underground marroquí.
El público celebró la actuación de este MC curtido en mil batallas verbales en Casablanca, la ciudad que le vio nacer y a la que dedica su hit "Casanegra".
La actuación de la senegalesa Njaaya, que se presentó sobre el escenario con su preciosa voz y los pies desnudos en una actuación que sirvió para confirmar que hay que invertir en el talento del país.
El testigo de la genial cantante y su banda lo recogieron Konono nº1 y unos instrumentos diseñados y construidos por ellos mismos. Estos habilidosos luthiers de Kinshasa tienen al "congotronic" -una suerte de electrónica hecha a mano- como mejor modo de acercarse al terreno de la experimentación.
Sidy Samb, cantante, percusionista y antiguo integrante de los inclasificables Mártires del Compás, mereció el aplauso de un público que no olvida estar involucrado.
Salif Keita no necesita carta de presentación alguna porque es el rostro más reconocible del afropop. Todo lo que intenta en el escenario le sale, su voz y su mirada impresionan a las primeras filas y él saluda con la mano en el corazón.
El genio albino descubrió algunos temas de su último álbum La Différene (2009), completando un repertorio de buenas canciones que, junto a clásicos como "Yamore", o "Madam", convirtieron el escenario en un hermoso ritual lleno de luz y alegría.
Pasada la medianoche, Alpha Blondy subió al escenario para cerrar esta edición de 'África Vive' con su maravilloso reggae cantado en francés, inglés y dioula -lengua autóctona de Costa de Marfil, Malí y Burkina Faso.
Fue el mejor final de fiesta posible porque el costamarfileño domina un género que pierde parte de su esencia cuando no es cantado por un jamaicano, algo que jamás ocurre con el venerado artista, al que llevan toda la vida comparándolo con Bob Marley; no en vano ha colaborado a menudo con The Wailers.
Su mensaje, basado en la justicia y la paz pero lleno de humor, ejemplifica a la perfección la frágil sonrisa de África, un lugar maravilloso que sigue siendo para muchos una gran desconocida.
Miles de años después, las raíces siguen presentes y han evolucionado hasta configurar una multitud de estilos que beben de la fusión. Ejemplo de ello es la variedad del cartel de la fiesta celebrada hoy en el Paraninfo de la Universidad Complutense, de Madrid.
Para empezar Da Brains, que gracias al programa Dakar Vis-á-Vis, fruto de la colaboración entre la Asociación de Músicos de Senegal, la SGAE y el Instituto Cervantes, tuvo la oportunidad de presentar su rap made in Segenal.
Luego fue el turno del hip hop contestatario de Don Bigg, cuyas letras van dirigidas a una juventud que le idolatra como el padrino de la escena underground marroquí.
El público celebró la actuación de este MC curtido en mil batallas verbales en Casablanca, la ciudad que le vio nacer y a la que dedica su hit "Casanegra".
La actuación de la senegalesa Njaaya, que se presentó sobre el escenario con su preciosa voz y los pies desnudos en una actuación que sirvió para confirmar que hay que invertir en el talento del país.
El testigo de la genial cantante y su banda lo recogieron Konono nº1 y unos instrumentos diseñados y construidos por ellos mismos. Estos habilidosos luthiers de Kinshasa tienen al "congotronic" -una suerte de electrónica hecha a mano- como mejor modo de acercarse al terreno de la experimentación.
Sidy Samb, cantante, percusionista y antiguo integrante de los inclasificables Mártires del Compás, mereció el aplauso de un público que no olvida estar involucrado.
Salif Keita no necesita carta de presentación alguna porque es el rostro más reconocible del afropop. Todo lo que intenta en el escenario le sale, su voz y su mirada impresionan a las primeras filas y él saluda con la mano en el corazón.
El genio albino descubrió algunos temas de su último álbum La Différene (2009), completando un repertorio de buenas canciones que, junto a clásicos como "Yamore", o "Madam", convirtieron el escenario en un hermoso ritual lleno de luz y alegría.
Pasada la medianoche, Alpha Blondy subió al escenario para cerrar esta edición de 'África Vive' con su maravilloso reggae cantado en francés, inglés y dioula -lengua autóctona de Costa de Marfil, Malí y Burkina Faso.
Fue el mejor final de fiesta posible porque el costamarfileño domina un género que pierde parte de su esencia cuando no es cantado por un jamaicano, algo que jamás ocurre con el venerado artista, al que llevan toda la vida comparándolo con Bob Marley; no en vano ha colaborado a menudo con The Wailers.
Su mensaje, basado en la justicia y la paz pero lleno de humor, ejemplifica a la perfección la frágil sonrisa de África, un lugar maravilloso que sigue siendo para muchos una gran desconocida.