Cultura
Amin Maalouf habla del desajuste mundial
El escritor calificó de excelente el discurso que pronunció el pasado 4 de junio en El Cairo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama
JERUSALÉN, ISRAEL.- El escritor libanés Amin Maalouf dijo ayer sentirse "impaciente y desilusionado" al no producirse avances en la resolución del conflicto palestino-israelí y consideró que existe en el mundo árabe un "gran déficit de legitimidad política".
Maalouf está estos días en España con motivo de la publicación en castellano de su último libro, El desajuste del mundo. Cuando nuestras civilizaciones se agotan (Alianza), una larga reflexión sobre la situación en el siglo XXI y sus desajustes, que concluye con varias razones para mantener la esperanza.
Nacido en Beirut en 1949, el escritor habla en esta obra del desajuste intelectual, económico y financiero y climático, entre otros, y se pregunta si la humanidad ha alcanzado el techo de su "incompetencia moral".
Para Maalouf el desajuste del mundo tiene menos qué ver con el "choque de civilizaciones" que con el agotamiento simultáneo de los modelos sociales del mundo occidental y del mundo árabe.
El escritor calificó de "excelente" el discurso que pronunció el pasado 4 de junio en El Cairo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en el que insistió en la necesidad de que coexistan un Estado israelí y otro palestino como única solución posible al conflicto.
Obama también ofreció un "nuevo comienzo" en las relaciones entre Estados Unidos y el mundo musulmán, basado en los intereses y el respeto mutuos.
Sin embargo, Maalouf dijo sentirse "impaciente y desilusionado" al no producirse avances y consideró que se están "dando vueltas en circuito". "Nos contentamos con cosas mínimas, como apretones de manos entre dirigentes", lamentó.
Pide equidad en los derechos
A su juicio, es necesario un tratado o proyecto de paz encaminado a actitudes que dejen de "envenenar" las relaciones entre Occidente y el mundo árabe.
"Si no se resuelve no se podrá abolir la desconfianza entre esas dos partes del mundo y no se podrán solucionar temas con Irán, Irak", dijo el autor de la novela León el africano.
Vio necesario elaborar un "proyecto de paz" en el que haya "espacio para todo el mundo", pero subrayó que para ello tiene que haber "voluntad".
Para Amin Maalouf, el mundo árabe se encuentra "en plena regresión" y sus dirigentes actuales "no tienen mucha credibilidad a ojos de sus pueblos" y no "inspiran confianza a sus gentes".
Autor de obras como Samarcanda, Los jardines de luz y La roca de Tanios, que le valió el prestigioso premio Goncourt, Maalouf se refirió a la importancia de la "universalidad de los valores y a la diversidad de las culturas".
"Los derechos humanos deben ser iguales. No hay territorios que merezcan democracia y otros no", resumió.
"La democracia sí se exporta. Es un producto de exportación importante. No hay que exportarla por la fuerza, sino con respeto y dignidad al otro, y no con ejércitos de ocupación", matizó, a la vez que subrayó la necesidad de "familiarizarnos con las culturas de los demás".
Maalouf ha viajado por medio mundo como periodista cubriendo zonas de conflicto hasta que se exilió en Francia donde vive desde que en 1975 estalló la guerra del Líbano.
Maalouf está estos días en España con motivo de la publicación en castellano de su último libro, El desajuste del mundo. Cuando nuestras civilizaciones se agotan (Alianza), una larga reflexión sobre la situación en el siglo XXI y sus desajustes, que concluye con varias razones para mantener la esperanza.
Nacido en Beirut en 1949, el escritor habla en esta obra del desajuste intelectual, económico y financiero y climático, entre otros, y se pregunta si la humanidad ha alcanzado el techo de su "incompetencia moral".
Para Maalouf el desajuste del mundo tiene menos qué ver con el "choque de civilizaciones" que con el agotamiento simultáneo de los modelos sociales del mundo occidental y del mundo árabe.
El escritor calificó de "excelente" el discurso que pronunció el pasado 4 de junio en El Cairo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en el que insistió en la necesidad de que coexistan un Estado israelí y otro palestino como única solución posible al conflicto.
Obama también ofreció un "nuevo comienzo" en las relaciones entre Estados Unidos y el mundo musulmán, basado en los intereses y el respeto mutuos.
Sin embargo, Maalouf dijo sentirse "impaciente y desilusionado" al no producirse avances y consideró que se están "dando vueltas en circuito". "Nos contentamos con cosas mínimas, como apretones de manos entre dirigentes", lamentó.
Pide equidad en los derechos
A su juicio, es necesario un tratado o proyecto de paz encaminado a actitudes que dejen de "envenenar" las relaciones entre Occidente y el mundo árabe.
"Si no se resuelve no se podrá abolir la desconfianza entre esas dos partes del mundo y no se podrán solucionar temas con Irán, Irak", dijo el autor de la novela León el africano.
Vio necesario elaborar un "proyecto de paz" en el que haya "espacio para todo el mundo", pero subrayó que para ello tiene que haber "voluntad".
Para Amin Maalouf, el mundo árabe se encuentra "en plena regresión" y sus dirigentes actuales "no tienen mucha credibilidad a ojos de sus pueblos" y no "inspiran confianza a sus gentes".
Autor de obras como Samarcanda, Los jardines de luz y La roca de Tanios, que le valió el prestigioso premio Goncourt, Maalouf se refirió a la importancia de la "universalidad de los valores y a la diversidad de las culturas".
"Los derechos humanos deben ser iguales. No hay territorios que merezcan democracia y otros no", resumió.
"La democracia sí se exporta. Es un producto de exportación importante. No hay que exportarla por la fuerza, sino con respeto y dignidad al otro, y no con ejércitos de ocupación", matizó, a la vez que subrayó la necesidad de "familiarizarnos con las culturas de los demás".
Maalouf ha viajado por medio mundo como periodista cubriendo zonas de conflicto hasta que se exilió en Francia donde vive desde que en 1975 estalló la guerra del Líbano.