Cultura

Alicia Ochoa inauguró exposición en Madrid

La muestra se encuentra en la Sala Cultural de la Plaza de Toros de Las Ventas

MADRID, ESPAÑA (30/MAY/2011).- La plástica y la espiritualidad de lo taurino, las cosas y los seres que inspiran al torero, y no sólo en el ruedo si no también fuera de la plaza, es el mensaje de la pintura de Alicia Ochoa, acuarelista mexicana que inauguró hoy una exposición en Madrid.

"Me interesa la introspección del actor de la corrida, el torero, sus momentos trascendentes y trascendentales, más que la figura humana en si", explicó a EFE la artista, cuya muestra se expone en la Sala Cultural de la Plaza de Toros de Las Ventas bajo el titulo de "Agua y Oro de México en Madrid".

"Agua y oro" porque en la técnica para pintar sus cuadros Ochoa combina una mixtura a base de acuarela con la hoja de oro, plata y bronce "como resultado de una propuesta sobre medios acuosos".

El hecho mismo de esta rara y difícil combinación, de efecto admirable por las tonalidades y trazos que hay en las sugerentes y sugestivas figuras que configuran cada escena, dejan bien sentado que Alicia Ochoa es una creadora que no cesa en la búsqueda de otros horizontes pictóricos.

La elección de temática taurina tan original está condicionada desde su niñez, ya que se ha criado en un ambiente favorable en lo taurino, y pinta desde que tiene uso de razón. "Se juntaron en mí dos aficiones inseparables entre ellas, cautivadoras y para siempre. Y por si faltaba me casé con el matador de toros Jorge Ávila. Aunque quisiera no podría dejar de pintar lo taurino", comentó entre risas.

Los toreros de Ochoa no tiene cara, porque, como ella dice, "es una manera de resaltar la espiritualidad, sus reflexiones y meditaciones, incluso sus observaciones. No es necesario identificar a nadie en esos trances, porque cualquier torero de cualquier parte del mundo se verá reflejado ahí".

Para Ochoa el toreo no es sólo cosa de hombres. "La mujer y lo femenino es importantísimo en los toros", advirtió poniendo la mirada en uno de su cuadros, "Templanza, fortaleza y valentía", tres rostros delicados de mujer.

Como también están los niños, "a los que hay que llevar a los toros. Como me llevaron a mí. Los niños son la belleza de la vida. Y nuestra vida sigue gracias a la cultura, que en México, España y Francia, y en tantos países con sensibilidad, son los toros".

En la inauguración habló Carlos Abella, director gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, que felicitó "a los mexicanos que estos días pueden celebrar 'su' Semana de México con ocasión de la Feria de San Isidro".

"Ampliamos así nuestro horizonte, con temas como el de la pintura y los toros que unen las sensibilidades de los pueblos. Esta exposición es una buena prueba", añadió.

Sobre el mismo concepto hizo hincapié el veterano torero mexicano Manuel Espinosa "Armillita" al afirmar que "el toreo y el arte van unidos", para evocar a continuación al mítico Juan Belmonte en su célebre frase de "se torea como se es", que aplicó a la pintura de su compatriota: "Alicia pinta como es. Un ser humano muy bello interiormente, que impresiona por su forma de ver la vida. Su pintura es clara, precisa, de gran gusto y profundidad".

El embajador de México en España, Jorge Cermeño, tuvo también palabras elogiosas para la artista y su obra, significando que "la fiesta taurina sugiere ambientes y sucesos de un espectáculo que es español, pero también muy mexicano".

Por último, Alicia Ochoa ofreció su obra al recuerdo de su abuelo materno, Leopoldo Ortega, español nacido en Valencia. "Volver a España es como regresar a la esencia, a los colores, las corridas de toros y la cultura de mis antepasados. Por eso quiero decirle a los españoles que he traído mi trabajo como se lo haría a mi abuelo, con muchísimo cariño". EFE

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