Cultura

Alejandro Páez presenta Corazón de Kaláshnikov

La nueva novela del escritor fue comentada en su lanzamiento por Guillermo Fadanelli y Eduardo Antonio Parra

CIUDAD DE MÉXICO.- En un ambiente de cantina, relajado, en el que los amigos comentan cosas íntimas y se dicen las verdades, Guillermo Fadanelli y Eduardo Antonio Parra, escritores y críticos, celebraron la aparición de la novela "Corazón de Kaláshnikov", de Alejandro Páez Varela.  

 Fadanelli fue el primero en tomar la palabra. Tequila en mano, en medio del bullicio del lugar, alzó la voz para brindar por el colega y espetar: "Alejandro, eres un escritor de novelas muy serio, de veras". Y en ese tono se dirigió a los asistentes: "Tenemos frente a nosotros a un escritor verdadero".  

Pronto, autor, comentaristas y convidados a la presentación se instalaron en una tertulia lírica de agridulce sabor, porque por un lado estuvo la calidad de la obra literaria y las atinadas palabras de los presentadores, y por el otro el horror que causa constantemente, y desde hace varios años, el tema del libro.  

"Los personajes son los actores que viven en una zona de guerra: Ciudad Juárez. Y no obstante las calamidades que ahí suceden, la historia del libro no descansa en la mirada sociológica ni en la visión de un periodista agudo, sino en un apego cabal a la ética literaria", dijo seguro Fadanelli.  

Explicó que dividida en tres partes: "Jessica", asesinada; "Violeta", mujer de muchos y de ninguno, y "Juanita", la regenta de un burdel, la novela publicada por Editorial Planeta da crédito a las mujeres. "Cada una de ellas es un cruce de caminos donde transitan policías, sicarios, capos, prostitutas y otros entes", dijo.  

Con dominio de la palabra y amplitud en el conocimiento de las estructuras literarias, así como del devenir histórico y social del país, Fadanelli recordó que Kaláshnikov no es ningún vodka sino el apellido de un señor ruso que inventó un arma muy poderosa, que vino a sustituir las viejas carabinas.  

Sobre los personajes de la novela, subrayó que están hechos de vida y no sobra ninguno. "El libro no es alarmista ni se aprovecha de una tragedia constante. Lo que encontramos en ella no es el recuento de los hechos, sino un ejercicio literario de altísima calidad", afirmó.  

Luego, el también escritor Eduardo Antonio Parra consideró que el autor introduce al lector en el núcleo de la trama desde la primera página. "A diferencia de lo que ocurren en la vida real tras el asesinato de una mujer, en la novela pronto se conoce la vida de esa dama y del sicario que la asesino".  

Finalmente, y porque la cerveza se quemaba, el autor del libro tomó la palabra y fue breve al pedir a los juarenses que resistan la situación que viven desde hace años, y enseguida leyó un fragmento de su historia, conmovedor y reflexivo, que la asistencia celebró con una fuerte ovación y un "Salud!" generalizado
 

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