Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Martes, 19 de Febrero 2019
Tecnología | También será ese el momento de empezar a preocuparse por las inundaciones

Trucos, helados y estoicismo para soportar la tremenda canícula india

El sofocante calor, que mantiene a muchos en sus casas

Por: EFE

NUEVA DELHI, INDIA .- Con el mercurio casi saliéndose de los termómetros, los ciudadanos delhíes recurren estos días a variopintas técnicas para afrontar el sofocante calor, que mantiene a muchos en sus casas y convierte al paseante en "rara avis".

Como sucede cada año, la llegada del calor a la India ha dado rienda suelta a la imaginación de muchos indios, dispuestos a sacar del armario paraguas, guantes y pañuelos -prendas más propias del mal tiempo en otras latitudes- para protegerse del sol.

Pero no todos pueden: los más vulnerables al astro abrasador son aquellos que viven y trabajan en la calle, como los incansables conductores de "bici-rickshaw" -una bicicleta para transportar a personas- que tiene su "oficina" al aire libre.

Quizá es la costumbre lo que lleva a los indios a afrontar con una sorprendente naturalidad la canícula, hasta el punto de que muchos no renuncian a las camisas de manga larga, pantalones de pana o gruesos y achicharrantes calcetines.

Pero también hay un catálogo de medidas contra el calor, que incluye los refugios improvisados a la sombra de árboles o paradas de autobús, el uso de sombrillas callejeras o la protección en el interior de vehículos con ánimo de echarse una buena siesta.

Dentro de las oficinas, restaurantes o centros comerciales, lo que destaca es sin embargo una atmósfera invernal creada "ad hoc" por los aparatos de aire acondicionado, cada vez más comunes en los hogares de la naciente clase media india.

La llegada del calor llena cada año las calles capitalinas de un ecosistema de puestos ambulantes, dedicados a la venta de tradicionales bebidas refrescantes, como el "nimbu pani", 6 rupias -12 centavos de dólar- de agua, azúcar y limón.

También son muy populares los sabrosos batidos de mango -parte de la canícula coincide con la temporada alta de esta fruta- y en los principales parques no cesa el entusiasta consumo de helados para darle una tregua al calor a la espera de que caiga la noche.

Los estanques, fuentes y hasta el contaminado río capitalino son convertidos en piscinas improvisadas por los niños más atrevidos, como sucede junto al emblemático arco de arenisca de India Gate, en el centro delhí, donde chapotean a diario decenas de pequeños.

Así será la ciudad hasta el próximo 1 de julio, cuando está previsto que lleguen a la capital el monzón y sus intensos chaparrones, para alegría de niños, turistas curiosos y amantes dispuestos a vivir citas románticas bajo la lluvia.

También será ese el momento de empezar a preocuparse por las inundaciones.

Temas

Lee También

Comentarios