Tecnología | En información obtenida de dos mil 493 trabajadores (mil 493 mujeres y mil hombres) evidencia una cultura de machos Pocas mujeres en áreas científicas El 46 por ciento de los doctorados en ciencias biológicas son otorgados a mujeres (respecto del 31 por ciento hace dos décadas); pero muchas no ejercen. Por: SUN 16 de mayo de 2008 - 11:41 hs Nueva York.- En los viejos días, los sitios de trabajo eran campos de batalla donde las bromas sexistas y los prejuicios eran la norma. Las mujeres nunca eran ascendidas porque los hombres formaban una red de complicidades que sólo favorecía a los de su mismo género. Pero todo eso ha cambiado en las últimas tres décadas, aunque no en todas partes: parece ser que en los ámbitos de la ciencia, la ingeniería y la tecnología el pasado sigue bastante presente. "Es como un hoyo en el tiempo", dijo Sylvia Ann Hewlett, fundadora del Center for Work-Life Policy (centro para políticas sobre la vida laboral), una organización no lucrativa que estudia la relación mujeres-trabajo. "Todas las cosas degradantes y discriminatorias que sucedían en el sitio de trabajo hace 20 o 30 años siguen sucediendo en esas profesiones". Esa es la conclusión del estudio más reciente del centro, que será publicado en la revista Harvard Business Review en junio. Basado en información obtenida de dos mil 493 trabajadores (mil 493 mujeres y mil hombres) de marzo de 2006 a octubre de 2007, y de cientos de entrevistas más en grupos de enfoque, el reporte pone en evidencia una cultura de machos en la que las mujeres son en gran medida intrusas, y en la que quienes llegan a entrar probablemente terminarán yéndose. El estudio fue concebido en respuesta a la severamente criticada declaración hace tres años del entonces rector de la Universidad de Harvard, de que las mujeres no estaban bien representadas en el campo de la ciencia porque no tenían lo necesario para sobresalir en ese ámbito. El propósito de la encuesta del centro era medir la dimensión de la diferencia de género y descifrar por qué las mujeres dejan las profesiones relacionadas con ciencia, ingeniería y tecnología en cifras desproporcionadas. El problema es que las mujeres no están progresando en la educación de ciencias duras. De acuerdo con un reporte de la Fundación Nacional de Ciencias emitido en 2006, 46 por ciento de los doctorados en ciencias biológicas eran otorgados a mujeres (respecto del 31 por ciento hace dos décadas); 31 por ciento de los títulos en química son recibidos por mujeres, respecto del 18 por ciento hace 20 años. Sin embargo, conforme pasa el tiempo, en particular entre los 35 y 40 años, las mujeres deciden cambiar de trabajo, a áreas menos demandantes, o simplemente cambian completamente de profesión. Son muchas las razones que el reporte encontró para este fenómeno, pero todas tienen su raíz en lo que los autores describen como una cultura machista generalizada. Los ingenieros tienen su cultura de "obreros de la construcción", mientras que los biólogos y químicos se encuentran dentro de la cultura de "bata de laboratorio" y los expertos en informática son parte de la cultura de los "geeks". Algo que todos ellos tienen en común es que "son poco solidarios y directamente hostiles con las mujeres", indicó el estudio. El reporte de 147 páginas, que fue patrocinado por Alcoa, Johnson & Johnson, Microsoft, Pfizer y Cisco, está lleno de historias de acoso sexual (63 por ciento de las mujeres dijeron haber experimentado acoso en el trabajo); y de actitudes degradantes por parte de colegas de trabajo (53 por ciento dijo que para poder tener éxito en sus carreras tuvo que "actuar como hombre"); y de una falta de mentores (51 por ciento de los ingenieros dijeron no contar con uno. Para Carol B. Muller, directora general y fundadora de MentorNet, una red en línea para mujeres y minorías en ingeniería y ciencia, esto no resulta sorprendente. La razón por la que las "ciencias duras son mucho más difíciles que otros campos", dijo, es multifacética y tiene sus raíces en la percepción social de que las mujeres simplemente no son igual de buenas que los hombres en matemáticas y ciencias. Esta noción persiste a pesar de la gran cantidad de estudios que han demostrado que las habilidades de chicas y chicos son igualmente buenas en la escuela secundaria. "La mayoría de la gente simplemente no puede concebir la idea de una mujer ingeniero", señaló Muller, y agregó: "el resultado es un ambiente de trabajo que degrada a las mujeres. Las culturas cambian sólo cuando deben hacerlo, y quizá ha llegado el momento de que eso suceda". SUN 16-05-08 LEER. Temas Ciencia Mujeres Nueva York Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones