Suplementos | IV Domingo de pascua ''Yo soy el buen pastor'' Cristo llama, corrige, purifica, lava, santifica, deleita. Así lo han manifestado quienes han vivido cerca de Él Por: EL INFORMADOR 20 de abril de 2013 - 23:12 hs / GUADALAJARA, JALISCO (21/ABR/2013).- La globalización, las masas humanas de seres sin nombre; la soledad de los solos en medio de las multitudes; el desinterés de unos por los demás, son signos, manifestaciones, de un estado de vida demasiado práctico e inmediatista, pero carente de interés por los demás. No se aman porque tampoco se conocen. Muchos desfilan por la vida sobre rieles marcados por la publicidad, la política o las exigencias de la moda y los compromisos sociales. Son autómatas, caminantes miopes, sin rumbo, sin alegría, sin verdaderas ilusiones. Su mayor alegría surge cuando encuentran al buen pastor. Entonces dejan de sentirse solos y desconocidos, y además, se sienten amados. El buen pastor conoce a cada uno de los suyos y los conoce desde que ellos estaban en el seno materno. A cada uno lo llama por su nombre, a cada uno lo rige y lo conduce por donde más le conviene. La gracia de Dios es multiforme y se transforma a la medida de cada alma. Cristo llama, corrige, purifica, lava, santifica, deleita. Así lo han manifestado quienes han vivido cerca de Él. Su gobierno consiste en apacentar, guiar, alimentar, defender a quienes lo siguen. Así que la imagen del pastor en su significación profunda, se aplica en estos tiempos con la misma propiedad como lo entendían los cristianos de la recién nacida iglesia de los apóstoles. “El señor es mi pastor, nada me falta; En verdes praderas me hace reposar. Me conduce hacia fuentes tranquilas Y repara mis fuerzas. Aunque camine por cañadas oscuras Nada temo; porque tú vas conmigo; Tu vara y tu cayado me dan seguridad” El gran negocio de la salvación es enteramente personal —“el que te creo a ti sin ti, no te salvará a ti sin ti”, dice San Agustín— se mueve dentro del misterio de la libertad de cada uno, cada ser humano puede decir sí o no, a una invitación, incluso al llamamiento divino. La voz del buen pastor puede llegar a los oídos, pero debe repercutir hasta el alma. Un mal de estos tiempos es la ignorancia religiosa. Han adquirido muchos una cultura no profunda, sino horizontal; de mucha información, pero llevan por dentro muchos huecos. Y uno lamentable, es lo poco, casi nada, de instrucción religiosa. “Mis ovejas escuchan mi voz”. En el barullo, en el ruido atormentador de este tiempo, ha de llegar, llegará, la voz de la verdad del amor, de la salvación. “Hoy, si escucháis su voz, no endurezcáis vuestro corazón”. José Rosario Ramírez M. Ovejas seguras La mayoría de los animales en la naturaleza tienen algún elemento de defensa. Algunos tienen garras o dientes filosos, otros son veloces y escurridizos, unos más se pueden ocultar fácilmente; hay algunos con aspecto fiero o repugnante, otros más se camuflagean con su entorno, mientras que otros despiden olores desagradables, o son tóxicos para sus depredadores; unos más pueden hacerse pequeños, o demasiado grandes para ser tragados, en fin, casi todos los animales tienen ciertos mecanismos de defensa y/o protección. Un caso curioso es el de las ovejas. No tienen garras, ni dientes filosos, no son veloces y no se pueden ocultar de sus enemigos, y tampoco son fuertes, fieras o agresivas; no tienen cuernos, y su cuerpo no tiene olor que las defienda; en pocas palabras, se trata de uno de los animales más vulnerables de la creación. Entonces ¿cuál es su mecanismo de defensa? Su pastor.El pastor no sólo provee el alimento y agua para sus ovejas, además es su guía, y finalmente, también es su protector. Es el pastor quien enfrenta a los depredadores que tratan de dañar a las ovejas, y el corral es un lugar seguro siempre y cuando el pastor esté vigilante en el mismo. Nosotros somos las ovejas y Jesús es nuestro pastor. Angel Flores Rivero iglefamiliar@hotmail.com Una oración Señor Jesús que quieres reinar siempre en el corazón de todos los seres humanos que pasan por este mundo en cualquier lugar, tiempo y espacio. Concédenos mirar el ejemplo de tus santos mártires que no dudaron en ofrendar su sangre con tal de dar testimonio fiel de que Tú eres el único Rey del Universo. Que sepamos repetir como ellos desde lo más hondo del corazón: Viva Cristo Rey … y Santa María de Guadalupe María Belén Sánchez, fsp Temas Fe. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones