Suplementos | Por: Vicente García Remus Veredas San Patricio Por: EL INFORMADOR 7 de febrero de 2010 - 12:53 hs San Patricio En la bahía de Navidad, frente a punta Melaque, se ubica el bizarro poblado llamado, “San Patricio”.Otro día en Cihuatlán, mi familia y yo decidimos pasarlo en San patricio, antes Melaque. Entramos por la carretera a Cihuatlán, carretera que continuó en avenida, donde se asoman casas, tiendas, hoteles y restaurantes, giramos a la derecha, rumbo oeste, donde predominan los restaurantes, palapas donde se preparan sabrosos platillos y miran a la fantástica playa. Estacionamos el coche a la vera del bonito arroyo San Patricio, nos acercamos para apreciar su extenso espejo que hace antes de mezclarse con el Pacífico, el follaje verde y seco del cerro vecino se reflejaban en el sosegado arroyo, creando interesantes contrastes, algunas aves lo acompañaban, al entrar a la playa unos niños jugaban en su lecho. Atravesamos el arroyo, y vimos varias casas rodantes de canadienses y norteamericanos, quienes disfrutaban de sus terrazas, que miraban al arroyo y a la playa. Continuamos por el maravilloso andador, que fue serpenteando por las peñas del cerro, mostrándonos hermosas vistas de la bahía de Navidad: en primer plano, las palapas de los restaurantes, luego los hoteles y las casas entre palmeras, después, la playa sin fincas hasta llegar a Barra de Navidad, y a lo lejos, el morro Chino, el cerro San Francisco y punta Corrales. Unas pequeñas piedras cayeron al andador, unos inquietos cormoranes las movieron, vimos la ladera del cerro animada por docenas de cormoranes que posaban en las copas de unos árboles. El andador terminó en un semicírculo, de donde admiramos la punta Melaque, distintiva y de cima plana, un cordón de cerros se acercaba a ella y cuando la marea sube se hace notar más. Punta que presenció cuando los intrépidos capitanes izaron velas, tales como Francisco de Ulloa, por mil quinientos treinta y tantos; en 1542, Pedro Alvarado, al año siguiente, Juan Rodríguez Cabrillo y en 1564, Miguel López de Legaspi y fray Andrés de Urdaneta. Regresamos al atractivo balneario de San Patricio, y ocupamos una sombrilla del restaurante “El Moyo”, para pronto fuimos a acariciar el tranquilo oleaje, el agua estaba fresca, más no fría, nadamos mar adentro y luego a un costado, hasta apoyarnos en una lancha para descansar un rato y volver a nadar en las sensacionales aguas del Pacífico. Después de sentarnos sobre la fina arena a percibir la brisa y el sol, nos quitamos la arena con un chapuzón y fuimos a desguatar unos ricos cócteles de pulpo y de camarón, sin faltar las tostadas de ceviche de entrada. Cabe mencionar algunos restaurantes: “Tropicano”; “Concha del Mar”; “La Tesmiza”; “Viva María”, “Cabo Blanco”; “La Sirenita”; “Club Náutico Bananas”; “El Bigotes”; “Ava”; “The Best Sunset” y “EL Marino”. De la playa fuimos a la plaza por una deliciosa nieve de garrafa, de nuestra banca vimos el templo que honra al santo patrono, San Patricio. Por último apreciamos la preciosa laguna Los Otates, con tules y lotos por doquier, y uno que otro mangle, las espigadas palmeras se miraban en el agua. Sanear la laguna sería un atractivo más, es bueno sumar. Temas Pasaporte Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones