Suplementos | El buen ejemplo Valores para la vida Todavía estamos a tiempo de expresar un propósito para este año 2011 Por: EL INFORMADOR 8 de enero de 2011 - 10:19 hs En un mundo agitado y violento como el que nos toca vivir, muchas veces añoramos la dulzura aquella con la que hablaba Cristo, y deseamos oír en la voz de las personas un poco de esa suavidad de la cual el Señor Jesús nos dio ejemplo. Pero sorpresivamente, nos encontramos un pasaje del evangelio (Mc 9, 42-49), en el cual se nos relata cómo el Señor Jesús habló con una dureza inusitada. Los reproches más duros que salieron de su boca fueron para aquellos que dan malos ejemplos que escandalizan a los más pequeños. Incluso llega a decir que a éstos les valdría más atarse una gran piedra y arrojarse al mar, porque el daño que hacen a los niños es incalculable. Sin llegar a casos extremos, podemos aplicar este mensaje a la realidad de cada uno de nosotros, porque todos estamos obligados moralmente a dar buenos ejemplos a los demás: a los que conviven con nosotros bajo el mismo techo; a los que trabajan a nuestro lado en una oficina, en un taller o en un comercio; a los que comparten las aulas de una escuela o forman parte de nuestro equipo deportivo, o del club o grupo en el cual participamos. Dar buen ejemplo es compromiso de todos, cuanto más de los que nos llamamos cristianos, o sea que hemos escuchado la Palabra de Cristo en su Evangelio y que decimos ser de los de Él, de su grupo, de su equipo, de su Reino... Así que si esto nos toca a todos indistintamente, sea cual sea nuestro estatus, nuestro nivel económico y social y nuestro grado de escolaridad, con muchísima más razón este compromiso de dar buen ejemplo incumbre a los padres y madres de familia. Ellos son el primer espejo para los hijos, el molde en el cual se van a inspirar para construir su vida en el futuro, la inspiración, el ideal que se les va a ir incrustando en el alma y que, en resumidas cuentas, va a ser la brújula que guiará sus pasos a través de toda su existencia. Lo que los niños vean en casa, será lo que en el futuro van a hacer y en muchísimas ocasiones superando el modelo, sea en el bien o sea en lo malo. Pero lo más interesante es que son a menudo los padres más gritones, exigentes, golpeadores, malhablados y malhumorientos, los que pretenden hijos perfectos, alineados, estudiosos, educados... ¿De dónde, pues, van a aprender todo eso? En la escuela les van a enseñar las ciencia, las letras, las matemáticas; allí van a aprender a leer y a escribir, a expresarse correctamente, pero... ¿la vida? Las nuevas generaciones van a aprender la vida en familia, en lo que vean que hacen sus mayores. Porque aunque mucho se les diga y se les repita, si no lo ven actuado en esas personas concretas que tienen como modelos y que son sus héroes, triste es decirlo, no lo van a aprender nunca; eso sí, están en peligro de imitar el pésimo ejemplo de comportamiento, las degeneraciones, que les ofrece la televisión. Y para no perder la buena costumbre, vamos a sugerir una breve oración que nos servirá de inspiración para elaborar la nuestra propia en nuestras circunstancias concretas. Señor Jesús, con tus palabras nos has enseñado lo bueno y lo mejor; con tus ejemplos nos has dado la pauta de lo que debemos hacer y cómo debemos de ser. Ayúdanos a conocerte bien para aprender, para imitarte y para llevar a nuestro mundo con nuestras palabras y acciones un poquito de tu ejemplo a nuestra vida. Todavía estamos, pues, a tiempo de expresar un propósito para este año 2011: Dar buen ejemplo, recordando que los que nos ven, especialmente los niños, siempre van a decir: “Yo quiero ser como tú”. María Belén Sánchez Bustos fsp Temas Religión Fe. Lee También En misa de bienvenida de "La Generala", cardenal pide por una reforma judicial justa "La Virgen me salvó del cáncer de mama", agradecen la vida, salud y bienestar en la Romería 2025 Veinticinco años Evangelio de hoy: Jesús se deja encontrar en nuestro sufrimiento Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones