Suplementos | Sinceridad Valores para la Vida La Virgen Santísima de Guadalupe vino del cielo a traernos a su hijo divino para que fuera para nosotros alegría y salvación Por: EL INFORMADOR 11 de diciembre de 2010 - 12:19 hs Seguiremos reflexionando en los valores que apuntalan la familia, y transitando poco a poco por ellos hasta llegar a armar un buen rompecabezas. Después de hablar de la palabra y la importancia de la veracidad, procede hoy afrontar la sinceridad como uno de sus aspectos importantes. Es verdaderamente significativo que todos coincidimos en aceptar y reconocer que el amor más sincero, en este mundo, es el amor de las madres. Y precisamente este día que ya estamos más cerca de la Navidad, nos toca como una coincidencia excepcional celebrar la fiesta de la Virgen Santísima de Guadalupe, que fue un signo evidente del amor maternal que Dios prodigó a este pueblo en los momentos más crudos y difíciles de la Conquista. No vamos a meternos en elucubraciones de ninguna especie; vamos a considerar tan sólo el aspecto espiritual por el cual reconocemos que lo verdaderamente grande, importante y sublime de la Navidad es que Jesús viene a nuestra casa, a nuestro corazón, a nuestra familia y a nuestra vida. Y si consideramos que la Virgen Santísima de Guadalupe vino del cielo a traernos a su hijo divino para que fuera para nosotros alegría y salvación, entonces podemos comparar su aparición en nuestra tierra como una verdadera y auténtica Navidad. Ella fue la que trajo la Buena Noticia de Jesucristo vivo, que se hace presente porque quiere vivir con nosotros siemptre y compartir con cada uno el amor de Dios. Ella ha sido la mujer que rebosa sincera ternura y por eso hace posibles todos los milagros. La Santísima Virgen y Madre es el milagro mismo por medio del cual Dios comunica a los seres humanos su presencia, su vida y su amor. Cerca de Santa María de Guadalupe no tenemos nada que temer; al contrario, en su compañía podemos celebrar este año nuestra más hermosa Navidad. La presencia de la Virgen María en la vida de cada persona es todo un programa, porque quien tiene cerca a la Madre sabe lo que es el amor y lleva en sí mismo el compromiso de transmitir amor sincero en su entorno. Con este proyecto no puede fallar la vida, porque sólo cosas buenas produce y sólo amor irradia toda su persona y cuanto hace. Mientras México tenga a la Virgen de Guadalupe, tendrá esperanza de alegría, de paz y de unidad como pueblo y como nación. Mientras imitemos a la Virgen Santísima en su sincero amor, expresado también en las palabras que dirigió al pueblo en la persona de Juan Diego, iremos construyendo familias hermosas que vayan caminando con paso firme en el sendero de la sinceridad. ORACION Virgen Santísima de Guadalupe, que un día llegaste hasta nosotros para decirnos, en la persona de Juan Diego, que somos tus hijos muy amados, para asegurarnos con toda la sinceridad de tu amor, que estarás con nosotros en todos nuestros momentos, alegres y dolorosos, hermosos o difíciles... Ven otra vez, Madre Santísima, a darnos esperanza; ven a traernos rosas perfumadas que simbólicamlente nos digan que todavía es posible rescatar lo bueno y lo mejor. Ven a dejar tu imagen impresa y bien grabada en cada corazón, para que no olvidemos nunca que Tú eres nuestra Madre amorosa. De tus manos recibimos todos los bienes porque nos das a Jesús, tu Hijo divino, el Salvador. María Belén Sánchez Bustos fsp Temas Religión Fe. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones