Suplementos | El que lo ve, lo desea. El que lo tuvo una vez, no querrá dejarlo jamás Una buena razón para vivir El que lo ve, lo desea. El que lo tuvo una vez, no querrá dejarlo jamás Por: EL INFORMADOR 8 de febrero de 2014 - 05:12 hs Potencia. El R8 es Superman, un héroe de maneras civilizadas, pero igualmente capaz de vencer al que se atreva a desafiarlo. / GUADALAJARA, JALISCO (08/FEB/2014).- Por arriba de los autos para los mortales están los súper coches. Son esas máquinas de ensueño que habitan los posters en las paredes de los adolescentes y un lugar en la imaginación de todos. Ahí, en ese Olimpo automotor, vive el Audi R8. Este mega deportivo ha hecho más por Audi que ningún otro coche en toda la historia de la marca de los cuatro aros. El R8, con su forma espectacularmente bella, su motor y su desempeño, tanto deportivo como urbano, ha puesto a la marca no uno, sino varios escalones arriba de lo que estaba antes de su llegada. Si parte del mundo veía a Audi como un Volkswagen de lujo, la marca un peldaño por debajo de sus rivales germanos Mercedes-Benz y BMW, el R8 comienza no sólo a cambiar esa historia, incluso puede ser capaz de revertirla. Era apenas natural que un auto como este naciera. Porque Audi es dueña de nada menos que una de las marcas más emblemáticas del orbe cuando se habla de súper coches: Lamborghini. De ahí que para hacer el R8 tomó el motor de 10 cilindros, la experiencia de fabricante de autos superiores y una que otra parte más. Como Miguel Ángel ante un bloque de mármol, Audi tomó el Gallardo y le quitó de encima lo que no era Audi. Con esto desapareció la locura, el ruido excesivo, la pantomima exagerada que sólo encuentra paralelo en la furia de los toros de los que toma prestado sus nombres. Al quitarle lo Lambo al Gallardo, Audi no dejó de ponerle lo Audi al R8 y con ello llegaron los terminados impecables; un espacio interior lógico y amplio; una pequeña cajuela delantera y hasta un rodar mucho más confortable que los demás súper autos del mundo. El R8 es Superman, un héroe de maneras civilizadas, pero igualmente capaz de vencer al que se atreva a desafiarlo. No hay que confundirlo con Clark Kent. No hay timidez en el R8. Su forma lo dice. La baja altura, el ancho mayor que los demás; la silueta cortada abruptamente por una franja de otro color, que rompe la monotonía y le marca los costados como una hermosa cicatriz. Mire por arriba del medallón trasero y verá cómo el motor se exhibe orgulloso y egocéntrico, consciente de su poder y belleza. Modernidad incompleta Tome la llave de un R8 y verá que se parece a la de un Jetta. No hay botón de encendido, como se puso de moda últimamente. Para escuchar el grito de los 10 cilindros hay que meter la llave y girarla. La pantalla central nos puede mostrar el camino a seguir a través del GPS, sí, pero no espere escuchar la música de su celular reproducida por Bluetooth. Si quiere hacerlo hay que conectarlo a uno de los cables que encajarán en una salida de forma propia y no universal, como hubiera sido una de tipo USB. Además, esa entrada está ubicada en la parte trasera, entre los asientos, un lugar de difícil acceso. Un cable tiene una entrada USB hembra al frente. El otro tiene una salida macho para iPhone. Y para el iPhone 4, todavía. Por todo esto, lo mejor a hacer es girar la llave, buscar un lugar seguro como un autódromo y acelerar, acelerar y acelerar. En 4.4 segundos ya estará a 100 km/hora. En menos de 10 segundos la manecilla del velocímetro ya habrá rebasado la segunda centena de km/h. Y podrá seguir ganando velocidad hasta los 305 km/h. Es tan preciso que asusta. La dirección parece tener conexión con la mente del piloto y mandar el auto a la dirección que se quiere de forma tan inmediata, que parece que lo supo antes. Entre a la curva y no se preocupe de mantener la tracción, porque incluso si suelta el pie el auto no hará trompos como lo hubiera hecho algún rival con potencia similar a los 525 caballos que tiene ese R8, pero con tracción sólo en las ruedas posteriores. El R8 puede ser conducido por nuestra abuelita. Pero será mucho más divertido manejado por su nieto. Gracias. Antes del R8, los que querían alabar a Audi tenían que buscar en su historia algún momento de gloria, como el lanzamiento de la tracción integral Quattro. Hoy basta con mostrar ese hermoso biplaza, que transforma a cualquiera que esté al volante en una celebridad instantánea, tal es su capacidad de llamar la atención. Conducirlo es un momento de alegría. Es la novena de Beethoven. Es el grito del ganador de una medalla olímpica; el instante del gol; el éxtasis sexual. Los desafiamos a que dejen pasar un R8 sin voltear a verlo. Hasta a su paso el auto deja alegría, sonrisas, instantes de felicidad y de sueño. ¿Qué precio se le pone a esto? ¿Serán 2.36 millones de pesos un absurdo o una ganga? La inmensa mayoría de nosotros no lo podemos tener, como difícilmente podemos cumplir con todos nuestros anhelos. Pero sí podemos luchar por ello, motivados por un objetivo como este que tuvimos la gloria de conducir. Así de importante es un R8. Buena parte del mundo, nosotros incluidos, ahora queremos un Audi. Y perdón BMW. Lo siento mucho Cadillac, Volvo, o Acura. Pero a esta liga, ustedes aún no pertenecen. FICHA TÉCNICADATOS TÉCNICOS Motor: Central longitudinal Cilindros: 10 cilindros en V 5.2 litros de desplazamiento Turbo: No Potencia: 525 CV @ 8,000 rpm Torque: 391 libras-pie @ 6,500 rpm Tracción: Integral Transmisión: Automática de seis velocidades (6+R), con modo secuencial (R-Tronic) SUSPENSIÓN Delantera y trasera: Independiente en ambos ejes, de paralelogramo deformable, con resortes helicoidales y barra estabilizadora adelante y atrás FRENOS De discos ventilados en las cuatro ruedas, con sistema antibloqueo (ABS) y distribución electrónica de la fuerza del frenado (EBD) DIRECCIÓN De piñón y cremallera, con asistencia hidráulica DIMENSIONES Largo: 4,431 Ancho: 1,904 Alto: 1,252 Distancia entre ejes: 2,650 mm Peso: 1,625 kilogramos RESULTADOS EN EL AUTÓDROMO Aceleración 0 a 100 km/h: 4.4 segundos Frenado: 100 km/h a 0: 40 metros Cuarto de milla: 13.1 segundos a 177 km/h Velocidad máxima: Gobernada: 250 km/h Temas Autos Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones