Suplementos | Hay situaciones de la vida que esperamos que duren mucho Un cimiento para toda la vida ¿Cómo podemos entonces aumentar nuestro margen de seguridad? Por: EL INFORMADOR 5 de marzo de 2011 - 10:35 hs Hace unos días fui a comprar una cerradura para reponer la que se había roto en el cancel de mi casa; busqué que fuera la misma marca y modelo, para asegurarme de que ajustara perfectamente en el espacio asignado en el cancel. Cuando me entregaron la cerradura nueva, que es idéntica a la que se me rompió, me sorprendió leer en la caja que esas cerraduras están garantizadas “de .por vida”, siendo que la que estaba reponiendo sólo había durado menos de 12 años. Es una vida muy corta para un producto garantizado “de por vida”, lo cual demuestra que no todo lo que pretende durar mucho, en efecto cumplirá su promesa. Hay situaciones de la vida que esperamos que duren mucho, por ejemplo un matrimonio o un negocio; sin embargo, las estadísticas demuestran que cada día es más incierto esperar que algo dure efectivamente “de por vida”. ¿Cómo podemos entonces aumentar nuestro margen de seguridad? El Señor Jesús trató este tema usando el ejemplo de dos hombres que construyeron sendas casas. Aparentemente las construcciones eran muy parecidas: sus dueños habrían usado los mismos materiales y habrían invertido el mismo tiempo en levantarlas, pero hubo sólo un aspecto en el que edificaron diferente, ya que uno construyó sobre arena y el otro sobre la roca. Todos los días los seres humanos “construimos” nuestra vida de una manera semejante unos a otros. Por ejemplo en el caso del matrimonio, la mayoría comenzamos con una linda boda, regalos, fiesta y muchos buenos deseos de los familiares y amigos; luego vino la etapa de la luna de miel, y de ahí en adelante el vivir juntos y tener proyectos comunes, que incluye tener hijos llegado el momento. La mayoría de las parejas lo hemos hecho así; sin embargo, unos y otros matrimonios tienen evolución y final diferentes. ¿Dónde está la diferencia? Si tomamos en cuenta las palabras de Jesús, la gran diferencia está en el terreno sobre el cual “edificamos” nuestro matrimonio. Esto es muy interesante, porque vemos en los juzgados que las parejas que se divorcian tienen todo tipo de circunstancias: igual se presentan ricos que pobres, cultos e incultos, sanos y enfermos, con hijos o sin ellos, es decir que el fracaso matrimonial está presente en todos los nichos de la sociedad; pero a pesar de tantas diferencias, el terreno sobre el cual se edificó ese matrimonio es el mismo, o sea, sobre la arena. ¿Qué es construir sobre la arena, y qué es construir sobre la roca? ¿Verdaderamente esto hace la diferencia? ¿Cuál sería la aplicación de esto a nuestra vida diaria? El relato de las palabras de Jesús nos da la clave para entender su significado. El mismo Jesús lo explica cuando dice: “El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca”. Entonces, edificar sobre la roca equivale a escuchar las palabras de Jesús y ponerlas en práctica, o sea que se trata de conocer las enseñanzas del Maestro y asumir un compromiso para aplicarlas con diligencia en la vida diaria. Esto tiene mucho sentido, porque la Palabra de Dios es muy rica en instrucciones para la vida matrimonial; ahí Dios establece que los hombres deben amar a su esposa de una manera constante cuando se presentan los problemas, y lo mismo sucede en el caso de la esposa, donde Dios le enseña a mostrar respeto a su esposo, lo cual ayuda mucho a resolver los afanes cotidianos de la vida conyugal. Estas instrucciones son absolutamente necesarias, ya que el mismo Señor Jesús anticipa que nuestros proyectos de vida serán puestos a prueba cuando dice: “Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca”; es decir que los problemas indudablemente vendrám. Lo bueno es que ya sabemos cómo edificar de manera que nuestros proyectos permanezcan. Angel Flores Rivero iglefamiliar@hotmail.com Temas Religión Fe. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones