Suplementos | Una esperanza para mejorar la calidad de vida de los pacientes Terapias de reemplazo renal, lejos de la cirugía Una esperanza para mejorar la calidad de vida de los pacientes Por: EL INFORMADOR 29 de junio de 2014 - 01:08 hs Una de las terapias más comunes en esta enfermedad es la hemodiálisis que se realiza con el aparato de la imagen. / GUADALAJARA, JALISCO (29/JUN/2014).- Hay quienes piensan que el cuerpo puede sobrevivir sin agua. Que beber un vaso al día es más que suficiente para mantener al organismo hidratado y saciar la sed. En efecto, hay personas que llevan sus días con poca agua natural pero con abundantes cantidades en bebidas químicas (refrescos) y azucaradas (aguas frutales) desde el primer bocado del desayuno hasta el último de la cena. Los riñones son los principales órganos en fallar cuando el líquido se ausenta de la dieta diaria. De ahí que las complicaciones lleguen a riesgos que, de no detectarse y atenderse a tiempo, pueden generar efectos irreversibles. La insuficiencia renal puede ser crónica y progresiva cuando ya existe una pérdida gradual en el funcionamiento de uno o ambos riñones. La especialista en nefrología y miembro de la Asociación Nacional de Nefrológos de México, Karina Renoirte, destaca que existen cinco etapas de la insuficiencia renal, dependiendo de la severidad y nivel de daño de cada paciente. No obstante, la parte crónica llega cuando ambos órganos funcionan al 15% de sus capacidad durante tres meses y es necesario intervenir con terapias de reemplazo y trasplante. Los riñones no sólo regulan la cantidad de líquido que ingresa al cuerpo para evitar un exceso o déficit, sus funciones van más allá como la eliminación de toxinas generadas por los alimentos y el metabolismo diario, como lo son la urea y creatinina. También controlan la presión arterial y regulan el nivel de sangre para evitar anemia y enviar señales a la médula ósea para que ésta produzca la cantidad necesaria de glóbulos rojos. Además, se encargan de producir hormonas y sustancias que regulan la salud de los huesos a través del calcio y la vitamina B, a equilibrar los niveles de azúcar en periodos de ayuno prolongado y los electrólitos, minerales y la acidez de la sangre. Prevención es la clave El impacto negativo que reciben los riñones puede prevenirse desde el nacimiento y la niñez, partiendo de un consumo controlado de agua natural y evitar alimentos ricos en proteínas, azúcar y químicos, principalmente. Aunque la herencia es otro factor de riesgo, la especialista destaca que ante los primeros síntomas de anemia, retención de líquidos, hinchazón o alteraciones en calcio y potasio, es importante realizar exámenes médicos, como análisis de orina y sangre, porque puede ser señal de que los riñones estén funcionando solamente a su 60 por ciento de capacidad. Entre los principales puntos rojos de la insuficiencia renal destacan el nacimiento prematuro, bajo peso y malformaciones en el tracto urinario en etapas infantiles. En la adolescencia y edad adulta, la genética, hipertensión, altos niveles de colesterol, diabetes mellitus, sobre peso u obesidad y la dieta rica en proteínas, son focos de alarma. Aunque la edad, al superar los 60 años de vida, también presenta un riesgo ante el envejecimiento de los órganos, la especialista Renoirte, asegura que existe un incremento de pacientes con insuficiencia renal en jóvenes por factores aún no concretados, especialmente en mujeres. Calidad de vida desde casa Pese a que el trasplante es necesario en la mayoría de los casos de insuficiencia renal, la nefróloga destaca que de no existir un donador a la brevedad se cuenta con terapias y tratamientos que permiten controlar y estabilizar las funciones de los riñones dañados en etapas aún rescatables. Una de ellas es la hemodiálisis, que consiste en tener un acceso a la sangre del paciente mediante un catéter, con el cual se ingresa al torrente sanguíneo para que éste pase por un filtro, se eliminen las sustancias tóxicas y se aporten aquellas que la persona requiere. El procedimiento es ambulatorio, es decir, solamente tres veces a la semana, en clínicas especializadas. La otra opción es la diálisis peritoneal, que se realiza mediante la colocación de un catéter en el abdomen del paciente, para iniciar un intercambio de agua que se pone en contacto con los vasos sanguíneos de la membrana que recubre a los intestinos —llamada peritoneo—, y así, el organismo reciba las sustancias benéficas y expulse las tóxicas. Hay otra opción de prevención para evitar llegar a las hemodiálisis y diálisis, mediante el trasplante anticipado, que es evaluado por el nefrólogo para iniciar el protocolo de trasplante a la brevedad que se detectan anomalías de consideración en los riñones. Temas Tapatío Salud general Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones