Suplementos | por: Jukas Pearsall Tapatiez Guadalajara, te queremos Por: EL INFORMADOR 4 de diciembre de 2010 - 02:02 hs En días pasados, el tránsito en la ciudad fue un verdadero caos. ARCHIVO / GUADALAJARA, JALISCO (04/DIC/2010).- Aunque no lo demostremos, eres como una madre incondicional… debería ser así, pero este cariño tapatío es medio bestial. Nuestro hermoso Centro Histórico da paso a la queja y los quejosos; aparecen en la escena los furiosos automovilistas y aquí sí debemos incluir a todos, pues al parecer el dicho: “Lo prohibido es lo deseado” aplica a la perfección en Tapatilandia. Justo en estos días que estamos apostando por una movilidad no motorizada, damos ejemplo contrario al enloquecer la ciudad. Un día normal como cualquier otro, anunciaron el cierre del Centro Histórico, porque un evento de talla internacional estaría llegando a Guadalajara para dar un espectáculo inolvidable… pero los automovilistas no escuchan radio, no leen periódico, no ven televisión y tampoco navegan en internet y si lo hacen que mal han quedado. Pues justo estos días pasados en los que los gigantes caminaron por la ciudad, el tránsito fue un caos, tal parece que les picaron el ego y como buenos machos de Jalisco dijeron: “prohibirme a mi ir al centro, pues por qué o de qué”. Así fueron tres días de caos, los bien educados conductores –sarcasmo puro he de decir-, y los igual maleducados transeúntes. Nuestro hermoso centro fue visitado por sus propietarios: los tapatíos, quienes al parecer han olvidado el verdadero valor histórico que encierra su cruz de plazas, lo hermoso que es ver las fincas de los museos, el Regional, la Casa Museo López Portillo, la Casa de los Perros, ahora Museo del Periodismo y las Artes Gráficas. Lo colorido de sus mercados, el Palacio de Gobierno, sus portales, en todos lados hay algo bello qué decir del Centro de la ciudad, nuestro Centro, al cual le hemos tratado sin respeto y sin cariño alguno y éste es el corazón de nuestra ciudad, aquí comenzó la historia y parece que a nadie le importa. Parece que los ciudadanos se convirtieron en bestias maleducadas y ventajosas, a las que no les importa nada, excepto mirar a los gigantes en primera fila; un evento familiar y que fue bello para unos, mientras que para muchos otros fue sin luz y sin magia. Bastó ver como la Calzada Independencia se convertía en estacionamiento y las calles aledañas lo mismo, sin importar que hubiera personas que tuvieran que transitar forzosamente por este lugar. El Gobierno Municipal gastó una fortuna en botes para basura y en una digna campaña para preservar limpia la ciudad, ahora me pregunto: ¿para qué? Si el ciudadano promedio no tiene conciencia, entonces que le espera a nuestra Perla Tapatía, a la extinta “ciudad de las rosas”. Me quedo con la belleza de haber visto a los gigantes transitar en la ciudad a través de las imágenes del periódico y de las coberturas en televisión, porque para disfrutar del Centro Histórico no se necesitan gigantes, se necesitan unas gigantes ganas por conocer y amar la ciudad en la que se habita, te haya o no visto nacer. Temas Tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones