Domingo, 23 de Noviembre 2025
Suplementos | El país africano atrae el interés de músicos, actores y bailarines de todo el mundo

Siraba, 'el gran camino' de Burkina Faso

El país africano no atrae turistas, pero sí el interés de músicos, actores y bailarines de todo el mundo

Por: NTX

Espacio multicultural. Aquí tiene cabida artistas de todas las nacionalidades dispuestos a ayudarse unos a otros. ESPECIAL / http://anbei-bobo.com/

Espacio multicultural. Aquí tiene cabida artistas de todas las nacionalidades dispuestos a ayudarse unos a otros. ESPECIAL / http://anbei-bobo.com/

GUADALAJARA, JALISCO (21/JUN/2015).- Burkina Faso es uno de los países más pobres del mundo. No atrae turistas, pero sí el interés de músicos, actores y bailarines de todo el mundo. De generar este interés se ocupa Siraba, uno de los centros culturales más influyentes de toda África Occidental.

Fundado en 2001 en Bobo-Dioulasso, Siraba entrena a jóvenes con talento siguiendo los dictados de la tradición local enriquecida por el intercambio y el encuentro con artistas extranjeros.

La Asociación Siraba-Centro de Educación Artística Désiré Somé nació hace 14 años en el polvoriento barrio Secteur 21, en Bobo-Dioulasso, la segunda ciudad más importante del país. Ocupa una gran superficie de más de dos kilómetros cuadrados en la que se alzan, entre otras instalaciones, un teatro, una casa de huéspedes, un bar y oficinas administrativas.

No hay nadie en toda la ciudad que no conozca Siraba. Todo el mundo, jóvenes y no tan jóvenes, han ido al menos una vez a refugiarse del sol bajo las palmeras y los enormes baobabs en Siraba.

“Siraba se puede definir como una especie de federación de artistas de Burkina Faso y extranjeros dispuestos a ayudarse unos a otros. A principios de 2000 trabajábamos en otro lugar, mucho más pequeño, pero gracias a la ayuda económica de ONGs europeas pudimos instalarnos aquí”, explica Soleiman Koumaré.

Actor, director de teatro y presidente de Siraba, Souleiman abunda: “En la lengua bambara Siraba significa el gran camino, y de hecho somos como una amplia senda por la que los artistas tienen que pasar”.

Tanto en Burkina Faso como en los países vecinos Souleiman es una verdadera celebridad. Ha participado en varias telenovelas de éxito y a menudo, cuando camina por la calle, sus aficionados lo llaman a gritos con el nombre de alguno de los personajes que ha interpretado.

Désiré Somé tenía clarísimo que lo quería en el grupo Siraba. “Desiré era un artista fenomenal. Fue a él a quien se le ocurrió ponerse en contacto con organizaciones europeas e invitarlas a venir aquí para mostrarles lo que somos capaces de hacer y para aprender técnicas de gente que viene de lejos”, reconoce. Lamentablemente, “no ha podido ver lo que ha surgido de su intuición; por eso hoy el centro lleva también su nombre”.

Désiré Somé ostenta el mérito, entre otros, de atraer el interés de compañías de teatro y danza de toda Europa. A principios de 2000 contrajo el sida. Murió pocos días antes de la inauguración de la sede actual de Siraba.

La gravedad y las dimensiones de la lacra que representa el VIH en la región se deben a causas diversas y complejas. Entre ellas, la insuficiencia y la ineficacia de las campañas de sensibilización promovidas por los gobiernos locales y las ONG; el enfoque unilateral, científico-médico, al problema del sida, y la falta de perspectivas concretas para las personas con VIH.

En estos años en Siraba, Souleiman ha tejido una red de relaciones y colaboraciones con artistas africanos de gran renombre, funcionarios de órganos del gobierno de cultura, festivales internacionales de teatro y música, y también con representantes del mundo médico especializado en enfermedades infecciosas y con asociaciones de seropositivos.

“Tratamos de sensibilizar a nuestra gente sobre el sida utilizando todas las herramientas de la cultura y la tradición local. El teatro, la música y la danza siguen siendo todavía hoy una de las formas más eficaces para la comunicación de contenidos y emociones”.

Todos los artistas de Siraba dicen que han sido inspirados por Thomas Sankara, el queridísimo presidente revolucionario de Burkina Faso que hizo del lema “el arte como medio en los procesos de integración” uno de sus puntos fuertes.

Olivier Somé, hermano de Désiré y director artístico de Siraba cuenta: “Las huellas de Sankara están todavía presentes. Él mismo fue un artista, específicamente un músico, y dio un gran impulso al arte y la cultura de nuestro país cuando estaba al cargo”.

Tapatío

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones