Suplementos | Para lograr un planchado perfecto no es necesario recurrir a las tintorerías Sin una arruga de informalidad Para lograr un planchado perfecto no es necesario recurrir a las tintorerías, pero es fundamental la forma de lavado Por: EL INFORMADOR 13 de agosto de 2013 - 15:34 hs Para el planchado casero lo único que se requiere es hacer previamente un lavado adecuado con cada prenda. ARCHIVO / GUADALAJARA, JALISCO (12/AGO/2013).- Sin importar cuál sea el estilo de nuestra vestimenta, la ropa debe lucir limpia, ordenada y pulcra. Es por ello que el planchado de las prendas es básico si lo que se busca es proyectar una imagen profesional y fresca, sobretodo, si se está en un ambiente laboral. Planchar la ropa tiene su chiste, y para lograr un planchado perfecto y sencillo, no es necesario recurrir a las tintorerías, donde además de asear la ropa, dejan a la ropa más que lisa y lista para vestir inmediatamente. Para el planchado casero lo único que se requiere es hacer previamente un lavado adecuado con cada prenda, pues la forma en cómo se lave la ropa será fundamental para que la plancha pase sin ningún problema y desaparezca la arruga sin mayor complicación. A excepción de prendas especiales como el traje smoking o vestidos de coctelería, las prendas de uso cotidiano como pantalones, blusas, camisas y sacos casuales, pueden ser lavadas directamente en el tumulto de la lavadora y ser llevadas a la plancha toda vez que están completamente secas. Antes de mandar las prendas a la secadora, es primordial el checar qué tipo de secado es el ideal, pues de aquí parte la docilidad de la prenda al momento de encontrarse con el calor de la plancha. Hay prendas que requieren de secar naturalmente a la sombras y sin ser estrujadas en la máquina de secar entre la demás mescolanza de ropa. Al momento de sacar la prenda aún mojada de la lavadora, habrá que intentar exprimir la mayor cantidad de agua posible con las manos y sacudirla en el aire con el objetivo de que se desdoble por completo del trenzado hecho al exprimir. Si es una blusa o camisa, lo ideal será colgarla en un gancho, y con las manos tratar de apaciguar las arrugas que comienzan a notarse. El secarse a la sombra permitirá que el peso de la misma prenda de una caída natural y quedé más lisa, si es que se trata de telas comunes y resistentes como el algodón y la gabardina. En el caso de pantalones de mezclilla o lona, así como otras prendas hechas de materiales más sensibles como la seda, el nylon y las fibras sintéticas, lo mejor será que el secado sea a la luz del Sol en un contacto directo, pues la temperatura templada permitirá que el secado sea más uniforme y el mismo calor actúe como un tranquilizante para estas telas de mayor cuidado, que se caso contrario, el secarlas a la sombra endurecen el secado, provocando más humedad y que las arrugas se arraiguen con mayor resistencia. Una vez que las prendas han secado completamente, es momento de encender la plancha a la temperatura media de su capacidad y dejar que poco a poco suelte el vapor acumulado si es que el aparato es trabaja con agua. Antes de utilizar la plancha, cerciórate de que estés en las mejores condiciones para realizar esta actividad, es decir, que no estés expuesta directamente a corrientes de aire, tener un calzado que proteja tus pies en caso de que la plancha caiga y que el cable de ésta tenga la movilidad suficiente para maniobrar y no enredarse con otros objetos. Aunque las prendas llevan etiquetas con indicaciones que señalan las temperaturas adecuadas para el planchado, si la ropa es primeriza en su planchado, intentan probar la temperatura baja para corroborar si la tela no se daña con la indicación expuesta por el fabricante o la marca. Progresivamente aumenta la temperatura. Aunque hay telas más resistentes a desaparecer las arrugas, recuerda que la plancha n debe durar más de cinco segundos estática sobre la prenda, por el contrario, debe avanzar lentamente sobre el resto de la prenda. En el caso de colores oscuros, como el negro, el carmín, el café y el azul marino, procura planchar la prenda en su revés, pues así evitas desgatar el color de la ropa y generar marcas blanquecinas en los bordes, señal de que la está sufriendo un desgaste en su resistencia. En el caso de camisas, los cuellos deben ser planchados por su exterior, pues es su revés el que estará expuesto. EL INFORMADOR / NORMA GUTIÉRREZ Temas Mujeres Moda Calor de hogar Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones