Viernes, 17 de Enero 2020
Suplementos | Primera parte

Radiografía de un fan

Por: Erika Marcela Zepeda Montañez

Por: EL INFORMADOR

Recientemente, me enteré del curioso caso de una escritora mexicana con escasos 19 años de edad a punto de publicar su segunda novela. Escucharon ustedes bien, Andrea Chapela es la autora de una novela de corte fantástico llamada La heredera (dirigida principalmente a jóvenes lectores), y que está por dar a conocer la segunda parte de esta tetralogía con la obra: El Creador.

En varias entrevistas a los medios, esta novel escritora afirma que su interés por la narrativa surgió en su participación en diversas páginas de fanfic, y es que después de publicar un gran número de capítulos (inspirados en las novelas de Harry Potter) dio el salto hacia la industria editorial, y lo demás es historia.

Esto me lleva a mi tema principal: los fanfic. ¿Un fan... qué?, ¿dónde y cuándo surgieron?, ¿cuáles son sus características? Y, para asombro de muchos profesores de literatura, ¿qué poder oculto ejerce sobre los jóvenes que los alienta a leer y a escribir?

Los fanfic o fanfiction (de fanatic fiction y literalmente “ficción de fans”) son textos creados por admiradores de ciertas historias porpulares (que pueden ser desde películas, novelas, programas de televisión, caricaturas y hasta canciones) y que son reunidos y leídos en comunidades virtuales de todo el mundo.

De esta forma, podemos encontrar capítulos (o hasta novelas enteras) basados en historias tan populares como Crepúsculo (de la novela escrita por Stephenie Meyer), Dune (sí, esa película de David Lynch de 1984 que está basada a su vez en la novela de Frank Herbert de 1965), la saga de Harry Potter (de la novelista J.K. Rawling), El señor de los anillos (de J.R.R. Tolquien), Dragonlance (escrita por Tracy Hickman y Margaret Weis) o las Memorias de Idhun ( de la escritora española Laura Gallego).

Las sorpresas no terminan ahí. Si entran a dar un vistazo entre las páginas de fanfic (por doquier en inglés pero ya despuntando en español, portugués, japonés, etc.), se toparán con capítulos enteros en relación con series como C.S.I, Expedientes secretos X, Stargate y hasta Dr. House (¡).

Un breve ejemplo. Digamos que usted es gran admirador de la serie de caricaturas animadas Dragon Boll Z. Es tanta su fascinación por las aventuras que Goku y sus compinches corren al rescatar una y otra vez la Tierra, que crea sus propias historias sobre dichos lances. Imagine las posibilidades; desde hacer pequeños cambios a capítulos clásicos hasta insertar nuevos personajes o lugares para desarrollar las espectaculares peleas. Aquí no termina el ejercicio; pues su creación no quedará anónima: los portales de fanfic ofrecen la posibilidad de dar a conocer sus creaciones. Sin olvidar que podrá acceder a los textos de otros usuarios y hacer (o recibir) críticas de toda una comunidad y visitantes.

Se agotan estas líneas. Y aunque tengo mucho por contar sobre las mencionadas comunidades virtuales (y su experiencia, en cierta forma literaria) lo reservo para la próxima entrega, a la que usted está cortésmente invitado.

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